sábado, 10 de enero de 2009

La crisis y los principios

Juan Manuel de Prada en ABC

Lecciones energéticas en pleno invierno

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos en Libertad Digital

Autocontrol y las web ateas


No tiene nada de especial que Autocontrol de la Publicidad vaya a analizar (por petición de la adjudicataria de la madrileña Empresa Municipal de Transportes, Publisistemas) los anuncios ateístas de la campaña "Probablemente, Dios no existe. (Deja de preocuparte y disfruta)". Si acaso, lo único particular es que dicha entidad no tiene tanto de autocontrol del sector como quiere hacernos creer su nombre –¿conseguiría, por tanto, su propia publicidad un dictamen positivo de ellos mismos?– debido a que uno de los dos órganos encargados de nombrar a los miembros del jurado que decide sobre la idoneidad o no de los anuncios es el Gobierno, a través del Instituto Nacional de Consumo.

Pero lo que desde luego sí resulta sorprendente es que este órgano de supuesto autocontrol vaya a analizar los sitios web de los promotores de la campaña de autobuses. Se supone que su función consiste en decidir si la publicidad es engañosa o no, pero no acerca de las páginas de internet de quien encarga una campaña. ¿Se imagina alguien que estos señores se pusieran a analizar los sites de los evangélicos que han puesto publicidad diciendo que Dios sí existe? ¿O de los partidos políticos ante cada campaña electoral? ¿O los de la Conferencia Episcopal cada vez que ésta coloca anuncios pidiendo que se marque la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta? ¿O la web corporativa de cada compañía privada que contrata spots en radio, televisión, prensa de papel o en la red? Es más que dudoso que lo hagan.

Autocontrol lo único que debería analizar (en realidad ni eso, puesto que el hecho de que el Estado se encargue de nombrar a parte de los miembros del jurado supone un ataque político contra la libertad de expresión) es la campaña en sí. Además, los señores del supuesto Autocontrol deberían explicar qué van a inspeccionar en dichas web. Si lo que quieren es comprobar que sus argumentos no son engañosos lo tienen difícil: tan imposible es demostrar la existencia de Dios como su no existencia. La fe religiosa o la ausencia de ella poco tienen que ver con la verdad comprobable de forma empírica. Además, no pueden pretender que estos sitios web se ajusten a los contenidos de los diferentes códigos deontológicos de la publicidad, puesto que no pertenecen a este sector.

Eso sí, con independencia del resultado de estos análisis y de la decisión que tome Autocontrol, los promotores del Bus Ateo deben estarles muy agradecidos a todos aquellos que han montado en cólera por su campaña. Gracias a estos últimos –que en muchos casos no parecen entender que la libertad religiosa también implica creer que Dios no existe y proclamarlo a los cuatro vientos– miles o millones de españoles que jamás habrían visto esos anuncios se han enterado de su existencia. Si tan terrible les parece ese mensaje, deberían haber respondido como lo han hecho parte de los evangélicos españoles: con publicidad en sentido contrario. Y, eso sí, tampoco a ellos los de Autocontrol deberían mirarles sus web.

El poder genera la corrupción

Pacifistas con sicarios

Una UE desacreditada

Maleni sepultada por su incompetencia

Editorial de Libertad Digital

¡Qué tiempos estos, en los que es noticia el calor en verano y la nieve en invierno! ¡Oh, el progreso!

lunes, 5 de enero de 2009

Por mucho que les pese

Israel es un estado (democrático, no se olvide) de pequenísimas dimensiones, rodeado de enemigos por todas partes. Una organización terrorista fundamentalista, Hamas, se encarga de lanzar día sí y día también cohetes contra su territorio. Si ese pequeño estado decide responder a estas acciones continuadas militarmente, se convierte, según nos cuenta el 90 por ciento (y me quedaré corto) de periodistas e intelectuales (?) españoles, en un monstruo genocida.

Son de lamentar las víctimas civiles, pero como lo son en cualquier acción bélica. Ni más ni menos. Y nadie puede quitar a Israel el legítimo derecho a defenderse. Esa es la realidad, por mucho que les pese a los periodistas e intelectuales (?) españoles que tienen las neuronas reblandecidas y el corazón siempre en la (extrema) izquierda.

El envite

Gabriel Albiac en La Razón

Gaza por tierra, mar y aire

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos, en Libertad Digital

¿Yo pirata? Tú corsario

Mentira y libertad

Diagnóstico socialista sobre el capitalismo

La Izquierda no existe

Ni con Mayor Oreja

Rajoy se esconde detrás de Mayor Oreja

Editorial de Libertad Digital

sábado, 3 de enero de 2009

Felicitación para el nuevo año

Juan Manuel de Prada en ABC

Cuba desconectada

¡Estatuas fuera!

Mi tía está preocupadísima

Ilusiones

Melchor, Gaspar, Baltasar… y Bibiana

Pablo Molina en Libertad Digital

La circunstancia de que los tres Reyes Magos de Oriente fueran varones, resabio machista típico de la Iglesia Católica, es una ofensa a la sociedad igualitaria que quiere implantar Zapatero con la colaboración inestimable de Bibiana Aído, su ministra del ramo. Aunque parezca que las tradiciones de una confesión religiosa determinada no son algo sustancial para el proyecto revolucionario de los socialistas posmodernos, el asunto tiene su importancia puesto que la principal misión de los socialistas cuando gobiernan es precisamente ejercer de reyes magos, trayendo regalos a los que se portan bien según el canon marxista y carbón contaminante a los rebeldes irrecuperables.

La ministra de Igualdad, de hecho, ha acabado este año repartiendo subvenciones en función de las aptitudes y vocación de quienes las solicitaron, aunque sea a costa del procedimiento administrativo y de un elemental sentido de la equidad.

En primer lugar hay que destacar la inmoralidad de regalar dinero público a entidades particulares, sea cual sea el objetivo perseguido con ese trasvase de fondos. La socialdemocracia es así un combate permanente entre los grupos organizados contra el común de los contribuyentes, en el que los primeros salen siempre ganando sin que la sociedad en su conjunto reciba ningún beneficio a cambio. ¿Alguien piensa seriamente que regalando subvenciones se va a acabar con el asesinato de mujeres a manos de sus "parejas"? Si es así, sólo tiene que echar un vistazo a las estadísticas de violencia doméstica, cuyas cifras no dejan de aumentar año tras año, casi al mismo ritmo que el montante anual de dinero público dedicado a la materia.

Pero la realidad no es algo que interpele la conciencia de los socialistas, porque lo suyo es la farfolla ideológica en pos de un ideal, tan abstracto que siempre resultará imposible determinar si se ha alcanzado o no. En el caso de la igualdad, el PSOE y sus voceros se limitan a ofrecer a los contribuyentes los datos del dinero invertido en "programas", "acciones" y "campañas" de toda índole, organizadas, eso sí, por la miríada de organizaciones-sanguijuela próximas al partido, expertas en detectar dónde hay una arteria presupuestaria lista para succionar.

Las mujeres siguen muriendo asesinadas, pero ni siquiera a los votantes parece importarles. Lo sustantivo es que tenemos un Gobierno que lucha por ellas y hasta ha creado un ministerio de Igualdad. Y todos contentos, especialmente las asociaciones de mujeres progresistas, que están viviendo unas navidades de dulce gracias a la epifanía laica organizada por la camarada Aído.

Tampoco parece muy disgustado el PP, que en lugar de impugnar en su totalidad la existencia de ese ministerio y el latrocinio constante hacia nuestros bolsillos bajo el chantaje del igualitarismo, se limita a presentar una batería de preguntas parlamentarias para saber por qué a las asociaciones de mujeres conservadoras no les ha dejado la Reina Bibiana la casita de muñecas que pidieron en su carta. Y aún hay quien se extraña de que sigan por debajo de bibianas y pajines en las encuestas de intención de voto.


Las rebajas (energéticas) de enero

Editorial de Libertad Digital