miércoles, 29 de abril de 2009
Windows 7 y XP, amigos para siempre
No hay duda de que a Microsoft el fracaso de Vista le ha hecho mucho daño, y está decidido a solucionarlo como sea. Sus cuentas de resultados, que reflejan por primera vez una caída en ventas, necesitan mejorar y sólo hay dos productos que pueden lograrlo: Windows y Office. Así que ha puesto la directa para lanzar este mismo año la nueva versión de su sistema operativo y conseguir que sea adoptado en los dos mercados que se han resistido al último Windows: los netbooks y las empresas.
Así, Microsoft ya ha prometido una versión específica para estos miniportátiles con poca potencia, que necesitan ante todo de un sistema operativo rápido y eficiente en el uso de los recursos. De rebote, esta mejora se traducirá en que también los usuarios de ordenadores más normales experimentarán una notable mejora en el rendimiento del sistema, lo cual es –creo– un hito en la historia de Windows, cuyas versiones siempre incrementaban los requisitos necesarios para hacerlo funcionar, en términos de microprocesador, memoria y disco duro. No obstante, la Starter Edition que se instalaría en los netbooks tiene una importante limitación que podría hacerla naufragar: sólo permite ejecutar tres aplicaciones a la vez, para que el rendimiento no decaiga.
Uno de los principales culpables de mejora en la eficiencia es el apartado gráfico, que ha sido optimizado sobre todo en lo que se refiere a las aplicaciones de escritorio más que en los videojuegos. Ahora se necesita mucha menos memoria principal, al mover todos los datos necesarios a la memoria de la tarjeta gráfica, lo que implica que puede funcionar de forma aceptable con 1 giga de RAM sin estar continuamente tirando de la memoria virtual del disco duro, que es lo que más ralentiza el funcionamiento de un ordenador.
Pero donde está poniendo toda la carne en el asador es en el apartado de las empresas. Microsoft se ha visto obligada a ir extendiendo el soporte técnico para Windows XP al negarse las compañías a actualizar sus sistemas informáticos a Vista, algo que ha sido visto por todo el mundo como un reconocimiento de su fracaso en el entorno empresarial. Dado que Windows 7 es, fundamentalmente, un Vista que funciona bien, Microsoft ha pensado que lo único que podría frenar su implantación en las empresas son los posibles problemas de compatibilidad con viejas aplicaciones pensadas para XP. Así que con las versiones para profesionales podremos instalarnos el "modo XP" que permite ejecutar esas aplicaciones sin problemas.
¿Cómo lo hace? Mediante una tecnología llamada virtualización, presente en casi todos los microprocesadores modernos, tanto de AMD como de Intel. Así, cuando queramos ejecutar una aplicación que no funcione en Windows 7 podremos arrancar una especie de mini-XP que permita hacerla funcionar sin problemas, al igual que hace en los ordenadores de Apple una aplicación llamada Parallels, que permite ejecutar programas de Windows desde un Mac. Es una vía que, de funcionar correctamente, permitiría que futuras versiones de Windows se crearan de cero, abandonando la necesidad de ser directamente compatibles con las anteriores.
Es posible que, pese a todo, algunas de las compañías más grandes sigan resistiéndose al cambio, porque un cambio de sistema operativo requiere un esfuerzo de adaptación notable, pero las mejoras del nuevo Windows –junto con, para qué engañarnos, el final del soporte para XP y de las licencias que permiten instalarlo aunque compremos Vista– seguramente lleven a la mayoría de pequeñas y medianas empresas hasta ahora reticentes a dar el salto. Y, con él, la recuperación aun en parte de los resultados de Microsoft. Un vistazo a las estadísticas muestra que sólo el 20% de los lectores de Libertad Digital emplean Vista, frente a un abrumador 75% que permanecen fieles a XP, pese a que hace ya más de dos años de su lanzamiento. Esperemos que Windows 7 mejore esos números, porque significará que es un sistema que se adapta mejor a las necesidades de los consumidores.
¡Comed Obama!
A falta de confirmar la presencia de Michelle Obama en el mitin de cierre de campaña del PSOE para las europeas, resulta forzoso señalar lo procedente del spot elaborado por Leire Pajín para resumir lo que los socialistas ofrecen a los votantes de cara a la cita con las urnas del mes próximo.
En efecto, hay pocas cosas que angustien más a los cuatro millones y medio de parados (ni que decir tiene el millón de familias sin ingresos ni subsidios) que conocer de manera exacta cuál es la idea de Pajín sobre las diferencias políticas entre Obama y George W. Bush. Gracias a ese magnífico anuncio, podemos conocer de primera mano qué es lo que el socialismo español ofrece a los ciudadanos a cambio de su voto en las europeas: diálogo, mestizaje y leña al cambio climático.
En realidad resulta lógico, dentro de lo absurdo de su trayectoria, que un PSOE abrumado por los acontecimientos reconozca con este videoclip que no tiene ni idea de lo que pasa en el mundo ni la forma de afrontar los retos que ya tenemos delante, con la recesión económica en primer lugar. El socialismo funciona de perlas cuando la caja está llena, pero cuando el dinero público se acaba es incapaz de crear ni una sola de las condiciones necesarias para permitir la prosperidad de los ciudadanos. Por eso no tiene más remedio que acudir al eslogan majadero y apelar a los sentimientos más primarios de sus votantes. Si la realidad les muestra que están provocando una catástrofe, los socialistas dejan de lado los hechos y desempolvan el breviario del buen progresista, una manera efectiva de mantener las simpatías y el voto de los que se horrorizan con la simple idea de que los demás les consideren unos retrógrados.
Un video obsequioso hasta el rubor hacia el presidente yanqui, realizado por los mismos que hasta ayer mismo encabezaban las falanges antinorteamericanas, y la acusación a Mayor Oreja de no haber hecho nada contra la ETA, son los principales argumentos con que el PSOE de Zapatero va a pedir el voto al progresismo español, esté en paro o todavía no. Y para defender ese argumentario en Europa, el hermano de Zorrocloco. Hasta el PP de Rajoy podría ganar unas elecciones absurdas como las próximas con un rival así.
martes, 28 de abril de 2009
El sano Tardà
Y al Rey y a la mayoría de españoles. Y viene a decir que defender que se pueda estudiar en castellano en toda España es propio de una sociedad enferma. ¡Pues menos mal que él está sano!
lunes, 27 de abril de 2009
domingo, 26 de abril de 2009
sábado, 25 de abril de 2009
Proabortistas radicales (y violentos)
Si no respetan a los no nacidos, ¿por qué habrían de respetar a los nacidos?
ZP in love
Al final resulta que el nombramiento de la ministra SINDEscargas y las presiones del Gobierno para que los privilegiados por los derechos de autor y los proveedores de internet lleguen a un acuerdo (por el momento estancado) para poner fin al intercambio de archivos no tienen como objetivo principal premiar a los de la ceja. Sin duda algo de eso hay, pero la causa principal es otra. El presidente del Gobierno está deseando agradar a su admirado Obama. Y, como buen siervo ante el adorado señor, quiere mostrar avances cuando el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, llegue a España.
Tanto criticar la relación de Aznar con George W. Bush y ahora resulta que Zapatero está dispuesto a cabrear a media España con tal de contentar al actual presidente de Estados Unidos. Curiosa plasmación de esa coletilla tan repetida la anterior legislatura de la "vuelta al corazón de Europa". Debe reconocerse que si lo que busca el inquilino de La Moncloa es agradar a Obama, ha elegido una manera inteligente de hacerlo. Aunque su calidad artística suela ser muy superior a la de sus equivalentes españoles; los cantantes, actores y directores de cine norteamericanos suelen estar muy situados a la izquierda (con casos extremos como el del baboso castrista Oliver Stone y notables excepciones como Clint Eastwood). Y claro, han sido un apoyo fundamental para Obama. Como en su día lo fueron para los fracasados Gore y Kerry.
Pero como los de aquí, también deben de cobrarse ese apoyo. Allí el precio no es aumentar todavía más la protección de esa mentira llamada propiedad intelectual. No es necesario, en Estados Unidos no existe ni tan siquiera la copia privada y numerosos ciudadanos han sufrido los efectos de una legislación que permite condenar a multas de miles de dólares por la descarga de archivos. El pago que se le exigen a Obama es, por lo que se ve, la presión sobre los gobiernos de los países que en opinión de la industria del cine y la música no combaten lo suficiente el intercambio de archivos.
Ante un ZP in love –aunque no crea en los derechos de autor, exigiré que me paguen si deciden hacer una película con ese título protagonizada por un Bardem, Penélope Cruz y Matt Damon– para Obama debe de ser muy fácil presionar con el fin de contentar al artisteo norteamericano. Cuando un actor estadounidense presente una película en España no le crea si dice que le encanta este país. En un futuro podrían dejarle sin conexión a internet para cumplir con sus deseos.
No olvides bilateralizarte
Ha sido llegar Manuel Chaves al Gobierno y alcanzar los cuatro millones de parados oficiales, para que luego se diga que el ex presidente andaluz no actúa con eficacia. Sin embargo se trata simplemente de una circunstancia casual, porque de hecho no tiene competencias en la materia (en tal caso andaríamos ya próximos a los cinco millones; no es nadie el tío).
No. Lo suyo son las relaciones bilaterales entre los distintos gobiernos, enmarcadas en un sistema multilateral con ciertas dosis de asimetría para corregir desigualdades históricas. En otras palabras, su misión es seguir unciendo las finanzas nacionales al carro del tripartito catalán para que los amigos de Karma Chacón no dejen a Zapatero con el trasero al aire en el Congreso. Propósito loable donde los haya, claro, sobre todo cuando el responsable de la fechoría hace tantos esfuerzos por disfrazarla con un metalenguaje incomprensible basado en la oscura equivalencia entre los términos bilateral y multilateral.
En la rueda de prensa tras su reunión con Montillet, cada uno junto a la bandera de su país y en la que sólo faltó el servicio de traducción simultánea para que la escena resultara perfecta, fue muy descriptiva la gravedad con la que Chaves se refirió al hecho de que la financiación per cápita de los catalanes esté por debajo de la media española. Eso es algo intolerable, vino a decir el mayor destructor de empleo de la historia de España con permiso de Corbacho, que anda pisándole los talones.
Hombre, más que intolerable se trata de una consecuencia natural de las matemáticas, porque para que se pueda calcular la media de una serie es forzoso que existan elementos por encima de ella y otros por debajo; en otro caso el cálculo carece de sentido.
Así pues, todos debemos ayudar para que la financiación per cápita catalana supere la media nacional. Pero, ¿y el resto de ciudadanos españoles que viven en comunidades igualmente por debajo de la media estatal? Para estos también tiene Chaves una receta, según la cual se trata de una circunstancia que esas comunidades deberán reclamar en el futuro, para lo que el Gobierno de Zapatero está abierto al diálogo. Ah, y sobre lo de reclamar la deuda por los incrementos de población experimentados en las regiones más prósperas, casualmente gobernadas por el Partido Popular, nada de nada, que no estamos para dispendios. Diálogo el que quieran; euros ni uno, salvo para el compañero Montillet. O sea, bilateralidad multilateral.