jueves, 2 de abril de 2009
miércoles, 1 de abril de 2009
Una Voltaire femenina: Wafa Sultan
Imprescindible para Rodríguez y otros feministas defensores de la Alianza de Civilizaciones.
La Hora de los Logros Humanos
Lomborg, como es habitual en él, escribía este viernes una columna polémica desde el mismo título: Yo no apagaré la luz este sábado. Se refería a la estupidez organizada por WWF con la intención de que medio mundo se sintiera a gusto consigo mismo por no hacer nada: apagar durante una hora las luces, que no la tele ni el ordenador ni nada más. Así, autoridades poco dedicadas al bien común y demasiado a la propaganda se pusieron a apagar los focos que iluminan diversos monumentos, mientras un número indeterminado de personas –pero que por supuesto los ecologistas cifraron en 1.000 millones en todo el mundo– decidieron apagar la luz. El efecto real fue, claro, insignificante: la hora prevista fue la de mayor consumo eléctrico del día y el consumo fue poco más de un 1% menor que el sábado anterior.
Hay dos cosas sobre esa hora de apagar las luces que me irritan profundamente. La primera ya la identificó el propio Lomborg: estas mamarrachadas son un modo de que la gente se piense que hay soluciones sencillas a los problemas y que todo depende de tomarse la molestia de apagar la luz una hora. Pero por supuesto, como diría Ramón Calderón, eso no es así, eso no es verdad. El proyecto ecologista contra el calentamiento global exige sacrificios reales y mucho mayores, como el de enviar al paro a millones de personas en todo el mundo y rebajar significativamente nuestra calidad de vida. Desgraciadamente, a nuestro alrededor hay demasiados adolescentes en términos morales para los que lo único que cuentan son las emociones, no la realidad, y especialmente el sentimiento más importante en términos políticos: la autosatisfacción.
Pero aún más indignante y, si me permiten, más adecuado a esta sección de internet y tecnología a la que debería dedicar mis artículos (sí, señor director, a los pies de su señora, señor director), es la ceguera voluntaria que impide a los ecologistas ver ninguna solución que no pase por una restricción al uso de la tecnología, en lugar de abogar por lo que siempre ha hecho la humanidad para solucionar los problemas causados por su progreso: progresar aún más. No, los apocalípticos del calentamiento global quieren que produzcamos menos y optemos por tecnologías ineficientes y ruinosas, que reducen nuestro nivel de vida al obligarnos a enterrar nuestros recursos en ellas en lugar de utilizar una parte en alternativas realmente eficientes y la otra parte en cubrir otras necesidades.
Escondidos bajo la excusa científica, el ecologismo no es más que ideología pura. Son los herederos intelectuales de esos reaccionarios del XIX llamados luditas, que querían frenar el desarrollo industrial y tecnológico bajo la falacia, mil veces refutada, de que destruía empleos. Dentro de esa pila de años en la que nos auguran que la Tierra será más cálida, habremos desarrollado tecnologías energéticas que ahora somos incapaces de concebir siquiera. Pero para ellos ese progreso no es más que otro paso atrás en el camino que quieren recorrer, pasito a pasito hacia ese Edén virginal en el que convivíamos en armonía con la naturaleza, la esperanza de vida era de 30 años y nuestro desarrollo económico y tecnológica impedía que sobrevivieran más que unos pocos millones de personas en todo el mundo.
"Enviaré una señal desde el portátil hasta nuestro servidor local, desde donde viajará por cable de fibra óptica a la velocidad de la luz hasta San Francisco, rebotará en un satélite de órbita geosíncrona a Lisboa, Portugal, desde donde los datos se desviarán a un cable transatlántico sumergido que termina en Halifax, Nueva Escocia, y atravesarán todo el continente vía repetidores de microondas hasta nuestro servidor y de él al receptor adherido a esta... lámpara", decía un personaje de la serie The Big Bang Theory describiendo el proceso seguido para encender una bombilla que tenía a un metro de distancia tras haberla conectado a internet. En esta ocasión, claro, el objetivo era bastante ridículo, como corresponde a una comedia. ¿Pero alguien podía imaginarse a comienzos del siglo XX algo como internet? No, claro que no. Pero al contrario que ahora los políticos no hacían planes a cien años vista que requirieran unos brutales sacrificios ahora. Bueno, quizá en la URSS.
Así, mientras unos (pocos) celebran su "Hora de la Tierra", yo prefiero unirme al CEI y celebrar la Hora de los Logros Humanos, entre los que se incluye internet en un lugar destacado. Y seguiré luchando contra cualquier intento de destruirlos como los que encabezan, de forma destacada hoy en día, ecologistas e islamistas.
¿Más intervención todavía?
La pseudonacionalización de la caja de ahorros de Castilla-La Mancha debería llamar a la reflexión a todos los que acusan al mercado y a la falta de regulación del sistema financiero de haber provocado la actual recesión económica. Si fuera cierto que la debilidad en el control público ha ocasionado el desastre económico, las cajas de ahorros serían las instituciones crediticias más solventes del momento dado que no hay otra empresa bancaria más intervenida por el poder político, ni aquí ni en ningún otro país. Y sin embargo no ocurre así, sino todo lo contrario. Las cajas de ahorros, gestionadas por un consejo formado por representantes de los distintos partidos con representación autonómica, son ahora mismo las primeras candidatas a desaparecer salvo que el Estado las nacionalice; lo que, por cierto, constituiría una pirueta jurídico-política de primer orden, pues se trataría de nacionalizar unas entidades que ya están dirigidas por los partidos políticos, convertidos mutatis mutandi en órganos del Estado.
Afirma la izquierda que si los políticos hubieran controlado la gestión diaria de los bancos comerciales, estos no habrían destinado el grueso de sus recursos a promover la burbuja inmobiliaria, financiando operaciones urbanísticas de dudoso futuro y sin las garantías necesarias. Pues bien, ¿qué han hecho si no todas y cada una de las cajas de ahorros en los últimos años bajo la sabia dirección de los políticos?
En la España autonómica no ha habido especulador urbanístico que no haya obtenido una riada de millones en forma de créditos por parte de la caja de ahorros de referencia en la provincia, ni operación urbanística muñida en las alcantarillas del poder autonómico que no haya contado con la generosa financiación de la misma entidad, que para eso está dirigida por los "compañeros" del partido.
Con el humorismo involuntario que les es consustancial, los dirigentes de Izquierda Unida y gran parte del resto de la izquierda abogan por la creación de un sistema de banca pública que ponga coto al desastre provocado por el mercado. A poco que se esfuercen, hasta ellos serían capaces de entender que es precisamente la politización de unas entidades financieras, y su corolario inevitable en forma de de corrupción partidista, lo que deja la puerta abierta a la existencia de todo tipo de desmanes. Lo que ocurre es que la izquierda identifica el bienestar de sus estructuras partidistas con el bienestar de los ciudadanos, cuando la relación entre ambos conceptos es precisamente inversa. Que se lo pregunten a los pequeños empresarios y autónomos de Castilla La Mancha.
martes, 31 de marzo de 2009
Medidas verdes para una economía podrida
lunes, 30 de marzo de 2009
domingo, 29 de marzo de 2009
Aberraciones
Manifiesto de la Marcha por la Vida
A día de hoy existe la evidencia científica de que desde el momento de la fecundación existe una vida humana digna de ser respetada y protegida. Ante este hecho se puede afirmar que el aborto supone la muerte violenta de un ser humano y un terrible drama para la mujer que lo sufre.
El número de abortos practicados en España supera ya el millón, y sin embargo sigue sin ofrecerse ninguna información ni ayudas sociales a las mujeres embarazadas en situaciones difíciles, mientras que sí existe financiación para que vayan a abortar.
Ahora el Gobierno pretende aprobar una ley de aborto libre, que deja al no nacido completamente desprotegido y abandona a la mujer ante sus problemas, empujándolas al aborto. Además, considera a los enfermos y discapacitados como seres humanos de segunda categoría, permitiendo que puedan ser eliminados antes de nacer.
Con el aborto libre, el número de niños muertos aumentaría hasta casi el doble, así como el de mujeres que sufrirían los ya conocidos daños físicos y psicológicos que el aborto provoca en ellas.
Además, el Gobierno pretende que las menores puedan abortar sin el consentimiento paterno, dejándolas solas y despojando a los padres del derecho a ayudar a sus propias hijas ante la situación de un embarazo indeseado.
Con el aborto todos perdemos, salvo los centros abortistas que seguirán enriqueciéndose a costa del sufrimiento de muchos miles de niños y familias.
Por todo ello,
EXIGIMOS
Que nuestras leyes protejan el derecho a vivir y ser madre, amparando la vida en todo momento y en circunstancia y ayudando a las mujeres embarazadas a superar cualquier problema que un embarazo imprevisto puede generarles.
Además,
Que se respete el derecho a la objeción de conciencia del personal sanitario para que pueda cumplir su compromiso de defender y cuidar la vida y la salud desde el mismo instante de la concepción.
Al mismo tiempo,
A una nueva ley del aborto que sólo traerá más muertes y más sufrimiento para miles de mujeres.
"No se puede ser socialista y estar contra la vida"
Querrá decir que no se debe, porque poderse ¡vaya si se puede! Pero no hay que empañar el gesto de este hombre, un auténtico valiente, al asistir a la manifestación contra el aborto cuando el Gobierno de su partido pretende facilitarlo aún más.
sábado, 28 de marzo de 2009
El PSOE y CiU tienen razón, o casi
Al inventor del "liberalismo simpático", el diputado popular José María Lassalle, no se le ocurrió mejor idea que presentar una Proposición no de Ley para crear un Premio Nacional del Blog. De haber prosperado, España habría sido el primer país del mundo en el que el Estado otorga galardones a las bitácoras (ya existen otros reconocimientos que nacen de la iniciativa privada y que gozan de un gran prestigio). Tal vez a algunos les pueda parecer que esto hubiera estado muy bien, que habría resultado muy moderno ser los pioneros en reconocer oficialmente el valor cultural de este tipo de webs. Pero no es así. Por fortuna, la idea ha sido finalmente rechazada gracias al voto en contra del PSOE y CIU. Estos partidos han acertado, pero no del todo. Su postura ha sido la adecuada, pero no sus motivos.
Dicen los socialistas que la proposición del PP es "ocurrente" –en lo que tienen razón– pero que peca de "indefinición" y que es necesario "estudiar el carácter del blog como un nuevo género de creación cultural". Además, anuncian que presentaran una iniciativa parlamentaria similar, destinada a premiar los sitios web cuyo objetivo sea el fomento de la cultura. El motivo del rechazo de los convergentes no resulta nada sorprendente. Según ellos, el premio debe existir, pero sólo si puede otorgarse a autores de bitácoras que escriben en cualquiera de las lenguas oficiales existentes en España y no sólo en castellano. Motivo de rechazo peculiar, puesto que la Proposición presentada no habla en ningún momento de idiomas.
Tanto la Proposición no de Ley como los motivos para rechazarla son terribles. Todos pretenden, o al menos no buscan impedirlo, aumentar la intromisión del Estado en el ámbito cultural. Entre socialistas y nacionalistas no hay que sorprenderse debido a que el intervencionismo se encuentra en la propia esencia de esas ideologías políticas. Pero debería ser muy diferente en un diputado del PP que no sólo se define como liberal, sino que además pretende dar lecciones sobre qué significa esto último. Una muestra más de que ese "liberalismo simpático" que Lassalle propugna no es ni una cosa ni la otra.
La trampa de todos los galardones nacionales relacionados con la creación artística o literaria es que los políticos pretenden definir quiénes son los máximos exponentes culturales del país a través de la designación de los miembros del jurado. Y eso es algo que no les corresponde (es más, no debe entrar ni tan siquiera a definir qué es y qué no es cultura). De hecho, como resultó evidente con el Premio Cervantes que se otorgó al analfabeto digital con espíritu de censor Antonio Gamoneda, estos reconocimientos sirven muchas veces para elevar a los altares y premiar a los afines al Gobierno o a las amistades de quienes ahí están. No sería diferente en el caso de que se instituyera un Premio Nacional del Blog.
Con la excusa de este galardón, el Estado metería sus manos en el ámbito de las bitácoras. Terminaría utilizando el dinero de los ciudadanos para gratificar, primero vía premios pero después a través de las subvenciones que terminarían llegando –o incluso cánones– a los bloggers afines al poder político. Justo lo mismo que ocurre con el cine o la literatura.
Eugenesia contra el supuesto calentamiento
Los ecologistas por fin hablan claro. Después de algunos años especulando sobre las consecuencias dramáticas de un supuesto calentamiento global, teoría en la que ya sólo creen los presentadores de La Secta, y con todos los gobiernos progresistas legislando para “salvar” al planeta empobreciendo a sus habitantes, llegan ahora a la estación final de su absurdo periplo pidiendo, directamente, acabar con la humanidad. No toda, claro, porque alguien tendrá que quedarse para supervisar el éxito de la medida (ellos, por supuesto, que son los que “entienden”), sino, pongamos, la mitad.
Sorprende que después de una década en que la temperatura global no ha experimentado ningún calentamiento, y un último invierno en el que el grajo ha volado muy bajo con la consecuencia conocida, los ecolocos hayan decidido poner en marcha esta campaña grotesca en la que proponen una “solución final” para los problemas de la Tierra (muerto el hombre se acabó el CO2). Debe ser que las evidencias que están llevando a pensar a muchos científicos que en lugar de calentarse el planeta nos aproximamos a otra etapa glacial son tan abrumadoras, que los fieles de la Iglesia de la Calentología han decidido realizar este último esfuerzo pedagógico para preservar las toneladas de billetes de euro y dólar que reciben anualmente, casi tantas como el jet de Su Goricidad emite de CO2 a la atmósfera.
La idea de reducir drásticamente la humanidad a través de programas de esterilización y control de la natalidad obligatorios ha surgido de una universidad norteamericana, pero a este lado del Atlántico ya hay quien la ha tomado muy en serio. En concreto, un asesor del primer ministro inglés apellidado Porrit, al que desde aquí mando cortesmente a la ídem, es partidario de reducir la población de las islas británicas a la mitad. Malthus proponía lo mismo con la excusa de que el planeta no podía alimentar a tanta gente en el futuro. Sus herederos intelectuales lo hacen para reducir el nivel de CO2 atmosférico, con lo que demuestran haber superado en cretinismo al maestro.
En todo caso, obras son amores y no buenas razones, así que espero que los promotores de la idea den ejemplo capándose ellos los primeros, a poder ser sin anestesia. Sólo entonces comenzaremos a tomarles en serio.