miércoles, 20 de enero de 2010

Ocaso de la nación

Agapito Maestre en Libertad Digital

Hemos llegado a tal degradación democrática que un socialista trasnochado, y al margen de los aparatos del poder del partido, como Leguina parece más sensato que toda la oposición del PP, que asiste callada a la muerte de la nación. El llamado régimen "democrático" ha matado la Nación española, sí, y pronto la descomposición del Estado-nacional será total, pero el PP calla, simula y hace como si la cosa no fuera con él. En fin, Rajoy nos entretiene con no sé que pacto sobre la educación, mientras Leguina se pone medallas de libre-pensador. Vida. Perra, sin duda alguna, si está dirigida por la casta política.

Acontecimiento haitiano

José Antonio Martínez-Abarca en Libertad Digital

Lo que va de ayer a hoy. Hoy la niña Omayra Sánchez, de estar atrapada irremisiblemente hasta la muerte por los efectos de algún desastre natural, pongamos como el de Haití, no se hubiese escapado tan fácil y con tan templadas explicaciones hacia la muerte: delante de la cámara tendría al menos a ocho o diez políticos mundiales quitándole amorosamente la suciedad de la carita, a las intrépidas corresponsales de las televisiones más concienciadas chapoteando en el lodo vestidas a la manera de la etnia de Omayra en señal de multiculturalismo, a la turbamulta del "quítate tú que me pongo yo" del procesionismo "oenegedario" y ya no a media, a toda la opinión pública mundial (que es un oxímoron: si es de masas no es opinión) en vilo por saber quién iba a adoptar primero el nombre de la niña para bautizar un parque o un colegio de primaria. ¿Suena demasiado siniestro? El planeta se va poniendo aún más.

Quién es y quién no es

GEES en Libertad Digital

Hasta con Obama Estados Unidos sigue necesitando a Naciones Unidas para tener el sello de autoridad internacional para no ser acusados de imperialistas. Pero a pesar de las acusaciones, envidias y complejos, Estados Unidos es la gran potencia del momento –como lo ha sido en tantas otras ocasiones, por ejemplo tras el tsunami de diciembre de 2004– entre otras cosas porque no hay más alternativas: Europa sigue siendo incapaz de ser un gran actor mundial y sacarle todo el jugo a sus recursos y a su potencial. Haití está siendo el enésimo ejemplo.

La obsesión antiamericana

Editorial de Libertad Digital

Visto lo visto, no nos extrañaría que en los próximos días la obsesión antiamericana aúne esfuerzos y haya quien diga que la marina estadounidense causó el terremoto creyendo que en esos momentos Llamazares se encontraba en Haití.

martes, 19 de enero de 2010

Entender la libertad 2.0

Daniel Rodríguez Herrera en Libertad Digital

El problema al que se enfrentan los diversos manifiestos en favor de la libertad de expresión y en contra de la Ley Sinde está en la dificultad de hacer entender a quienes menos comprenden internet sobre el alcance de este ataque contra nuestras libertades. No hubo esas dificultades con la llamada "ley de la patada en la puerta" del ministro Corcuera o Corcuese, que dimitió después de que el Constitucional le tumbara su barbaridad. Todo el mundo entendía que suprimiendo las garantías jurídicas a la hora de registrar un domicilio, por más que se justificara en la efectividad de la lucha contra el delito, eliminaba uno de nuestros principales derechos y borraba de un plumazo nuestras libertades.

No sucede lo mismo con esta ley. Muchos continúan pensando y argumentando que, al fin y al cabo, esto va contra los sitios web de enlaces, y que quienes nos oponemos a la ley somos todos unos piratuelos dedicados en cuerpo y alma a la mula y el torrente. Es lo mismo que aducir que quienes se oponían a la Ley Corcuera eran en realidad unos delincuentes que no querían acabar en la trena tras un registro de su casa. Así, por ejemplo, El Mundo se ha mostrado de acuerdo con la versión más radical de la ley, la que no incluía jueces ni siquiera de la forma tramposa en que se ha hecho, porque "la Justicia en nuestro país es más que lenta, lentísima". Si es por esa razón, bien podían ser también favorables al CAC porque los tribunales tardarían mucho en cerrar un medio de comunicación...

La última muestra de la resistencia de los internautas a esta "ley de la patada en el router", como ha sido bautizada en honor a aquellas viejas intentonas socialistas de violar nuestros derechos, es un nuevo manifiesto al que han llamado "Libertad 2.0" y que, pienso, puede firmar tranquilamente cualquier liberal de estricta observancia. No comete errores como el del manifiesto original, que pedía al mismo tiempo que no se interviniese en la red y que se garantizara la "neutralidad de la red" –algo que exige una intromisión estatal para su imposición–, o invocaba un inexistente "derecho de acceso a la cultura a través de internet", que parece catalogar las descargas nada más y nada menos que como un derecho al nivel de la libertad de expresión. Ni siquiera errores más veniales como hablar de "ciudadanía" como un colectivo en lugar de referirse a los ciudadanos, individuos con sus derechos individuales, como hace la plataforma Red-Sostenible. Y no hablemos ya, claro, de la frikada de los Gopegui, Regás, Frabetti y compañía.

En cualquier caso, y aunque sea por motivos distintos, o les escandalicen unos aspectos más que otros, parece claro que la Ley Sinde ha provocado la repulsa de los internautas de todas las adscripciones ideológicas. Sin embargo, claro, eso no significa que el PSOE no vaya a intentar aprobarla. Ni siquiera estoy seguro de que finalmente el PP vaya a votar en contra, conociendo la táctica marianista de hacer un discurso impecable contra el Gobierno, pero abstenerse o votar a favor cuando llega el momento realmente importante. Aunque el ruido que han logrado provocar los internautas haya sido mucho mayor que en otras ocasiones, finalmente el desprecio hacia nosotros que llevó a Zapatero a nombrar a González Sinde volverá a actuar. Cabrá entonces preguntarse si la gente de izquierdas que tan activa ha sido contra esta ley votará por una alternativa, se quedará en casa o decidirá apuntarse a la doctrina Gump expuesta por Víctor Manuel. Miren que en muchos casos yo apostaría por lo último.

Decálogo para una reforma

César Vidal en La Razón

La asunción de un decálogo como éste permitiría anteponer la libertad y la igualdad de los ciudadanos a los privilegios y, de esa manera, el sistema aún podría salvarse. De lo contrario, si continuamos con uno que hasta los nacionalistas ven ya quebrado, sólo queda esperar a que tenga lugar su extinción final.

Retirar

Alfonso Ussía en La Razón

El Arco del Triunfo, que ya forma parte del perfil de ese distrito de Madrid y no se mete con nadie, no tiene retiro sencillo. Se puede derribar, pero no retirar. Puede saltar por los aires ayudado por una explosión de dinamita, y posteriormente retirar sus restos y sus escombros, pero en pedacitos. Ese Arco del Triunfo es demasiado grande y pesado para retirarlo, a no ser que el señor Pedreño pertenezca a la familia de Obelix y hubiese caído de niño en el caldero de Panoramix.

Haití y el perfecto idiota

Cristina Losada en Libertad Digital

Se escribe estos días sobre las supersticiones haitianas. Resultan inofensivas al lado de las supersticiones políticas que arraigan en el Occidente rico e ilustrado. Raro que todavía no se haya culpado a la CIA y al FBI, siempre tontos peligrosos, del terremoto.

Soraya: antes muerta que facha

David Jiménez Torres en Libertad Digital

La distancia de décadas con respecto a Franco debería haber liberado a la derecha de su sentimiento de culpa, haberle dado fuerzas para definirse sin temor y apostar por las medidas que crea necesarias desde el pragmatismo y el sentido común, aun exponiéndose a que otros las tilden de derechistas; por ejemplo, incentivar la contratación y eliminar la distinción entre trabajadores fijos intocables y trabajadores temporales sin derecho a nada, a través de un nuevo contrato con menor penalización por despido. Pero para el nuevo PP, todo lo que suene a "derechista" debe rehuirse como la peste. 

La enésima traición de Rajoy a su electorado

Editorial de Libertad Digital

Los estudiantes, ya sean de primaria, secundaria o bachillerato no deben recibir formación política en las aulas, materia que es de curso obligatorio en las dictaduras pero que no tiene cabida en un país libre donde todas las opiniones políticas, incluso las anticonstitucionales, son legítimas. Lo mismo puede decirse de las cuestiones de orden moral. El Estado no puede establecer una moral oficial que colisione con la moral privada de los individuos, la única válida. Hacer lo contrario, es decir, adoctrinar a los estudiantes en un paradigma político y moral concreto, es volver a la Formación del Espíritu Nacional que se estudiaba durante el franquismo.  

lunes, 18 de enero de 2010

Munilla, ecce homo

Juan Manuel de Prada en ABC

A nadie que no tenga obturado el entendimiento por la propaganda del Mátrix progre se le ocurriría pensar que esta preocupación de Munilla por los males espirituales que han quebrantado el corazón del hombre discurre ajena a la preocupación por los males corporales que acarrea un terremoto. Pero el Mátrix progre, engolfado en sus «orgías solidarias», se revuelve furioso y escandalizado, porque no admite que se recuerden las enfermedades del alma, contra las que no vale todo el dinero del mundo; y en cuyo mantenimiento sostiene su dominio. Y al obispo Munilla, ante un mundo que ha convertido la caridad en una virtud loca, separándola de la verdad, no le queda más remedio que callar, como hizo Jesús en el pretorio, mientras crece el clamor rabioso de la multitud cretinizada: «¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!».

¿Existió Haití?

Gabriel Albiac en ABC

La «primera república negra del mundo», que la mitología nacional erige en epopeya, se alza, así, sobre el solar devastado de lo que fue un paraíso. ¿Luego? Tiranos inimaginables. Magos tribales que gobernaron a golpe de arbitrio absoluto y de vudú. Duvalier, el más pintoresco en lo sanguinario. No el único. Y la última esperanza de Haití se la llevó por delante, en 2004, Jean-Bertrand Aristide, un clérigo reconvertido en hechicero, al cual soñamos un día portador de democracia para su trágico pueblo. Jamás hubo un Estado allí. Ahora, hay nada.

Chávez y el devastador camino hacia el socialismo

Juan Ramón Rallo en Libertad Digital

Tal y como están redescubriendo los venezolanos y los empresarios que creyeron que podrían hacer negocios con el régimen, el camino hacia el socialismo está repleto de miseria para todos los individuos salvo para los que integran la nomenclatura.

Chile, una historia de éxito

Editorial de Libertad Digital

Si hace 20 años muchos chilenos buscaban en España un ejemplo en el que basarse para realizar su transición, hoy deberíamos ser los españoles quienes nos fijaramos en ellos para reorientar la nuestra. Está claro que ellos triunfaron en casi todos los puntos donde nosotros hemos fracasado.

domingo, 17 de enero de 2010

Los paisajes se hacen y deshacen

José Jiménez Lozano en La Razón

Con los árboles y las otras plantas, los pájaros, los perros y los otros bichos con los que tratamos ya hace miles de años, las cosas no tienen tantos inconvenientes, dobleces e incertidumbres, que es lo que quería decir Juan de la Cruz cuando en sus cartas hablaba de que se sentía tan contento segando garbanzos en Andalucía, o acarreando piedras en Segovia, mejor que tratando con los prójimos. Esto es, con nosotros, que somos más complicados y tenemos más rugosidades y esquinas, y nunca se sabe si vamos o venimos, o ninguna de las dos cosas.

Día de oración

César Vidal en La Razón

El papel de la religión en el desarrollo de la Historia ha sido –y sigue siendo– muy desigual. En algunos casos, esa influencia se ha traducido en la consagración de modelos de explotación e injusticia, en represión y fanatismo; en otros, ha tenido, como consecuencia directa, la creación de modelos políticos liberales y democráticos. Ése fue el caso de los puritanos protagonistas de las revoluciones anglosajonas del s. XVII que consagraron el modelo parlamentario inglés o que, a finales del s. XVIII, dieron lugar a la constitución de los Estados Unidos con su peculiar sistema de separación de poderes. Ese modelo puritano ha inspirado esencialmente la Historia de Estados Unidos permitiendo libertad para todos, pluralidad de creencias y fe en la Providencia a la vez que excluía tanto las inquisiciones como las visiones sectarias de carácter laicista al estilo de ZP.

¡Enhorabuena!

Alfonso Ussía en La Razón

En mi infancia, demostrada mi nula capacidad para entender la aritmética y las matemáticas, tuve un profesor particular, don Félix Rebollar, que era idéntico a Lenin. Mi madre, cada vez que se cruzaba con don Félix en los largos pasillos de nuestra casa, se santiguaba. Usted, al menos, sólo se parece a Bin Laden en la frente y el pelo, pero don Félix era como Lenin reencarnado, y a usted le hubiera encantado conocerlo. Después, nada. Don Félix era de derechas, muy buena persona y no se había dedicado a ordenar la muerte de decenas de miles de rusos, el zar incluido.

¡Qué cosas tiene don Alfonso: de derechas y buena persona! ¿Pero será eso posible? Me acuerdo ahora de algo que le escuché a un paisano no hace mucho tiempo: "Es que la derecha es mu mala". Tal vez hace cincuenta años lo que habría escuchado sería "Es que la izquierda es mu mala". En definitiva, a eso se reduce la política en España: a una historia de buenos y malos, en la que los buenos pueden pasar a ser los malos y los malos, los buenos de un día para otro y ese día, qué casualidad, suele coincidir con aquél en que da la vuelta la tortilla. En Estepaís, desde el 20 de noviembre de 1975, lo fetén, lo chachi, lo que mola, lo que flipa, lo guay del Paraguay es la izquierda. Gobierne quien gobierne, porque hasta la derecha ha adoptado en buena medida su discurso, sus prioridades, sus obsesiones... Porque para la mayoría de las mentes privilegiadas de Estepaís, la izquierda (¡con lo antigua que es, vaya por Marx!) equivale a progreso. El Progreso. ¿De quién? Vaya usted a saber...

Buena conciencia

Ángela Vallvey en La Razon

Un día, toda la balumba de fotografías espeluznantes desaparece de los medios de comunicación, y ya no nos acordamos de Haití. Aunque recordamos vagamente que jamás iríamos allí de vacaciones. Y es que, en Haití, como en Rwanda, Níger, Darfur… no hay nada que políticos, multinacionales o viceversa quieran.

El sexo de los ángeles

Martín Prieto en La Razón

Se ignora qué hace el ínclito ministro de Exteriores Moratinos financiando una correcta sexualidad en Cuba. Es el embajador de la «dinastía Castro» en la Unión Europea; no quiere saber nada de la disidencia cubana, los presos políticos ni los del exilio. Se olvida en los aviones sus notas manuscritas sobre conversaciones con la gerontocracia, y ahora aporta cuatrocientos mil euros para que los cubanos follen mejor, como si no supieran hacerlo sin la ayuda de quien, al no poder ser ministro con Aznar, lo es con Rodríguez Zapatero. 

Infieles

María José Navarro en La Razón

Estábamos llamando a Bill tontico y a Hilaria lerda, cuando apareció Mrs. Robinson. Y todo cambió. Esta señora está escondida quién sabe dónde y su marido se ha ido seis meses a la mierda. Hilaria seguirá siendo la secretaria de Estado y Bill tiene faena en Haití. Nos dirán que la vida privada no puede interferir en la pública. Y a mí me encantaría que así fuera. En todos los casos, nenitas.