Cristina Losada en Libertad Digital
"¡Para adecuar plenamente a la Constitución! He ahí la confesión involuntaria de algo que nuestro licenciado sabe: que proclamar "nación" a una comunidad autónoma no cabe en la Carta Magna."
Cristina Losada en Libertad Digital
"¡Para adecuar plenamente a la Constitución! He ahí la confesión involuntaria de algo que nuestro licenciado sabe: que proclamar "nación" a una comunidad autónoma no cabe en la Carta Magna."
Grupo de Estudios Estratégicos (GEES) en Libertad Digital
"España está de nuevo sometida a chantaje, esta vez por parte de un ambicioso grupo terrorista que tiene además una enfermiza fijación simbólica por nosotros."
"Chávez y su revolución bolivariana han salido escaldados de Honduras. Por esa razón ahora habla de farsa electoral y se niega en redondo a reconocer los resultados. En Honduras la palabrería de Chávez retumba en el vacío. Reina la paz y la jornada electoral fue seguida masivamente."
"Puede que este pobre país haya llegado a ese confín de su destino que Francesco Guicciardini describe como el drama mayor de un ciudadano: «Todas las ciudades, todos los estados, todos los reinos son mortales... Pero un ciudadano que se halla ante el fin de su patria no debe dolerse tanto de la desgracia de ella cuanto de la suya propia: porque a la patria le ha sucedido lo que en cualquier caso debía sucederle, pero la desgracia es la de aquel al que le tocó nacer en el tiempo en que tal infortunio va a producirse»."
"Para convertir a un joven que lleva a una niña que acaba de caerse de un columpio al médico en un monstruo capaz de perpetrar semejantes sevicias es preciso que antes hayamos sido capaces de considerar que tanta abominación es posible; y uno sólo es capaz de considerar aquello que su sucia mente es capaz de concebir. O lo que la propaganda oficial y la histeria mediática le han enseñado a concebir."
Pablo Molina en Libertad Digital
Cada vez que Zapatero anuncia una nueva medida para resolver la crisis supera en esperpento a todo lo anterior. Y el caso es que esta vez nos había pillado con la guardia baja, porque muchos creímos sinceramente que la nueva ley anunciada en la convención hollywoodiense celebrada por el PSOE iba a versar exclusivamente sobre economía "sostenible", energías "alternativas" y lucha contra el cambio climático.
No es que la previsión fuera tranquilizadora, porque en esas materias se puede hacer mucho daño a la economía del país y Zapatero es un virtuoso del desastre, pero cuando leemos el resumen de la vicepresidenta económica con los puntos más destacados de la nueva normativa es inevitable reconocer que los socialistas nos han vuelto a sorprender.
O sea, que el principal escollo que nos impide salir de la crisis es el sueldo que los accionistas de una empresa pagan voluntariamente a sus gestores, delito de leso socialismo que el Gobierno se propone remediar con esta ley, anunciada como la iniciativa estelar de esta segunda legislatura. Porque además de ciertas reformas legislativas para agilizar la pesada burocracia estatal y las habituales apelaciones al apoyo a la investigación y el desarrollo, lo más destacado de este proyecto de ley, a juzgar por la sinopsis de la ministra Salgado, es la decisión de Zapatero de controlar lo que las empresas pueden o no pagar a sus ejecutivos. Sobre los tres sueldos de la Pajín o los cinco de de Cospedal, en cambio, el Gobierno no dice nada, convencido tal vez de que la labor de los políticos profesionales es mucho más importante que la de los ejecutivos de una multinacional. Y en parte es así, porque si los directivos de las grandes compañías hacen ganar dinero a los propietarios de la empresa, no vea usted la paletada de pasta que algunos políticos hacen ganar a los propietarios de terrenos urbanizables o a los productores de cine.
Por otra parte, seguimos sin saber a qué se refiere Zapatero cuando propone un nuevo modelo productivo, exactamente igual que le ocurre a él mismo. Si el arcano de la sostenibilidad ha sido desvelado en esta ley, la Salgado lo oculta al público, salvo que la clave para la nueva economía productiva, sostenible y respetuosa con el calentón global sea vigilar de cerca lo que gana el presidente del Santander y su equipo directivo. Que igual lo es, no pongamos trabas a la imaginación del Consejo de Ministros. Y si no es así, al menos ya han dado un titular a los medios "progresistas" y una mano de vaselina a electores de extrema izquierda, encantados de creer que Zapatero castiga a los ricos aunque estén en el paro y sin poder llegar a final de mes.
La sostenibilidad de Zapatero es básicamente esa, mantener subsidiados a sus votantes y darles su ración mensual de radicalismo legislativo. Este mes ya llevan recetadas dos dosis generosas, con la ley del aborto y ésta otra para la economía "roja". Todo un atracón, y eso que todavía no es Navidad.
Antonio José Chinchetru en Libertad Digital
Con todo el respeto del mundo escribo este artículo, no sea que su protagonista tenga a bien demandarme por presuntas calumnias, injurias o similares figuras penales. Procuraré en todo momento que ninguna frase o expresión pueda correr el riesgo de cruzar la fina línea que a veces separa la crítica del insulto. Tal precaución es necesaria por el simple motivo de que en las siguientes líneas me referiré a ese señor de profesión cantante y conocido por la "marca" Ramoncín.
No vamos a entrar aquí a valorar sus formas, sus declaraciones de hace años ni tan siquiera el victimismo que algunos podrían considerar que exhibe. No, tan sólo valoraremos algunos de los aspectos de su reciente intervención en el programa Espejo Público de Antena 3. De hecho, hay algunas de sus frases sobre las que evitaremos opinar debido a que es difícil decir sobre ellas nada sin perder el respeto por su autor. Así, no diremos nada sobre su afirmación de que "me quiere todo aquel que tiene un gramo de cerebro". Dado que no sentimos ningún aprecio hacia Ramoncín, al considerarnos insultados por esta frase podríamos responder con algo similar sobre él. Pero no lo haremos.
Reconozcamos que muchas personas han tenido realmente mal gusto al expresar su opinión sobre este cantante a través de la red. Que no guste lo que dice, o que sus opiniones puedan ser consideradas insultantes por muchos, no convierten en algo digno de elogio el hacer dibujos o montajes en los que se le decapita o fusila. Sin embargo, consideramos que se equivoca al hacer determinadas afirmaciones. Dice Ramoncín que "internet no puede ser el altar de todos los descerebrados que hay en este país".
Con todo el respeto, mientras no cometan ninguna ilegalidad, los descerebrados españoles y de cualquier otro lugar del mundo tienen todo el derecho a expresarse y actuar por internet como cualquier hijo de vecino que sienta cariño por Ramoncín. Tampoco consideramos que sea muy acertada la equiparación que hace de la vulneración de sus derechos de autor o de marca con la vejación de deficientes mentales mostrando vídeos de ellos a través de la red. Sin ánimo de molestar, consideramos que lo segundo es mucho más grave.
Con la máxima modestia y sin intención alguna de ofender, consideramos que Ramoncín se equivoca en algunas de sus apreciaciones y en otras puede estar exagerando. Dado que avisa que todos y cada uno de quienes le calumnien e insulten serán denunciados, esperamos que este artículo no nos lleve ante los tribunales. Creemos que ha sido un texto totalmente respetuoso.
"Una Ley que permite destruir la vida humana con entera libertad dentro de las catorce primeras semanas de vida, que plantea serios obstáculos al derecho constitucional de objeción de conciencia para los profesionales sanitarios, y que fomenta una determinada educación sexual desde edades tempranas según el criterio de los dirigentes políticos no puede ser nunca buena para una sociedad. Ni siquiera si, en un arrebato de sensatez al que estamos nada acostumbrados, el Gobierno decidiera finalmente dejar que prevalezca la autoridad paterna en los casos de las menores de edad, a las que esta reforma legal les ofrece la posibilidad de "mejorar su salud sexual y reproductiva" a cambio de dejarlas traumatizadas para siempre."
"No quiero caer en la vana y burda tentación de asegurar que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero antaño los padres de los escolares no solían cuestionar la «auctoritas» de un profesor salvo en casos flagrantes y extremos, mientras hoy abundan las agresiones de padres y alumnos a unos profesores mayoritariamente acobardados, desmotivados y con un índice escalofriante de bajas por depresión."
"El actual estatuto de Cataluña es un bochornoso montaje procedente de una oligarquía que sabe que sólo se puede mantener a costa no de chupar sino de vaciar el bote que llenamos entre todos. Por eso, el sesenta y cinco por ciento de los catalanes no lo refrendó en el referéndum, ya que están tan hartos de las sandeces de los nacionalismos de uno y otro signo que prefirieron irse a la playa. ¡Que se lo digan al ministro Corbacho en cuyo antiguo municipio ni el veinte por ciento respaldó el engendro!"
Cristina Losada en Libertad Digital
"El sentimiento catalanista del conde de Godó, por citar al Grande de España mancomunado con unos cuantos pigmeos provinciales para ese J’Accuse pasado por Aromas de Montserrat, se cuantifica en los más de 36 millones de euros con los que la Generalitat riega anualmente su cuenta."
Antonio Robles en Libertad Digital
"Si el Tribunal Constitucional cumple con su deber y recorta el articulado inconstitucional del Estatuto, en Cataluña no pasará nada. ¡Nada! ¡No pasará nada! Y no pasará nada porque esta aristocracia que confunde a los nacionalistas con todos los catalanes, aún no se ha dado cuenta de que sólo protestan los Quijotes. Y en Cataluña ya sólo hay Sanchos. No se revelan contra las multas lingüísticas, pero tampoco lo harán contra la sentencia del Tribunal Constitucional. Sea la que sea."
"Desde la Transición se ha podido constatar la correlación entre los gobiernos nacionalistas y la supresión de las libertades de los ciudadanos. Este editorial conjunto viene a demostrar hasta qué punto resulta asfixiante este régimen después de casi tres décadas de gobierno ininterrumpido. Si el Tribunal Constitucional no declara ilegal lo que es claramente ilegal, esa destrucción de España y de nuestras libertades carecerá ya de freno alguno."
Javier Moreno en Libertad Digital
El malogrado escritor estadounidense Michael Crichton tuvo el valor de denunciar los peligros que entraña politizar la ciencia. En su obra Estado de Miedo el lector asiste a un espectáculo nada ajeno a lo humano: cómo los prejuicios e intereses, debidamente barnizados de ciencia –en esta era de la ciencia y de la tecnología en la que vivimos– pueden guiar el curso de los acontecimientos, obstaculizando el flujo de información veraz y magnificando, a través del altavoz de los medios, acontecimientos irrelevantes o interpretaciones espurias. Los políticos crean, ayudados por los medios de comunicación y los juristas, un Estado de miedo. Tras caer el muro, hacía falta un recambio para el miedo nuclear y el miedo al enemigo soviético o americano: la izquierda mundial se consagró a la madre tierra y al miedo a que la destruyéramos, suicidándonos al hacerlo. Para ello siguió recurriendo al enemigo de siempre: el capitalismo. La globalización del capital es la responsable no sólo de los males que nos aquejan hoy, sino también de los que nos sobrevendrán mañana. El clima está cambiando por la acción humana, y la acción humana debe detenerse. Hay que dejar de crecer y de producir.
"Cuando el espionaje a la ciudadanía, la postración ante los chantajistas, la ocultación de vínculos policiales con los terroristas, la ineptitud en el terreno económico y la obscena utilización del estado para fines partidistas son cuestiones que la mayoría no se digna siquiera a discutir, es que nos hemos vuelto tan meridionales que vamos a acabar teniendo frontera con Zimbabue."
"Si un líder político abogara en España por unas fuerzas policiales que no pudieran usar la fuerza, probablemente se pediría su retirada por el peligro evidente de sus teorías para la seguridad de los españoles. Pues ésa es exactamente la situación de nuestro Ejército, la de un cuerpo militar que no puede usar la fuerza. Y no porque lo exija cualquier líder desvariado, sino porque lo ordena el mismísimo Gobierno."
"Montesquieu creía que las personas cuando se reúnen en sociedad pierden su sensación de debilidad. La soledad es flaqueza. Eso nos dicen. Lo aseguran tanto los sabios como los imbéciles. Mateo Alemán escribió que el hombre que apetece soledad tiene mucho de dios o de bestia. «No estés solo», ése es el insistente mensaje que recibimos desde la cuna hasta el lecho de muerte."
"Desde su nacimiento en 1789, la política moderna se ajusta, como a un guante, a la lógica del espectáculo, que es la ineludible lógica publicitaria del mercado. Pero, al menos, los escenarios efímeros de aquellos años los diseñaba Jacques-Louis David, que fue el mayor pintor francés de su siglo. Ahora, es cosa de escaparatistas y cantautores."
"Si al más necio de los monarcas absolutos se le hubiera ocurrido hacer ostentación tan bestia de su corte y privilegios, lo de 1789 en Versalles hubiera sido un guateque."
"Los clásicos –Shakespeare, Cervantes, Sófocles, Chéjov, Arthur Miller…– nos conducen a nuestro interior más íntimo y nos enfrentan con una esencia humana que ha cambiado muy poco a lo largo de los milenios."
"Chávez es consecuencia de un siglo de robos desde el poder. La clase política venezolana ha dejado extenuada las arcas públicas durante decenios, y esa inmensa riqueza está fuera de Venezuela. Chávez no es diferente. Se distingue de los demás por su condición de loco peligroso. Ayer nos presentó a sus amigos, después de informar a su famélica nación que había adquirido trescientos carros de combate rusos para defenderse de Colombia, los Estados Unidos, el imperialismo, Cristóbal Colón y los Reyes Católicos."
"El discurso propagandístico del PSOE se ha impregnado de los espíritus de su tiempo, esto es, del intervencionismo más radical del Estado en la economía aprovechando la crisis y las tergiversaciones ecologistas. Argumentos de peso suficientes para que, al contrario de lo que pronostica Zapatero, no comencemos a avistar la recuperación, sino para bloquear definitivamente su paso."
Gabriel Calzada en Libertad Digital
"Los fotomontajes de Greenpeace, la afirmación de su presidente de que el bosque español desaparece (cuando el censo forestal dice que aumenta) o el descubrimiento de peces mutantes por parte de Ecologistas en Acción son hechos grotescos. Pero que un ministro español o unos científicos mientan a la ciudadanía para lograr oscuros intereses particulares, no tiene nombre."
Daniel Rodríguez Herrera y Manuel Llamas en Libertad Digital
"Un hacker desvela documentos y correos electrónicos de la elite científica vinculada al Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC). Los calentólogos admiten que manipulan datos, destruyen pruebas, ejercen fuertes presiones para acallar a los científicos escépticos..."
"Empeñado en articular un eje del petróleo Teherán-Caracas, ningún ejemplo puede serle más tentador al caudillo bolivariano que el del asesino en serie que narra su conversión a la fe de Alá en su autobiográfico L´Islam révolutionnaire"
Jorge Alcalde en Libertad Digital
"Los yottabytes de la NSA son tantos, que para su almacenamiento en discos duros convencionales haría falta una superficie equivalente a la de los estados de Delaware y Rhode Island juntos. Se trata de la vida íntegra de millones de ciudadanos conservada en formato digital."
Pablo Molina en Libertad Digital
"En la situación actual, ya no se trata de conquistar nuevos espacios de libertad, sino de mantener vivos los pocos reductos que aún van quedando. Ningún país puede sobrevivir demasiado en una situación así, pero a la mayoría de españoles no parece que le importe demasiado. Pues nada, a disfrutar... mientras se pueda."
"Ahora el Gobierno va a intentar que todos los implicados, desde los fiscales a nuestros militares, mientan con ellos o se conviertan en colaboradores de los piratas, es decir de los españoles que no les creemos y sabemos de su indignidad. Cuando paradójicamente, los únicos colaboradores de los piratas, sus financiadores en todo caso, están en el Gobierno."
Que la pedofilia online es uno de los fenómenos, por mucho que sea totalmente minoritario, más repulsivos en internet es indudable. Que debe ser combatida resulta indudable. Sin embargo, para esto último hay que tener cuidado en no atentar contra derechos fundamentales, una prevención que no han tenido los legisladores alemanes a la hora de aprobar la ley por la cual se bloquearán las páginas con pornografía infantil a partir del 1 de agosto. La norma prevé que aquellos germanos que intenten acceder a webs de este tipo se toparán en su navegador con una señal de "stop". Hasta ahí no hay nada problemático.
Donde sí empieza a haber problemas es en quien entregará a los proveedores la lista de sitios que deben bloquear y en quien verificará que dichos listados son los adecuados. La encargada de elaborar dichas listas y transmitirlas es la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA, por sus siglas en alemán), una especie de FBI alemán formado por algo más de 5.000 agentes y dependiente del Ministerio del Interior. Trabajará bajo la supervisión de la Oficina Federal de Protección de Datos, que establecerá un comité independiente encargado de dar el visto bueno al trabajo de la BKA. Lo problemático es que no aparece la intervención judicial por ninguna parte.
Por repulsiva que resulte la pornografía infantil, el bloqueo de páginas web afecta directamente a la libertad de expresión. Por este motivo debería intervenir en todo momento un juez, dado que es algo que repercute sobre un derecho fundamental. En muchos casos resulta evidente que unas imágenes entran dentro de la categoría de pedofilia. Pero en ocasiones la frontera entre esto y el simple mal gusto no es nada nítida, y quien debe decidir en qué lado de línea divisoria se encuentran unos contenidos determinados ha de ser el poder judicial. Si no, el exceso de celo de las autoridades policiales o el abuso por parte de alguien para censurar contenidos incómodos que no tengan nada que ver con esta cuestión antes o después causarán daño a terceros.
A lo anterior se añade otro riesgo. Desde el momento en el que se limita sin control judicial la libertad de expresión por cualquier motivo, con independencia de que éste sea algo tan aparentemente justificable como combatir la pornografía infantil, se abre la puerta a mayores restricciones en esta materia en el futuro. De esta manera, se puede entrar en un proceso en el que de forma progresiva se vayan recortando las garantías ante posibles abusos por parte de las fuerzas de seguridad o el poder político.
En el pasado fue el terrorismo, desde hace unos años una de las razones es la defensa de los derechos de autor y en la actualidad, en Alemania y otros países como España, se incluye también la lucha contra la pornografía infantil. Los motivos aducidos por el poder político para reducir la libertad de expresión y otros derechos, como el de la intimidad, de los internautas no paran de crecer. Si las sociedades abiertas no quieren ir pareciéndose en la red cada vez más a China, no debe bajarse la guardia.
Los que trabajamos para Libertad Digital, al menos los que lo hacemos en provincias, llevamos más de un mes evitando dejarnos ver demasiado por la calle. No es por un problema puntual de misantropía, sino porque el ímpetu con que la gente te pregunta cómo van a poder escuchar a Federico (y a César y a Luis) a partir de septiembre está empezando a entrar en terrenos que ponen en peligro tu integridad personal. Dios los bendiga, claro, pero estar en El Corte Inglés rodeado por varias personas que de pronto te reconocen (en las ciudades pequeñas todos nos conocemos) y acto seguido inician un acoso circular para que confieses cómo van a poder sintonizar la nueva emisora de radio de Libertad Digital, es una situación incómoda que conviene evitar en la medida de lo posible, más que nada porque en mitad de esta crisis económica habrá quien, viendo el espectáculo de lejos, te confunda con un moroso al que sus proveedores exigen el pago de numerosos atrasos.
Los hasta hoy oyentes de la COPE (en el futuro Dios y Martínez Sistach dirán) quieren seguir escuchando a los comunicadores que han hecho de la cadena episcopal la segunda de España. Y como la primera vía para escuchar la programación de esRadio fuera de Madrid será internet, a partir de septiembre se va a producir un acceso masivo de nuevos ciudadanos a lo que se ha dado en llamar la sociedad de la información. Personas de cierta edad que jamás habían pensado adquirir un ordenador y una conexión a la red, están ya recibiendo las primeras clases de sus nietos para poder escuchar una emisora cuya presencia a través de las ondas en el lugar en el que viven no está garantizada. Los habrá que aprenderán incluso a chatear para comentar la jugada en directo con sus compañeros de dominó, porque cuando hay interés y se le coge el gustillo, las posibilidades de un medio como internet son prácticamente infinitas.
Miguel Sebastián debería dar un premio a los dueños de la COPE por haber propiciado que muchos ciudadanos que ya habían renunciado a este empeño se incorporen al mundo de las nuevas tecnologías. Y eso sin contar los benéficos efectos que para el reforzamiento de los lazos familiares supone el que abuelos y nietos compartan unas horas al día de clases particulares, impartidas por el niño al que hasta hace pocos años los primeros acompañaban de la mano a la escuela.
Si Rajoy y Zapatero pensaban que se habían quitado un supuesto problema de encima, mucho me temo que a partir de septiembre lo van a tener de nuevo pero multiplicado, porque comienza uno visitando la web de esRadio y acaba leyéndose todas las noticias y la opinión de Libertad Digital, que además coge al ladito. Una tragedia, sí, pero es que Rouco escribe recto con renglones torcidos.
La industria discográfica no es la única que se está muriendo por no saber encarar una difícil transición. Los grandes periódicos de papel también están sufriendo lo suyo. Sin embargo, y al contrario que otros afectados por internet, lo cierto es que no pueden culpar a la piratería de sus problemas. Tampoco es que los otros sí puedan, pero al menos es una excusa plausible. En cambio, los diarios se enfrentan a un cambio de hábitos, que ha sustituido el papel por la pantalla, y el notable incremento de competencia que ese mínimo cambio ha traído consigo.
El problema para los diarios no es el cambio de soporte. Al fin y al cabo, cuando bajamos al quiosco pagamos sólo una parte del coste de escribir, maquetar, imprimir y distribuir esos cachos de papel; el resto lo sufraga la publicidad. En internet los costes de impresión y distribución se reducen a la mínima expresión, de modo que los anuncios podrían seguir pagando lo que cuestan los contenidos. Pero claro, al haber desaparecido esos costes, las barreras de entrada a la cosa periodística son ahora ridículas y los periódicos se enfrentan a la competencia de, entre otros, ¡sus propios lectores!
Como siempre que sucede un cambio fundamental, una "destrucción creativa" de esas, las alternativas se reducen a dos grandes grupos: adaptarse o morir. Curiosamente la prensa, mayoritariamente progresista en todo Occidente, parece haber optado por olvidarse de Darwin y hacerse creacionista, con lo que se ríen de los yanquis por eso. Así, en todo el mundo se suceden demandas contra Google News por el pecado de poner a disposición de los usuarios los titulares de las principales noticias y ofrecer enlaces para leerlas en los medios que las publicaron. ¿La razón? Que Google gana dinero y "utiliza nuestros contenidos", según los editores de prensa. Sin embargo, el gigante californiano no hace nada que no hagan los propios periódicos, que se hacen eco (o deberían) de las noticias de sus competidores. Simplemente lo hace de forma automática.
En éstas estábamos cuando Richard Posner entró en juego. Para quienes no lo conozcan, que serán muchos, Posner es un jurista norteamericano de reconocido prestigio (pero de verdad, no al Bacigalupo modo) que al contrario que muchos de sus colegas algo sabe de economía, lo que por otra parte probablemente le haya cerrado las puertas del Supremo. Es un "Chicago boy", con todas las virtudes y los defectos que esa etiqueta conlleva. Tiene un blog que escribe a medias con el Nobel de Economía Gary Becker, en el que ambos exponen semanalmente su visión sobre un asunto. ¿Y cuál fue el de la semana pasada? La muerte de los periódicos.
Mientras Gary Becker lamentaba, básicamente por motivos sentimentales, la suerte funesta de la letra impresa, pero admitía que no había riesgos de muerte de la prensa dada la vitalidad que ofrecía internet, Posner parecía no creer que pudiera existir forma alguna de que pudiéramos tener periodismo sin periódicos. Convencido de que hacerse eco y enlazar a las noticias de otro medio es pernicioso para esos grandes diarios que son los únicos que crean contenidos relevantes, exponía dos soluciones, que mostraban su ignorancia del negocio: prohibir el enlace y la cita a los diarios o prohibir el acceso a contenidos protegidos por derechos de autor sin permiso de eso, del autor.
Seamos serios, todos los medios en internet quieren que la gente los enlace, porque es la manera de que se los lea más y, por tanto, ganar más dinero con la publicidad y tener suficiente para crear esos "contenidos diferenciales" que tanto le preocupan a Posner. Además, ya está prohibido acceder a las noticias que los medios quieran proteger, como demuestra el Wall Street Journal; otra cosa es que quieran, porque el diario neoyorquino es el único que ha tenido cierto éxito cobrando por parte de sus contenidos.
Pero el problema de Posner es algo más profundo. Al fin y al cabo, podría haber propuesto la obligatoriedad de enlazar con la fuente del contenido, que sería una medida más razonable dentro del entorno de la web, y que podría evitar casos de vampirismo que todos conocemos. Lo malo es que todas estas medidas son un ataque a derechos fundamentales, para cuya violación las conveniencias económicas no deberían ser razón suficiente. Y perder eso de vista parece ser desgraciadamente habitual para demasiados de los Chicago Boys. Es lo que tiene ser "experto" y "tecnócrata", que a veces se pierde de vista lo más importante.Si todos los altos cargos que han aceptado alguna vez un regalo dimitieran nos quedábamos sin clase política, algo muy higiénico por otra parte dada la calidad de nuestros profesionales de la cosa pública. Pero no serviría de mucho, porque es dudoso que los sustitutos rompieran con la más arraigada tradición de nuestra democracia, en la que la única forma de hacer negocios con la administración es "llevarse bien" con el poderoso.
Lo que llama la atención en el caso de Francisco Camps es que haya sido tan ingenuo como para provocar él mismo la decisión del tribunal de llevarlo ante un jurado popular. El presidente de la Generalidad Valenciana no dijo la verdad cuando fue interrogado por la autoridad judicial, y ningún juez acepta de buen grado que le mientan a la cara. Camps ha sostenido todo este tiempo que él personalmente pagó los famosos trajes de corte italiano, pero hasta la fecha no ha podido demostrarlo. Al contrario, las evidencias recogidas en el sumario indican que jamás lo hizo. Si le hubiera dicho al juez "mire, Señoría, estos trajes me los regalaron, sí, pero esta mañana los he pagado (aquí tiene el recibo) y he ordenado al comercio que devuelva el importe a quien fuera que los pagase, que por cierto no sé quién pudo ser". Todo se hubiera saldado con una multa y Camps se habría dado un baño de multitudes a las puertas del juzgado, con miles de votantes emocionados y agradecidos al primer político de la Historia de España que reconoce un trinque y, además, lo devuelve. Coste económico siete mil euros incluyendo la multa; coste político cero.
Pero como ningún partido político admite que en sus filas haya personajes "regalados", es difícil que el PP, en última instancia una maquinaria de votos como el resto de formaciones, le hubiera permitido semejante acto de honestidad que hubiera evitado el pequeño calvario al que ahora se enfrenta su líder valenciano. Y además con estas temperaturas, bajo las cuales ni la más fina seda italiana te evita el sofocón.
En todo caso, lo más interesante de este asunto es que no se ha producido un trato de favor a cambio del regalo, como el mismo juez reconoce en el auto, por lo que no ha habido cohecho activo ni, en consecuencia, perjuicio para los contribuyentes. Por eso sorprende que en otros casos en los que las arcas públicas sí han sido saqueadas, las fiscalías sean tan remolonas y los jueces tan pacatos. España sigue siendo diferente. Si te regalan cuatro trajes vas a juicio, en cambio si regalas tú una televisión en abierto a los amigos o diez millonazos a la empresa de tu hija ganas las elecciones. Cosas de nuestro hecho diferencial, qué le vamos a hacer.