lunes, 15 de noviembre de 2010
Sahara: Pecado original
Berlanga
El tema primordial de sus películas, disfrazado de cachondeos varios, era el desengaño, la decepción, el fracaso; sólo que Berlanga sabía montar, con el luto de nuestras mezquindades y villanías, una cuchipanda formidable, chisporroteante de cohetería y excesos, como un entierro de la sardina que espantase el fantasma de la cuaresma apurando ese vino cárdeno y terminal que queda en el culo de las botellas, cuando la fiesta ya se ha disuelto.
(...)
Algunas de sus películas más celebradas las escribió Rafael Azcona, otro genio hispánico e irrepetible; lo que durante algún tiempo propició que se discutiera bizantinamente si debían atribuirse a uno o a otro sus logros, cuando resultaba evidente que eran el fruto de una conjunción natural y portentosa. Berlanga no hubiese sido el mismo sin Azcona, como Azcona no hubiese sido el mismo sin Berlanga; y en este viceversa de genios se cuajó una de las alquimias más arrebatadoras de nuestro cine.
Noticia de un suicidio
Camus decía que no hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio. El hombre de Hospitalet no sabía quién era Albert Camus ni conocía las doctrinas existencialistas. Cuando se ahorcó no se planteó un problema filosófico. Sólo tenía uno: nadie le escuchaba. Nadie supo decirle que su vida, miserable, triste y llena de riesgos, merecía ser vivida. Nadie en el Ayuntamiento, en los servicios sociales y en los sitios en que pidió ayuda supo darle una respuesta. No para frenar el deshaucio, sí para vivir. La noticia escasa y sumaria en el diario termina afirmando que después del trágico suceso, los responsables de los servicios sociales del Ayuntamiento se presentaron en casa de los familiares para ofrecer su apoyo. Hace falta valor, ¿verdad?
El Papa y el sentido común
Benedicto XVI, desde el primer día de su pontificado, reiterándolo nuevamente en España, no ha hecho otra cosa —¡nada menos!— que recuperar el sentido común, esa percepción de la idea de Dios, del sentido de la vida, de la lucha por la libertad individual y colectiva, de la búsqueda de la justicia, y de la fraternidad entre los seres humanos, que está inscrita en el ADN del individuo, aunque éste se empeñe en alterarlo introduciendo en el mismo elementos exógenos, que lo arruinan.
Benedicto XVI en España: Consejos para la política económica
El desfase catalán
Los catalanes han perdido treinta años en una batalla del ayer, y sólo ahora se dan cuenta de que tras haber sido la comunidad más abierta, más emprendedora, más culta, más moderna y activa de España, van quedándose atrás respecto a los que han aprovechado este periodo de expansión para crecer y modernizarse.
El "enfadado" votante americano
"Los miembros del Tea Party creen en un Estado pequeño y limitado. ¿Dónde está lo bueno de pequeño y limitado? La respuesta exige decir que los Estados grandes, los Estados con poderes ilimitados, inevitablemente amenazan la libertad individual; siempre lo han hecho y siempre lo harán. Y la libertad es un valor por el cual los americanos han luchado y han ofrecido su vida durante siglos; la libertad es algo que la mayoría de americanos sigue valorando profundamente, aunque es inquietante que, al parecer, ahora otros vean la idea de la libertad como algo pintoresco."
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"También comprenden que las mayores amenazas para la seguridad de Estados Unidos en el siglo XXI vienen de aquellos cuya lectura fundamentalista del islam fomenta el uso de la violencia para establecer la superioridad de los musulmanes sobre los no musulmanes. Y están perplejos al ver a toda esa gente tan lista que sin embargo no quiere reconocer esta realidad."
Zapatero no es Schröeder
Zapatero se encuentra en una situación parecida a la de Schöeder en 2003, cuando se vio abocado a las reformas. A los dos les estalló la crisis en su segunda legislatura. Pero mientras el alemán prefirió envainarse sus preferencias y salvar a su país, Zapatero no teme llevarnos a la ruina. Una ruina que ni siquiera tiene por qué ser ni la suya ni la de su partido. Así nos va.
"El oro ya no es dinero"
Los políticos nunca se han sentido cómodos con el oro. Fue un dinero que les vino impuesto por el mercado y que desde luego limitaba enormemente su poder y su margen de maniobra. Desde un punto de vista monetario, bien puede observarse el siglo XX como una continua lucha del Estado contra el oro, una batalla sin cuartel para ir desarticulando el patrón oro clásico con tal de sustituirlo por un nuevo dinero de cuño político que les permitiera a los burócratas manipular el volumen de crédito con el único límite del repudio monetario.
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El oro sigue siendo un activo monetario le pese a quien le pese (véase políticos y economistas serviles). Por supuesto no es dinero en el sentido de "medio de pago generalmente aceptado", pero tampoco lo era durante Bretton Woods y nadie dudará de que entonces el oro sí era dinero. Más bien, el oro es dinero en el sentido de que continúa siendo la reserva de valor última de cualquier sistema económico: si quiebran todos los bancos y todos los Estados, si somos invadidos y devastados por los bárbaros o si cae un meteorito que arrasa con la mitad de la población mundial, el oro –y en menor medida otros metales preciosos como la plata– será el único bien que nos habrá permitido conservar el valor de nuestro patrimonio y el único bien que podrá emplearse como medio de cambio generalmente –globalmente– aceptado.
Bruselas quiere engordar aún más a nuestra costa
En el fondo lo que está en juego no es tanto si las instituciones de la Unión Europea deben gastar 126.000 millones o 268.000 millones más (que también), sino si el proyecto europeo sigue siendo controlado a través de su financiación por los Estados miembros o no. Bruselas ya ha demostrado que incluso con presupuestos moderados es capaz de dañar enormemente la competitividad y la libertad de mercado a través de una gigantesca maraña de directivas intervencionistas. Si además se le otorga la capacidad de crecer a su antojo gracias a estos nuevos impuestos europeos, el estatismo europeo se expandirá aún más rápido y de manera imparable.
Comida y retórica
La "lucha" contra el hambre es una consigna políticamente correcta que por regla general ignora y desprecia a los únicos que de verdad luchan contra la miseria y la pobreza: los propios pobres. Comparadas con su esfuerzo, todas las ayudas al desarrollo son minucias. Son las personas las que salen adelante, a menudo superando enormes dificultades impuestas por los gobernantes, por los mismos que están todo el rato reunidos en sitios estupendos "luchando" contra el hambre, pero que no son capaces de brindar paz, justicia y libertad en los países pobres, ni de abrir los mercados y bajar los impuestos en los países ricos.
Esos fallos institucionales y ese generalizado intervencionismo son las "causas estructurales del hambre": la guerra, la injusticia y la opresión provocan lógicamente hambrientos, y no las fluctuaciones de los precios, la poca inversión o el cambio climático, tres circunstancias que, nótese, lo que hacen es invitar a que el intervencionismo de las autoridades sea aún mayor.
Catalanófobos
Quien ansíe descubrir el genuino catalanismo de Zapatero bien hará empapándose antes en la escatología de San Agustín –"Yo soy dos y estoy en cada uno de los dos por completo"–. Así, no se escandalizará más tarde, cuando descubra que cierto José Montilla, a la sazón ministro de Industria del Reino, lució entre los abajo firmantes de la siguiente enmienda parlamentaria del PSOE contra el Estatut: "Creemos que el término ‘nación’ aplicado en el articulado de la Propuesta a Cataluña no es compatible con el artículo 1.2 de la Constitución Española (...) Por todo lo anterior, han de ser suprimidas las referencias a los ‘derechos históricos’ que pudieran interpretarse como única legitimación y fundamento del autogobierno". Ya se sabe, la catalanofobia.
Otra vez con el "Madrid nos roba"
Si, en palabras de Puigcercós, Madrid es una "fiesta fiscal" –esto es, si disfruta de impuestos más reducidos que los de Cataluña– no es por los privilegios que le haya otorgado el socialismo, sino por haber aplicado políticas propias de una sociedad abierta que la Esquerra tan furibundamente rechaza: presupuestos austeros, liberalización comercial y, también, tolerancia hacia la diversidad. Todo lo contrario de la senda por la que ha discurrido Cataluña en las últimas décadas y, de manera más enconada, en los últimos ocho años del proceso estatutario.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Iracundia gris
En todos los aspectos de la vida hay tonalidades medias entre el blanco y el negro. En la lucha contra el terrorismo, no. Ahí se está en el blanco o en el negro. El gris no sirve. Y el marido de la simpar doña Rafaela se mueve por el gris desde hace muchos años. No se le indigestan las buenas viandas que comparte con el asesino «Ternera». Ni los chacolís con Otegui, mientras hablan de la Real Sociedad de San Sebastián. A propósito, «Real Sociedad», que nada suena a «abertzale», a no ser que Don Alfonso XIII fuera el fundador de Batasuna, lo que no creo, sinceramente.
Esos comensales escogidos por su marido, fogosa doña Rafaela, son los que matan y pueden matar. Y no se eligen las víctimas entre los compañeros de mantel y cuchipanda. Pero si alguna vez, tanto usted como su marido son amenazados o sufren la brutalidad de esa gentuza, no tenga duda de que seremos millones los que estaremos junto a ustedes, y entre esos millones, las víctimas a las que usted ha insultado con desprecio y gravedad.
Fiebre de enchufismo en La Pesoe
El PSOE es la principal agencia de colocación de Andalucía, la región que tras tres décadas de férrea disciplina socialista sigue encabezando las clasificaciones más infamantes de toda Europa sin que a sus dirigentes se les caiga la cara de vergüenza. "La Pesoe", como ha sido rebautizado ese partido con el típico gracejo de la zona, ha actuado siempre así, comprando voluntades con dinero público, exigiendo y concediendo subvenciones para fomentar la ociosidad y colocando a los militantes de ese partido en los miles de recovecos institucionales en que han convertido a la administración andaluza.
Surrealismo nacional
Me sumo, como todo el mundo, a la pena por la desaparición de ese genio del cine, pero en un día como el de hoy me resulta inevitable pasar revista a las posibles escenas de una película tan surrealista como las que él creaba, pero situada en la España de 2010 y pararme a imaginar qué diría en su guión del feminismo made in Bibiana Aído, la cobardía de un Gobierno que no defiende a sus ciudadanos ni siquiera en un país limítrofe, las colas para que Cáritas llene el tazón de sopa de las familias desesperadas, los jóvenes resignados a carecer de futuro laboral. Porque de estar vivo, y en forma, Berlanga les habría retratado convertidos en caricaturas ingeniosas y certeras. Y por lo menos tendríamos así el consuelo de lo que siempre consiguió con su sátira social: hacernos reir.
sábado, 13 de noviembre de 2010
Luis García Berlanga ha muerto. ¡Viva el cine!
De talante individualista y escéptico, nos contó cómo había conseguido burlar con humor y astucia la doble censura que en la España de la post guerra asolaba el panorama cinematográfico español: la franquista, claro, y ¡la comunista! Inmediatamente después de su intervención tuvo que torear el aquelarre comunista que algunos de los asistentes al Congreso, profesores universitarios de rancias querencias en la extrema izquierda, le organizaron.
Sostenible
Es el vacío mensaje «progre». Se encaja en cualquier esquina. Sostenible. El adjetivo de Zapatero. En Seúl, sin que se le agriete la cara y manteniendo una seriedad solemne ajena al lógico ataque de risa, Zapatero ha anunciado la creación en España de un millón de puestos de trabajo con empleos de la «economía verde sostenible». También se refirió a la edificación sostenible, que no termino de entender lo que es. Toda edificación tiene la obligación de ser sostenible. En caso contrario sería una edificación derrumbable, y no tendría sentido. En los ríos de España se ha impuesto la gestión sostenible de las truchas, y en las sierras y dehesas, de los conejos y los jabalíes. Nos hallamos en la era de la economía sostenible que no se sostiene por ninguna parte.
(...)
Pero lo del millón de puestos de trabajo no resulta aceptable ni desde el sentido del humor. A los parados les importa un bledo la economía verde, azul, violeta o naranja. Lo que desean es un puesto de trabajo, después de que los gobiernos de Zapatero hayan destrozado dos millones de ellos. Zapatero es el creador de la angustia sostenible en millones de hogares de España.
Je-20
Es fácil imaginar la expectación que la presencia de ZP en cualquier foro debe despertar entre sus asistentes, porque como humorista involuntario el tipo no tiene rival. Cualquier cumbre internacional se convierte automáticamente en el Club de la Comedia cuando ZP sube al estrado, con el añadido de que nuestro presidente, al contrario que los cómicos profesionales, jamás repite un show.
Su capacidad para provocar la risa con cualquier motivo hace que el repertorio presidencial sea prácticamente inagotable, aunque forzoso es reconocer que haciendo chistes sobre economía es donde ha cosechado sus principales éxitos. Es lógico que sea en las cumbres de las organizaciones económicas donde su presencia adquiere mayor relevancia.
Antes de acudir al G-20, es decir, antes de convertir el encuentro en el Je-20, ya avanzó las líneas fundamentales con las que pretendía trazar su intervención, a saber, el apoyo a los desempleados y la creación de un millón de puestos de trabajo, pero verdes.
Si Felipe González prometió crear ochocientos mil, y encima contaminantes, a ver por qué no va a poder ZP generar un millón de plazas de vigilante de aerogeneradores o de responsable del grupo electrógeno que alimenta a los paneles solares cuando anochece, que es curiosamente cuando más energía solar producimos en España. Total, sólo se trata de conceder las subvenciones necesarias que hagan factible, por la vía del expolio ajeno, un negocio al que sólo el fanatismo alocado de los progres terminales permite subsistir.
Con los graves problemas a que se enfrentan los líderes mundiales, escuchar al presidente del país que peores resultados está cosechando dar lecciones sobre la forma de salir de la crisis tiene una gran utilidad. Después de unas risas escuchando a ZP, el ambiente se relaja y las ideas fluyen con más facilidad. Falta les hace.
La cosa está verde
"Las cuentas del presidente, que sinceramente creo que no existen, consideran los puestos de trabajo que se podrían crear si se pasara a la implantación de esa economía verde. No cuenta cuántos obreros quedarían en el paro como consecuencia del abandono de actividades que no cumplieran con aquellos requisitos. Pero, además, querido presidente, a usted le consta que lo verde es hoy sustancialmente más caro que lo que no da con aquella cromatografía; el kilovatio renovable tiene un coste superior al del kilovatio de energía térmica o hidráulica, más aún si la primera es de origen nuclear; el papel reciclado es más caro que el de materia prima virgen; que el coche eléctrico es más costoso que el de motor convencional, etc."
(...)
"Pero, además, ¿cómo se atreve a hablar de eso, cuando usted acaba de dictar normas de protección al carbón, que no es verde, ni siquiera rojo, sino negro? ¿Cómo se atreve a presentarse con semejante discurso, cuando ha cambiado las reglas del juego con las que despertó inversores en energías renovables, que ahora se sienten engañados?"
Zapatero y el síndrome del pato cojo
Según dejó la conferencia empresarial se dirigió al Parlamento coreano para participar en una reunión del grupo de Impulsores de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU. Este grupo, cuyos resultados son tan palpables como predecibles, le permitió soltar otro alegato huero: "Un pequeño esfuerzo de cada país (...) incrementando la ayuda al desarrollo, supone millones de personas con acceso a la educación, a la salud, niños que podrán sobrevivir, (...), pueblos que podrán tener dignidad y esperanza". Ni se oyó ni una palabra contra los Gobiernos corruptos que tiranizan a esos pueblos y roban sus recursos, que es la primera causa de la pobreza en esos países.
Sufridos diputados
Parece ser que sus señorías están molestas debido a que miles de ciudadanos les escriben en masa para pedir que no se apruebe la mal llamada (puesto que hay que ser muy inocente para pensar que Zapatero no tiene nada que ver con ella) "Ley Sinde". No cabe duda de que la cantidad de mensajes por este motivo (más de 400.000 en sólo dos días) que reciben los diputados en sus cuentas deben de resultar un incordio, pero nadie ha dicho que representar a los españoles tenga que ser cómodo. Y una de las incomodidades del cargo debe ser el escuchar a los ciudadanos cuando estos se dirigen a ellos.
No es la primera vez que los miembros del Parlamento protestan por este motivo, si bien nunca se habían visto sometidos a una campaña masiva como la actual. En 2008 casi todos los diputados mostraron su disgusto debido a la gran cantidad de correos electrónicos con peticiones y protestas de todo tipo (contra el aborto o los transgénicos, por ejemplo) que los ciudadanos les hacían llegar. Ya entonces se planteó en la Cámara Baja aplicar un filtro para evitar que llegaran a las cuentas de sus miembros muchos de esos mensajes, si bien se dijo que había que tener en cuenta que los correos que podían molestar a algunos resultaban gratificantes para otros. No sabemos si al final se hizo algo, pero el simple hecho de planear hacerlo resulta grave.
"Proteger" a los diputados de los correos con propuestas o quejas de los ciudadanos que no resultan de su agrado sería, precisamente, cerrar un importante canal de comunicación entre los españoles y quienes son elegidos para representarlos en el Parlamento. Los miembros de las Cortes Generales son los representantes de los ciudadanos, que son constitucionalmente los soberanos. Es, por tanto, su obligación escucharles en todo momento, no sólo cuando les aplauden o les dan la razón.
La campaña de envíos de correos que sufre en este momento el Parlamento, por mucho que se haga a través de una herramienta creada por un grupo de activistas para facilitar el envío de los mensajes, no es spam. Muy al contrario, responde a la esencia misma de la democracia representativa. Internet y el correo electrónico no varían la naturaleza de este sistema político, pero sí lo mejoran. La relación entre representantes y representados cambia de forma que favorece a los segundos. Diputados y senadores están más expuestos a los ciudadanos, que ahora cuentan con herramientas más sencillas y poderosas para hacerles llegar sus opiniones.
Sí, es un engorro recibir en pocos días miles de correos electrónicos en los que miles de ciudadanos muestran su disgusto por un proyecto de Ley. Pero mayor molestia será para esos españoles tener que sufrir en el futuro dicha legislación. Por ese motivo, en vez de quejarse, los diputados deberían leer esos mensajes de e-mail y hacer caso a su contenido. Todos, ellos y nosotros, nos jugamos la continuidad o la desaparición de la libertad en la red.
¿Y si Israel hubiese atacado El Aaiún?
Apenas unas horas después de que el ejército israelí matara en defensa propia a una decena de activistas de la mal llamada Flotilla de la Libertad, el Gobierno español no dudó un momento en llamar al embajador israelí, Rafael Schutz, para exigirle explicaciones por los "graves", "preocupantes" y "desproporcionados" hechos acaecidos. El propio PSOE, por boca de Elena Valenciano, no tardó ni unas horas en "condenar energéticamente (...) este inadmisible ataque".
(...)
Cinco días después de que el ejército marroquí entrara en El Aaiún y asesinara a varios saharauis –incluido uno de origen español–, el Gobierno español sigue sin condenar su actuación. La nueva ministra de Exteriores ha justificado su pusilanimidad en que "hay un flujo de informaciones contradictorias, y no se conoce el recuento". En otras palabras, para el Ejecutivo español la condena de los asesinatos no depende de las circunstancias en que éstos se produzcan –si suponen una iniciación de la violencia o una respuesta legítima a la misma– sino de la cuantía de los cadáveres.
(...)
Para ser antisemita no es necesario militar en un partido neonazi ni hacer apología del odio contra Israel; basta para ello con excusar a los antisemitas activos y con disimular las propias pulsiones antijudias detrás de un doble lenguaje que permite censurar siempre y en todo momento la actuación de los israelíes. Nunca nos cansaremos de denunciar esta sofisticada hipocresía detrás de la que se esconde la secular judeofobia de la izquierda y de la derecha. En momentos como éstos, es imprescindible recordarlo.
Indigno esperpento
El régimen dictatorial de Marruecos no se ha vuelto loco. No puede asegurarse lo mismo de nuestra democracia. Rabat ha visto que una nueva generación de saharauis cristaliza en una amenaza real. Ha decidido decapitarla. Y goza de una constelación ideal para esta empresa, con EE.UU. y Francia preocupados por cualquier brote radical en el Magreb, y una España dirigida por esta tropa de ineptos. Obsesionados por no perder sus intereses en Marruecos. Suyos, no de España. Renunciaron a utilizar los medios de presión que tiene España. Que son más que los de Marruecos frente a nosotros. Como con otras satrapías, han pretendido una armonía tramposa a cambio de jirones de dignidad española. Rabat les ha cogido la medida. Son incapaces de defender a los periodistas. Excuso hablarles de nuestra soberanía.
El diccionario Bono
Pensaban los cabalistas que el universo cabe en una letra: el aleph. A la hora de incensar al mando, el caballista Bono, sin embargo, necesita un diccionario. Aunque sea cortito, incluso capado. González, de la A a la X.
En el país de los tres monos
Pluma en ristre
"Todos venimos a este valle de lágrimas con alguna misión modesta que no suele coincidir con las misiones farrucas y altisonantes que, en nuestro engreimiento, solemos arrogarnos; y en cumplir esa misión que nos ha sido asignada está la gracia del vivi."
(...)
"Castellani aborda los más diversos asuntos humanos —políticos, económicos, filosóficos, culturales—, contemplados siempre bajo una luz divina; y es esta luz unificadora lo que le permite ser a un tiempo polemista y apologeta, en una simbiosis rara y deslumbrante que lo convierte en eso que los franceses llaman un maître à penser: alguien que, a través de sus reflexiones, no sólo nos invita a reflexionar, sino que nutre de esqueleto y musculatura nuestras reflexiones, que a la vez que estimula y vigoriza nuestra inteligencia la impulsa por caminos nunca transitados."
El caudillo que no pudo ser
Si algo han evidenciado esos siete años de tripartito es el carácter meramente instrumental —y, en consecuencia, oportunista— de la bipolaridad socialista. Por más que los rectores del partido hayan insistido, una y otra vez, en la transversalidad del PSC en tanto que supremo garante de la cohesión social en Cataluña, los hechos han demostrado, con parecida insistencia, que en esta parte de España no existe otra transversalidad —es decir, otra instancia de poder político y social— que la constituida por el nacionalismo catalán. Así fue con Pujol y Maragall, así ha sido con Montilla, y así será, presumiblemente, con Artur Mas. Si ahora el partido opta por esconder su cara más autonomista en vísperas de unas elecciones autonómicas es tan solo porque está convencido de que las va a perder. Y porque considera que, ya puestos, más vale perder por poco tratando de recuperar unos votos, los del cinturón de Barcelona, que en otro tiempo fueron suyos, que hacerlo por goleada. Al fin y al cabo, aquel caudillo que no pudo ser aspira a seguir viviendo, mejor o peor, del cuento. Y, con él, toda la tropa.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Bajarse al moro
Los socialistas se horrorizan sólo de pensar que alguna vez tuvieran que enviar tropas a defender al pueblo saharaui, el mismo al que arengaban desde las dunas de Tinduf en los setenta para que se decidieran a luchar por su independencia, que habría de garantizar la ONU.
(...)
Cuando Zapatero viajó a Marruecos por primera vez, estando en la oposición, las autoridades del sultanato cazaron al vuelo la solvencia del personaje y lo rapidito que iba a dejarse derrotar en todos los contenciosos que mantienen con nuestro país. Eso fue hace siete años. Si aquel viaje se produjera ahora, el mapa de Marruecos llegaría hasta Santurce. Y porque está el Cantábrico, que si no...
¿Un Tea Party nacional?
La semana pasada se me ocurrió escribir sobre política nacional, fechoría que cometo muy de vez en cuando, y me he encontrado con la justa penitencia. Los lectores de Libertad Digital no sólo me han leído sino que me han escrito con el estilo claro y directo que los caracteriza. En pocas palabras me han exigido que explique cómo se puede trasladar a España el fenómeno del Tea Party. Asumo mi responsabilidad y trataré de aportar mi grano de arena.
Ni la sociedad española es la norteamericana ni nuestros problemas los suyos. Hay coincidencias, pero también importantes diferencias que aconsejan evitar mimetismos artificiosos. Lo fundamental, aquello por lo que el movimiento del Tea Party nos interesa, es que supone el triunfo de una reacción social que ha logrado alterar un proceso electoral, defendiendo una política basada en valores arraigados en la tradición, frente al cotarro partidista.
La España liberal-conservadora se encuentra con los problemas derivados de la refundación del Partido Popular en el Congreso de Valencia, donde un moribundo Rajoy trató de encontrar su futuro rompiendo con el legado de Aznar, buscando el apoyo de las taifas, manifestando su disposición a entenderse con las formaciones nacionalistas y apostando por un relativismo que considera seña de modernidad. Hoy el Partido Popular es tan parte del problema como el Socialista, tan culpable como aquél del desastre autonómico y del desmedido gasto público. Como recordó Zapatero a Rajoy, ¿con qué cara critica al Gobierno por sus políticas económicas teniendo al lado y protegiendo al político que más deuda ha generado, que no es otro de Ruiz Gallardón? Aquel Congreso se llevó por delante a la figura más digna que tenía la política española, María San Gil, y su ausencia es el recordatorio de que el Partido Popular no es el que fue. ¿A quién le puede extrañar que mantenga al Partido Socialista vasco en el poder a pesar de las declaraciones de Eguigüren?
El Partido Popular es hoy un obstáculo para la necesaria reforma de nuestras instituciones, pero al mismo tiempo es de justicia reconocer que tiene la experiencia y los cuadros necesarios para hacerlo. Como he oído en más de una ocasión el problema es de liderazgo dentro de la derecha, no de apoyo social o de falta de cuadros. Vamos a suponer que esto sea cierto. En este caso lo que correspondería hacer, según mi entender, es apoyar a los medios de comunicación más próximos, participar activamente en asociaciones comprometidas con distintos aspectos del programa liberal-conservador, existentes o por crear y, por último, pedir el voto o la abstención respecto de listas presentadas por el Partido Popular en cada distrito. Para la dirección de este partido la sartén está en su mano, porque o les votamos o seguimos con Zapatero. "O Rajoy o el diluvio" será el lema que de hecho utilizarán en las próximas elecciones generales. Es posible evitarlo y para ello nos vienen ni que pintadas las próximas elecciones autonómicas y locales previstas para el 22 de mayo. Si nos abstenemos masivamente en lugares como, por ejemplo, el Ayuntamiento de Madrid entenderán el mensaje y rectificarán. De lo contrario podríamos volver a abstenernos en las generales, porque Rajoy es una variante del diluvio, es parte consustancial del problema.
El Tea Party actuó en las primarias, apoyando a los candidatos que consideró más leales al ideario tradicional. Nosotros no podemos hacerlo, porque en España los partidos se han revestido de un preservativo que les evita el desagradable contacto con la sociedad. De esta forma siempre pueden chantajearnos con el principio del mal menor. Pero eso no quiere decir que España no sea una democracia. Lo es. La última palabra la tenemos nosotros y tenemos los medios para enviar tanto al jefe del gobierno como al de la oposición al baúl de las pesadillas. Lo único que hace falta es querer.
Sin embargo, yo no comparto el optimismo de aquellos que piensan que el problema de la derecha española es el liderazgo. Creo, por el contrario, que es la propia sociedad, desmovilizada por el efecto de la Guerra Civil y del Franquismo y moldeada por la izquierda ante la dejadez de la derecha. Cuando el Partido Popular tenía dirigentes con valores y sentido de misión no supo entender el papel estratégico de la comunicación, la necesidad de convencer a la sociedad de que sus valores, sus principios y sus proyectos eran superiores. Ahora que no los tiene, busca el poder sin poner en duda el liderazgo intelectual de la izquierda, a la que admira y envidia en muchos aspectos.
Un Tea Party nacional no sólo se encontraría con la dificultad de no poder actuar en primarias. Además podría llevarse un susto al descubrir que Rajoy y el programa aprobado en Valencia tienen más apoyo social del que se imaginan. Rajoy es más representativo de la derecha española de lo que algunos creen. España se merece a Rajoy de la misma manera que a Zapatero. Son las dos caras de la misma moneda. No es casualidad que hayan llegado a la dirección de las dos grandes formaciones políticas y de ahí que España se encuentre en tan grave situación. Como Recarte ha señalado, podemos recuperar el camino del sentido común y del progreso, sabemos cómo hacerlo... pero cosa muy distinta es que queramos.
En Estados Unidos se ha producido el fenómeno del Tea Party porque previamente se había creado una opinión pública consciente de sus derechos y firme en sus convicciones. Las casas se empiezan por los cimientos. Por eso es tan importante el trabajo que han venido haciendo personas como Federico Jiménez Losantos al apostar por una comunicación comprometida con un ideario y radicalmente independiente de partidos y de políticos.
Hay que actuar, aunque sólo sea por dignidad. Sugiero una estrategia que aúne las dos posiciones. En el corto plazo comportémonos como si creyéramos que sólo tenemos un problema de liderazgo. Eso requiere comunicación, movilización y acción, pidiendo el voto o la abstención en cada distrito según la lista que se presente. En el largo plazo tratemos de formar a nuestros conciudadanos desde los valores y desde la razón. Estamos en una guerra de ideas y la causa del relativismo nos está barriendo o, lo que viene a ser lo mismo, está empujando a nuestro pobre país a la descomposición y la decadencia. O entramos de lleno en la batalla o no nos quejemos de lo que nos espera.
Rubens o Zapatero
"Al fin trato de concentrarme en la exposición para olvidarme de tanta inmundicia. He pasado una hora deliciosa. Me despido de Las tres Gracias, seguramente el Rubens más importante de todo el Museo, y prometo venir otro día para descansar de la persecución a la que Zapatero y Rubalcaba nos tienen sometidos. Imítenme, amigos, este fin de semana. Pasen del neceo gubernamental."
Proyecto incompleto
En otras palabras, la gente que, al menos, aparenta estar satisfecha con Obama mantiene una agenda capaz de causar escalofríos en cualquier amante de la libertad. Ciertamente algunos miembros del partido demócrata intentan justificar el viaje del presidente diciendo que estos guiños obedecen a un deseo de encontrar aliados con los que contrapesar a China en Asia. Sin embargo, como era de esperar, los norteamericanos no exudan alegría por las declaraciones de Obama. Más de uno y más de dos ha vuelto a recordar que su segundo apellido es Hussein. Pero cuestiones como ésa aparte, la verdad es que la mayoría de los ciudadanos no entiende por qué ese interés de Obama por llevarse bien con los correligionarios de los terroristas del 11-S y, sobre todo, por qué considera como "proyecto incompleto" las relaciones con el islam y no la mejora de la economía. Estos descendientes de los puritanos son así de antipáticamente prácticos...
La hipocresía de Bernanke y Obama
Me temo que del G-20 no va a salir nada bueno, en esencia porque Estados Unidos ya ha fijado unilateralmente su agenda inflacionista. Se podrá justificar tal movimiento en la soberanía monetaria de cada país, pero que yo prefiero llamarlo por su nombre: defraudar a sus acreedores; al cabo, también Madoff podría argumentar que hizo uso de su soberanía financiera. Pero si al final cada cual va a devaluar por su cuenta como ya sucediera en los años 30, ¿para qué todas estas cumbres internacionales de opereta? Desglobalicémonos y listos. La inflación bien vale una nueva Gran Depresión.
Lecciones del pasado
Hoy presenciamos el socavamiento sistemático de la legalidad constitucional proveniente de la transición, a manos de una caterva de políticos irresponsables y corruptos. No quiere decir que derive de ahí necesariamente una nueva guerra civil, pues la historia nunca se repite de modo igual, pero puede haber otros fenómenos, los está habiendo, de descomposición social, "latinoamericanización" de la política y enmafiamiento del poder. Los "aventureros de la política", como los llamó Zugazagoitia, dedicados a "mirar al futuro", debieran echar algún vistazo al pasado, del que pueden aprender lecciones provechosas para evitar viejos errores.
Un gran tabú y un mal contrato
«¿Quién y cómo evaluará el grado de integración? ¿Habrá certificados de "buena integración"? Dejémonos de subterfugios. Todo eso es puro bullshit. Resulta que en España, como en el resto de Europa, el propósito de poner coto a la inmigración y seleccionarla no se puede formular abiertamente. Es tabú, ¡xenofobia! De modo que, a fin de sortear la tácita prohibición, se erige un muro disuasorio de trabas burocráticas que se legitima con la resbaladiza idea de la "integración". Así, por huir de la incorrección política, se cae en la ciénaga identitaria. Peor el remedio.»
El catalán de Sánchez Camacho
Es cierto que la lengua en que educamos a nuestros hijos no debería ser objeto de debate político. La administración y, especialmente, la educación pública deberían ofrecer sus servicios en los idiomas naturales de cada territorio; en el caso de Cataluña, el castellano y el catalán. Pero los nacionalistas, incapaces de encontrar otra razón por la que justificar sus respectivos hechos diferenciales, han hecho de la lengua un elemento de división de España y de creación nacional. Con la excusa de que Franco impidió el uso normal de las lenguas regionales, los nacionalismos van a cumplir ya treinta años de imposición lingüística.
La ministraza
Con la excepción de los pantalones que se pone habitualmente, a la ministra de Asuntos Exteriores todo le viene grande. Espero no ser ajusticiado por machista, porque en mi preámbulo no hay opinión, sino evidencia. A la ministra le vienen grandes los cargos, las responsabilidades y las elecciones.
(...)
España, por culpa de la desastrosa política internacional llevada a cabo por Moratinos y Zapatero, es un cero a la izquierda en el sentido más traducible. Cero y a la izquierda. Pero una ministra no huye. El Sahara fue nuestro, y los saharauis, aunque no lo merezca el Frente Polisario del último tramo colonial, son los nuestros. Los nuestros de antes. Los de la señora ministra que ha inaugurado su enchufe con jamones en Bolivia. Todo le viene grande.
La realpolitik, esa náusea
El precio es el Sáhara, factor de unidad clave para la política del Sultancito y sus trincones. El precio es mirar para otro lado. El precio es no abrir la boca. El precio es dar por perdidos los principios que alumbraron los españoles que vieron descolonizar a la fuerza y a toda prisa un territorio que era provincia española. El precio es dejar desasistidos a unos saharahuis que acabaron dándose cuenta de que sus enemigos no eran los españoles que se iban, sino los marroquíes que llegaban.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Papelón
Vergüenza ajena y oprobio común
Los periodistas españoles poblaban los aeropuertos a la espera de que el Sultán les deje entrar a mirar un poquito. Mientras continúa la operación de terror contra la población, las detenciones y los saqueos. El régimen marroquí no se distrae estos días con las maravillosas relaciones que mantiene con Zapatero y Rubalcaba. Quizás allí crean que estas relaciones son exclusivamente para cuestiones de protocolo y privilegio de tantos líderes socialistas que han hecho de Marruecos su particular y muy privilegiada alternativa a la Costa Azul.
Obsesionados con la Basílica
Siempre he considerado que Rodríguez es un ejemplar bien representativo del progre medio español: sectario, cortito de miras y con una incultura oceánica. Con saberse al dedillo cuatro lemas y tres consignas que aplican indiscriminadamente a cualquier situación o contingencia ya les llega. Desde que alcanzó La Moncloa –y con él su grey de intelectuales de alto bordo, desde Suso de Toro a Ramoncín– no han parado en una iconoclastia necia que sólo rebalsa el pus y la baba de la venganza, en no pocos casos de dirigentes socialistas contra sus verdaderos padres, franquistas a carta cabal.
Los últimos de la clase
Por norma, los cargos políticos de peso proceden de las elites, sean funcionariales, profesionales o académicas. En España, procedían. Se ha pasado de nombrar a altos funcionarios a colocar a funcionarios del partido. La primacía del sector público se ha convertido en primacía de los aparatos partidarios. Y, así, se ha vuelto común la rareza: que un indocumentado llegue a ministro. O, incluso, a presidente.
La cobardía y la soberbia del que se sabe impune
Al afirmar que todavía no sabe si hizo lo correcto al no autorizar a finales de los 80 la liquidación en Francia de la cúpula de ETA, Felipe González no hace sino un cobarde y falso intento de maquillar con argumentos morales lo que en realidad no fue otra cosa que una actividad criminal, en la que se malversaron fondos públicos y en la que se asesinó, torturó y secuestró a miembros de ETA y a otras personas que nada tenían que ver con la organización terrorista.
Elogio de nuestras madres
A veces tengo la sospecha de que ahora esas madres han dejado de existir o porque las mujeres ya no tienen hijos o porque, como no están nunca en casa, poseídas por la culpa siquiera de manera inconsciente, cubren de regalos inmerecidos y caprichos absurdos a unas criaturas cada vez peor educadas. Si mi impresión no es errónea –y desearía de todo corazón que lo fuera– esta sociedad está mucho peor de lo que parece porque habría perdido una pieza esencial para mantener en pie todo el entramado social.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
El almuédano y el filósofo
"Vaya usted a saber qué insensato decidió que el día de esos grandes incordiantes que son los filósofos fuera acogido por la ciudad en la cual son lapidadas las mujeres adúlteras, colgados de grúas los homosexuales, condenados a muerte ateos y blasfemos… En la ciudad en la cual Sócrates, Platón, Aristóteles, Maquiavelo o Spinoza hubieran sido primero descuartizados, quemados a la parrilla luego, a continuación aventados hasta no dejar ni resto de memoria. ¿Sus libros? ¿Quién hubiera podido publicar la Ética, o el Fedro, o el De generatione et corruptione, o los Discorsien el Teherán de Ahmadineyad?
¿Algo se mueve?
Después de años legislando siempre en la misma dirección empiezan a percibirse los vientos del cambio. Hicieran lo que hicieran, que generalmente era o malo o nada, los políticos siempre hablaban en el mismo sentido: había que proteger a los autores, esto de la piratería estaba muy mal, había que tomar medidas, etc.
Pero esta última semana parecen haber cambiado las tornas. David Cameron fue el primero en disparar, anunciando que el próximo año se revisará la legislación sobre derechos de autor. Al parecer, el premier británico quedó impresionado por una conversación con los fundadores de Google en la que éstos aseguraron que, de haberse regido por las leyes británicas, nunca podrían haber creado el buscador. La razón: las leyes de propiedad intelectual en el Reino Unido son muy estrictas, y los casos de "uso legítimo" muy limitados.
Lo más probable es que tras la revisión las leyes sean más parecidas a las de otros países, respetando la posibilidad de citar o hacer parodias sin enfrentarte a una demanda por violación de derechos de autor. Pero el cambio de tendencia sí es significativo. Cameron sigue escuchando a los lobbys, mas no sólo a los de siempre.
El bombazo, no obstante, venía de Bruselas. La vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de esa cosa pomposa llamada Agenda Digital, Neelie Kroes, aseguró que el "copyright no es un fin en sí mismo" sino un medio para incentivar la creación y que deja la capacidad de decisión en manos de intermediarios, impidiendo en muchos casos al público acceder a las obras artísticas y dejando "un vacío que es cubierto por contenidos ilegales". Incluso rechazó "enmarcar el debate sobre los derechos de autor en términos moralistas satanizando a millones de ciudadanos".
¿Se traducirán estas opiniones en medidas concretas? Pues previsiblemente no, al menos a corto plazo. Pero parecen indicar que los lobbys culturetas ya no lo tendrán tan fácil en Europa y deberán remar contracorriente.
¿En toda Europa? No. Aquí, naturalmente, la ley Sinde que permite a la administración cerrar sitios web a las órdenes de las esgaes sigue su curso y será aprobada con los votos de PSOE, PNV y CC. Volveremos a llegar tarde, naturalmente.
La rodilla capitalista de Evo Morales
Los progres son tan generosos con los servicios públicos que dispensa el Estado que prefieren que sean disfrutados por la gente más desfavorecida, mientras ellos se sacrifican acudiendo a la odiosa iniciativa privada incluso para asuntos tan sensibles como la educación de los hijos o el cuidado de la propia salud. La educación para la ciudadanía y los doctores Montes los dejan para los obreros y sus hijos, que lo necesitan más.
Lo fascinante del asunto es que se trata de una actitud transversal en el fenómeno del progresismo, ya sea indigenista, revolucionario, caribeño, rockero, ecologista o literario. Todos los autoproclamados defensores de los humildes, sin excepción, huyen de los servicios públicos como un liberado sindical de un pico y una pala, y eso que, si hemos de creer a esos mismos ungidos, la calidad de "lo público" es muy superior a la que pueda ofrecer una empresa cuya única finalidad es acumular ganancias para sus propietarios.
En la Bolivia bolivariana también ocurre este fenómeno como hemos podido ver en la fotografía de su presidente, Evo Morales, siendo reconfortado en el lecho del dolor por una abnegada Trinidad Jiménez en representación de todos los españoles. ¿Ha ido Morales a un hospital público a realizarse esa intervención quirúrgica de la rodilla? Por supuesto que no. Evo, como buen marxista, ha acudido a una clínica privada de lujo –para el nivel andino–, que blasona en su web de contar con un nivel de confort para el paciente acorde a los estándares internacionales, amén de una equipación médica que incorpora los principales avances de la ciencia en el terreno del cuidado de la salud. Vamos, lo normal en un señor que defiende el estatismo marxista y cada mañana le pide a la Pachamama que le conceda ver la destrucción del capitalismo opresor.
Está bien que Morales disfrute de la atención especializada que presta la iniciativa privada, pero estaría mejor si abandonara avergonzado las ideas que impiden que algún día sus compatriotas puedan acceder también a ese selecto club, reservado hasta el momento para los socialistas acomodados. Y encima va el tío a operarse de los ligamentos de una rodilla sólo porque lo necesita para poder seguir jugando al fútbol. ¿A que nos sale metrosexual?
martes, 9 de noviembre de 2010
Ruano: acción de gracias
El muro con el cual nos rodea la escritura, es infranqueable. Se escribe. O se vive. No ambas. Demasiado tasado está nuestro tiempo de hombres. ¿Vale la pena? Lo más probable es que no. Tampoco de eso estoy seguro. Pero, como el amor o como el cáncer, no se elige la escritura. Ella te elige. Y nada ya te salva. Nadie. Y, al final, misteriosamente volvemos a lo que nos mata.
Escribir o vivir... Diría que escribir es una forma peculiar de vivir la vida, de escribir la vida. Una forma también de enfrentarse a la muerte, o de olvidarla. Aunque no siempre lo parezca, la más humana.
El humanismo sagrado
Europa es, hoy por hoy, un continente desalmado, un criadero de zombis satisfechos. El Dios de la fe ha sido suplantado por los propagandistas de la beatitud sonámbula y la pachorra intrascendente. En cuanto al de los filósofos, ni está, ni se le espera. Los manuales de autoayuda no dan ninguna pista sobre el particular porque en la inopia ingrávida lo sustantivo ofende.
La Sagrada Familia, si sólo fuera piedra, sería un empeño hermoso, pero absurdo; el deliquio genial de un artista demente. Desde anteayer, en cambio, es un lugar de Dios, una expresión del «pneuma», una atalaya de lo divino (y de lo humano) que planta cara a un vendaval de insensateces.
La herencia de Felipe
En ese mismo medio que le proporcionó coartadas para todo lo bueno y lo malo, González ha decidido confesarse un poquitín. Y para decepción de quienes aún le guarden cierto respeto, dice más de lo que cree. Si le quedaba algún ápice de grandeza a este hombre inteligente, se basaba en su silencio. Lo ha tirado por la borda. Debió hacer como su alma gemela francesa, Mitterrand, que se llevó a la tumba a sus cadáveres. A veces no es la opción ante un dilema moral la que define al hombre. Sino el dilema mismo. ¿Cuántas veces lo tuvo? Ordenó no matar en una ocasión. ¿Y en otras? Arrogancia incombustible es lo que refleja la entrevista. Y tristeza lo que infunde. Está claro. Fue él quien rompió aquí la brújula moral. Definitivamente, el despotismo ilustrado y cínico del «estadista» fue el nido envenenado para las camadas del despotismo encanallado que nos gobiernan.
Felipe y la crisis
Millás no pierde la ocasión de desbarrar con solemnidad y pregunta: «¿Estamos viviendo un totalitarismo del mercado?», y el líder preclaro asiente: «Exacto». Veamos. Las Administraciones Públicas gastan la mitad de la riqueza que generan los ciudadanos, y condicionan y supervisan lo que hacen con la otra mitad. Los mercados están repletos de regulaciones e impuestos. Y estas dos lumbreras aseguran que estamos abrumados por el totalitarismo, que no es político. No. Lo que nos esclaviza es el mercado, allí donde entregamos el dinero con libertad y a cambio de algo que deseamos.
El insultado
Stalin, que sabía del peligro de la autenticidad ante la fuerza de las armas, preguntó que cuantas divisiones poseía el Papa de Roma. No entendía el poder universal de un hombre, el representante de Cristo en la tierra, que vive guardado por un ridículo número de soldados armados de lanzas. Ese hombre, que cambia cuando muere y vuelve a ser el mismo hombre cuando es elegido, derribó el Muro de Berlín y abrió la puerta de la libertad a centenares de millones de europeos encarcelados tras un telón de acero ignominioso. Y ese hombre, siendo otro hombre con otro nombre, pero el mismo, es el que nos ha dicho en Santiago y Barcelona que defendamos la vida de los indefensos, la suerte de los desfavorecidos, y la libertad en paz de todos los hombres. Por eso lo insultan.
El hésito educatibo
La Junta convoca en Sevilla el II Congreso sobre el éxito educativo, cuando los índices de fracaso y de penuria en el rendimiento escolar sitúan a Andalucía a la cola de España (que a su vez está a la cola de Europa). Y eso pese a medidas tan bochornosas como un programa de incentivos, conocido popularmente como "Plan de Soborno", que consiste sustancialmente en subirles el sueldo a los profesores si estos aumentan el número de aprobados.
Maternal o paternal
El socialismo tiene la necesidad perentoria de mostrar que las mujeres son víctimas, a fin de presentarse como el único dispuesto a compensarlas y hacerles justicia. De modo que una estupidez desde el punto de vista racional resulta una astucia política.
Más allá, no obstante, de ese oportunismo de manual, visible en la espectacularidad de que han rodeado la propuesta, estamos ante la conducta típica de una izquierda que ha pasado a nutrir su ideario de políticas identitarias. El sexo, la orientación sexual y la raza se erigen en elementos definitorios de la persona y sirven para delimitar grupos de víctimas que precisan de un trato preferente. Y, por supuesto, nunca deja de aumentar el catálogo de agravios que deben de corregirse. Todos requerirán atención y soluciones políticas y, en suma, la intervención taumatúrgica del Gobierno, llámese paternal o maternal.
Contra los cínicos
Digan lo que digan la Comisión Europea, el FMI, la OCDE o el lucero del alba, se impone arreglarle la paga al señor padre de González Pons. Que entre Hayek y Girón de Velasco, aquí nunca ha de haber disputa.
Inoperancia y sumisión ante Marruecos en el Sáhara
Mientras no se dirima la soberanía del Sáhara Occidental, España es la administradora oficial de este territorio y la responsable última de todo lo que ha sucedido allí desde que la última unidad de nuestro ejército abandonó El Aaiún en 1976. Otra cosa es que los sucesivos Gobiernos lleven más de tres décadas haciendo dejación de sus funciones, y hoy nos encontremos frente a un problema acrecentado y con Marruecos haciendo de su capa un sayo en un país que tiene por propio y cuya anexión se ha tomado muy en serio.
(...)
Por mucho que traten Zapatero y sus ministros de esconder la cabeza, el problema va a persistir y se envenena conforme pasan los años. Más tarde o más temprano este u otro Gobierno tendrá que fijar entre sus prioridades acabar con la descolonización del que fuese Sáhara español. Es algo más que un asunto de preferencias políticas o de intereses coyunturales, es una cuestión de Estado.
lunes, 8 de noviembre de 2010
Los nuevos iscariotes
Los que hoy lamentan los gastos acarreados por la visita de Benedicto XVI son los mismos que se encargan de fabricar pobres a porrillo, reclamando financiación para «redimirlos políticamente» (esto es, para nutrir sus burocracias autonómicas), mientras la Iglesia encabezada por ese Papa se encarga de atender a los pobres que ellos previamente han fabricado.
La herida del felipismo
Felipe González corrompió el alma de este país. No conozco nada igual en el siglo que fue el mío. Pero eso sucedió cuando aún no era este viejo penoso, al cual leo enunciar necedades como puños, pero que es ya inofensivo.
(...)
Llamar «detención de Segundo Marey» a lo que hizo el ministerio del Interior es mucho más que un insulto, cuando se habla de un hecho juzgado, condenado y con sentencia firme ratificada en Estrasburgo: el secuestro de un ciudadano por orden de un ministro de Interior del Gobierno socialista presidido por Don Felipe González.
Hablé demasiado de él en otro tiempo. Ahora preferiría soñar que ni él ni lo que él hizo de nosotros existió nunca. Este país había salido de la dictadura cargado de esperanzas. No fueron los involucionistas del franquismo quienes le quebraron el espinazo. Se lo quebraron aquellos de quienes se esperaba todo. Y que sólo supieron delinquir en beneficio propio.
El Papa y España
Los gobernantes y los comunicadores españoles que están por el laicismo (no por la laicidad ) han mantenido una actitud ofensiva frente a este viaje del Pontífice a España. No han mantenido el juego limpio de los británicos ante el viaje de aquel a Gran Bretaña a pesar de que allí este entró en puntos tan delicados como la conversión de Newman o el caso Moro. Y esta diferencia, que revela la situación de la Iglesia en España, explica la actitud preferente del Papa por ella.
El Papa filósofo
Este Papa al que tildan, aquellos que desprecian cuanto ignoran, de inquisidor e intransigente, tiene, como escribió magistralmente en estas páginas hace unos días el cardenal don Julián Herranz, la doble dimensión intelectual y pastoral que le emparenta con los padres de la iglesia antigua, que supieron interpretar —como Benedicto XVI hace ahora— los signos de su tiempo. Se trata, nada menos, que de un Papa filósofo e ilustrado, a quien no solo no asusta sino que se deleita en el diálogo, franco y abierto, con filósofos, historiadores, científicos e intelectuales en la Academia del conocimiento.
Chaleco anti-Papa
Zapatero ha inventado el chaleco antiPapa. Una coraza simbólica con la que parapetarse del peligrosísimo mensaje del Vaticano, un escudo contra los sermones de destrucción masiva de largo alcance, tan largo que hay que irse hasta el Transcáucaso para quedar fuera de su radio de acción. El presidente del Gobierno español considera más leve el riesgo de un balazo perdido de los talibanes que la exposición directa a la homilía de una misa pontifical. Puede que en el fondo tenga razón: no hay arma de convicción más poderosa que la palabra de la gente de corazón limpio. Con su sola prédica y su ejemplo moral el antecesor de Ratzinger derribó el Telón de Acero, pese a que le pegaron dos tiros por no llevar el oportuno chaleco bajo la sotana.
Tea Party
Nacido de la robusta tradición democrática de los puritanos ingleses y de los Padres fundadores, el actual Tea Party tiene un mensaje sencillo y contundente. Primero, los políticos tienen que responder ante los que los eligieron y no pueden convertirse en una casta aparte que no de cuentas a nadie de sus acciones; segundo, los políticos tienen que responsabilizarse hasta del último céntimo que gastan, porque ese dinero no es suyo sino de los ciudadanos que pagan impuestos y tercero, los políticos no tienen derecho alguno a seguir aumentando el gasto público y a subir los impuestos sin que carguen con las consecuencias de sus actos. Que ideas tan sencillas formen parte del código genético de la nación norteamericana explica su éxito histórico y también la creciente impopularidad de Obama y su aplastante derrota esta semana. En España, esa casta privilegiada que vive de nuestros impuestos –y que va de los titiricejas a los políticos pasados por los liberados sindicales– no ha dudado en distanciarse de un movimiento popular dirigido fundamentalmente contra los parásitos de la política. Es lógico que lo haga, por ejemplo, Ruiz-Gallardón, porque con un sistema de listas abiertas no saldría elegido jamás ni para concejal de una pedanía y, por añadidura, con unos valores como los del Tea Party convertidos en ley estaría entre rejas por haber endeudado Madrid como lo ha hecho a pesar de triplicar, por ejemplo, el impuesto sobre la vivienda.
Un gran hombre sencillo
Un país como Estados Unidos, cuna de la democracia actual, se desarrolló a base de minorías religiosas que eran expulsadas del contiente europeo, y sobre la base de la libertad religiosa se fraguó nada más y nada menos que la libertad ideológica. Esta se base en tres frentes, la libertad de conciencia, que permite tener y mantener las propias creencias con el único límite de los derechos ajenos; la libertad de confesión, que permite manifestar las propias creencias religiosas, e incluso con el ánimo de intentar extenderlas; y la libertad de culto, que permite la manifestación de ritos y ceremonias religiosas, tanto en recintos privados como públicos, con las únicas limitaciones que impone el orden público.
La Cruz y la Media Luna
En mayo de 1894, el metafísico Nicolás Salmerón sostenía en el Congreso que era absurdo enviar misioneros a Marruecos, pues así se excitaba el odio de los hijos de Mahoma, de las kábilas rifeñas, al recordarles la lucha de la Cruz y la Media Luna. Un irónico Vázquez de Mella le apostilló raudo, entre risas de los diputados, aquel famoso “…enviaremos krausistas”.
El activismo anticlerical anticatólico ha vuelto a salir del armario con todo su vigor y la prensa se atropella para jalear las protestas de tan entregados como ingenuos y trasnochados talibanes, que en su odio patológico se envalentonan ante una Iglesia en recesión, pero prefieren ignorar el verdadero peligro, al que respetan porque temen o apoyan. Y así nada les alarma el incremento de mezquitas y oratorios islámicos en Cataluña, favorecido por el odio a lo español de unos políticos secesionistas que han relegado la inmigración hispana para preferir la musulmana, más dispuesta, al parecer, a dejarse catalanizar.
La raíz cristiana de España
Ignacio Cosidó en Libertad Digital
Hoy nos encontramos en una doble encrucijada. Por un lado, hay quienes quieren desterrar a Dios de Europa, borrar esa dimensión espiritual de nuestra identidad e incluso negar esa raíz cristiana que nos sustenta en términos históricos. Se trata de acabar con cualquier límite moral impuesto por la religión o la tradición como supuestos atentados contra la libertad del hombre. Se impone un relativismo absoluto en el que el bien o el mal dependen exclusivamente de la opinión de la mayoría en cada momento. Se ataca a la religión como algo contrapuesto al progreso científico y social.
En España la situación es especialmente grave porque el Gobierno socialista ha hecho de ese laicismo radical uno de los ejes de su acción política. Se desprecia la vida humana cambiando la concepción del aborto como un delito, que tiene algunas excepciones como mal menor, al aborto como un derecho fundamental de la mujer. Se desnaturaliza la familia considerando como matrimonio a uniones de personas del mismo sexo. Se intenta adoctrinar a los niños ideológicamente a través de una educación para la ciudadanía que en muchos casos hurta a los padres su derecho a educar libremente a sus hijos en sus propios valores. Se intenta borrar del espacio público cualquier manifestación religiosa, como ocurre con los crucifijos en las aulas. Un laicismo radical que puede derivar en un peligroso anticlericalismo que como advertía el Papa tiene en España antecedentes nefastos.El sentido común de la Posición Común
Reina Luisa Tamayo, una Madre Coraje que desfila cada domingo hasta la tumba de su hijo con el arrojo de quien ya no tiene nada que perder, es un símbolo demasiado poderoso que desarma a sus verdugos: tan humilde, tan del pueblo, tan espontáneo el desgarro en sus procesiones dominicales. No hay nada que hacer frente a su heroica estampa. De ahí la urgencia de los represores por deshacerse de ella y neutralizarla. Qué más habría deseado el Gobierno cubano que engañar a la UE y a Washington con sus trampas y mentiras. Pero como suele suceder con los sistemas totalitarios, les resulta imposible ocultar el eclipse bajo el que vive sumido el pueblo desde hace más de medio siglo.
Más tontiastuto que nunca
Emilio Campmany en Libertad Digital
Lo mejor es lo de González. El publirreportaje que le hace El País no tiene desperdicio y es de lectura obligada para todos, especialmente para los adictos a la ficción. Yo me voy a fijar sólo (me niego a escribirlo sin acento cuando es adverbio) en la recriminación que le hace a Bush por haber combatido el terrorismo con medios ilegales." Así habló el gran hombre: "Ponte en la piel de Obama, con el aparato de seguridad que recibió de Bush... Ese hombre creía que podía resolver Guantánamo en 10 meses. Desde fuera diríamos que no ha cumplido. El asunto es que le va a costar toda la legislatura recuperar el control de los servicios de seguridad como él los querría. Ha habido demasiados vuelos clandestinos, demasiadas cárceles secretas y muchas de las personas que estuvieron en eso forman parte ahora de sus servicios de inteligencia. Incluso en las democracias más consolidadas ha habido siempre una lucha subterránea entre el poder civil y el militar, o el de los servicios". Esto lo dice el tío bajo cuyo mandato se torturó y asesinó a Lasa y Zabala, se secuestró, perdón, se detuvo a Segundo Marey, se montó una organización terrorista y se saquearon los fondos reservados. Y la culpa será de quienes le precedieron.
Violencia y capitalismo
¿El capitalismo nació recurriendo a la violencia extrema? ¿Y el Imperio Romano? ¿Y la propagación del islam? Y sobre todo: ¿y el socialismo? ¿Cómo nació y se desarrolló el socialismo? ¿No hubo, y hay, cazas de brujas y opresión en los regímenes anticapitalistas desde 1917?
Sin negar los desmanes perpetrados en los países llamados capitalistas, ¿cómo definir el llamado socialismo real, un sistema bajo el cual cien millones de trabajadores fueron asesinados en el último siglo? Si eso no es "violencia extrema" ¿qué es?
¡Por un movimiento cívico español!
Si no permitimos que quede en un hecho aislado, la convocatoria de Alcaraz puede tener un alcance político decisivo. Ha demostrado a) el carácter de auténtica chusma de la casta política partitocrática, sea de derecha o de izquierda; b) el descontento existente en gran parte de la sociedad española, precisamente la más viva y sensible, hacia el rumbo desintegrador, antidemocrático y corrupto al que quiere llevarnos la casta política; c) la posibilidad de dar cauce a ese descontento a través de un poderoso movimiento cívico al margen de los actuales partidos.
(...)
El objetivo de este movimiento debe ser la garantía de la unidad nacional y la regeneración de nuestra democracia, un objetivo con el que Aznar llegó al poder y que no cumplió, pese a ser su gestión, en términos generales, positiva. Pues, en efecto, nuestra democracia ha sido corrompida y degradada en extremo a lo largo de muchos años, derivando en una partitocracia al margen o en contra de los intereses del pueblo.
Por consiguiente, ese movimiento cívico, tome el nombre que tome, no solo debe oponerse al movimiento partitocrático, sino exponer una alternativa programática clara en torno a unas cuantas cuestiones, como la independencia de la justicia y auténtica separación de poderes; devolución de las competencias de enseñanza y otras que se juzgue preciso al poder central; limitación y control estricto del gasto público, central y de las autonomías.
El "laicismo agresivo" de la izquierda
No por casualidad, a Zapatero le agrada definirse como laicista, que en su lenguaje no equivale a demandar la muy liberal –y muy cristiana– separación entre la Iglesia y el Estado, sino a erradicar cualquier manifestación pública de la fe católica.
A buen seguro, en todo esto estaría pensando Benedicto XVI cuando en su visita a España ha alertado contra el "laicismo agresivo" que se vive en nuestro país; laicismo agresivo que habrá podido comprobar en su propia piel con las muestras de odio de los grupúsculos y lobbies afines al socialismo radical y con el desprecio del mismo Zapatero, quien sólo se ha dignado a dedicarle diez minutos en una visita que ha durado dos días.
(...)
Lo que el laicismo agresivo propone no es que cada cual ejerza su libertad para formar parte de una confesión religiosa o para no hacerlo, sino que se margine y se "reeduque" a quienes eligen la "inconveniente" opción de ser católicos. El Gobierno socialista, con su Educación para la Ciudadanía y su, por el momento, aparcada reforma de la Ley de Libertad Religiosa, algo sabe sobre este asunto. Normal y deseable que Benedicto XVI lo denuncie, aunque sea entre los berridos de quienes desconozcan o quieren desconocer que el ataque a la libertad religiosa constituye la voladura de uno de los últimos diques de contención del totalitarismo.domingo, 7 de noviembre de 2010
El dique dental
En España, en los últimos años, los embarazos de menores de 15 años se multiplican a ritmos del 400%. De los abortos, ni sabemos; y menos ahora que una niña de 16 años puede abortar sin el consentimiento de sus padres. En España se editan guías de «Sexualidad y Anticoncepción» para niños de «doce años en adelante». Se ofrecen descuentos del 20% en algunas clínicas abortivas presentando la «Tarjeta Joven». Es más fácil conseguir una rebaja para abortar que para comprar un libro. Las autoridades encargadas de esa fantasía llamada «bienestar social» reparten entre niños y adolescentes lubricantes anales y vaginales y preservativos con sabor a fruta. También «diques dentales». (Dios mío). Un dique dental es un trozo de látex o poliuretano, impermeable, que los dentistas utilizan como filtro profiláctico para aislar dientes, y que ahora se emplea como preservativo para mantener contacto buco-genital.
(...)
Una se pregunta si las autoridades competentes (¡!) no habrán confundido «educación sexual» con «estimulación precoz». ¿Y éste es el mismo país que luego se indigna o se alarma ante los casos de pederastia?, ¿el mismo que está incitando a sus criaturas a practicar sexo cuando debería obligarlas a dejarse las hormonas en los gimnasios y las aulas?, ¿el mismo que anima a llevar una «vida sexual sana», propia de adultos de treinta años, a críos que no saben ni multiplicar…?
Un charrán
Vilalta, si aún le queda una resolana de pudor en su piel, una brizna de dignidad, está obligado a renunciar inmediatamente a su escandalosa solicitud. De no hacerlo, irá por la vida marcado por la ignominia. Vilalta y sus compis hicieron oídos sordos a continuas advertencias y, por hacerse los buenos, montaron el lío. España pagó por sus vidas muchos millones de euros. Si Vilalta fuera honesto, y dado que no parece tener problemas económicos, los devolvería. No es el caso. Pero que encima pida más dinero y una consideración social, es de charrán sin plumas.
Linajes
La i griega yeyé
Parece que la Real Academia quiere ponerlo todo facilito, para que no la acusen de facha. A «truhán», sin que se sepa por qué, le quitan el acento. Como se lo quitan a «guión». ¿Qué daño hacían esos acentos, a quién molestaban? Hasta el nombre a las letras les cambian, para hacerlo más moderno. La i griega, cuyo solo nombre evocaba las raíces de nuestra cultura, ya no se llamará así: ahora es la «ye».
Zapatero, el laico
Aristide Briand, premio Nobel, socialista, francés, laico y pionero, en los años veinte, de la unidad europea en la que, ya en los cuarenta, se inspiro Jean Monnet para el diseño de la UE, decía que el camino que conduce a Santiago, como los que llevan a Roma, son el sistema circulatorio que le da vida a un Continente imposible sin la filosofía griega, el derecho romano y la ética cristiana.
(...)
Un Estado como el nuestro, y una Historia como la que transcurre en su territorio, ¿tienen sentido sin el cristianismo como fundamento? Nos estamos quedando sin fe, ¿también sin cultura?
La respuesta es sí, por desgracia. Ya no sin cultura, sin raciocinio siquiera.
Una bofetada cívica al Gobierno... y a la Oposición
La soledad institucional de las víctimas en la concentración convocada por la asociación cívica "Voces contra el terrorismo" debería interpelar a los dirigentes políticos sobre su cada vez más acusada falta de legitimidad. Si los partidos son los representantes de la voluntad popular, no se explica su ausencia en una manifestación popular convocada para oponerse a la negociación con los terroristas, asunto que concita más del 70 por ciento de aprobación en todas las encuestas realizadas al efecto. Que lo haga el PSOE de Rubalcaba y Zapatero, por ese orden, es vergonzoso pero entendible. Que se sume a ese desprecio el partido de Miguel Angel Blanco y Ortega Lara es la amarga demostración de que en el PP se ha perdido cualquier atisbo de vergüenza política.
sábado, 6 de noviembre de 2010
Lágrimas al Danubio
Hay ceremonias que nos hacen recuperar nuestra maltratada fe en la calidad humana. La que se celebró el miércoles ante el memorial de Ovcara en Vukovar fue una de ellas. Y viene a tener para las relaciones entre Serbia y Croacia la misma gravedad y grandeza de la caída de rodillas de Willy Brandt ante el monumento a las víctimas del guetto de Varsovia. Porque casi veinte años después de aquello ha sido posible que lloraran allí juntos serbios y croatas. Lágrimas para el Danubio por tantas vidas allí rotas. Cuando tantos problemas de diversa índole parecen asfixiarnos en Europa, es bueno que recordemos que nada de lo que hoy nos aturde puede compararse a lo que Europa ha visto durante siglos. Hace muy poco en Vukovar.
Vieja Europa
Aquella vieja Europa que invocaba Juan Pablo II ha apagado su faro civilizador; y el único «estímulo de progreso» que la mueve es un frenesí suicida de autodestrucción, propio de las organizaciones humanas agotadas. La desesperación pagana —con su bullanga de alegrías marchitas— se ha infiltrado en sus órganos vitales, como una gangrena que niega el legado cristiano, que es tanto como negar su propia identidad.
A la pata coja
Es regocijante el fervorín del periodismo carpetovetónico hacia la figura del huero, chirle y hebén Obama, que en sus editoriales regaña unánimemente a los votantes estadounidenses, por fachas. Desde los días del periodismo falangista no se había visto una cosa igual.
(...)
Es lo malo de la democracia: los pobres nunca se enteran de lo bueno que los tíos como Obama (¡y las tías como la cursi de Nancy Pelosi, por Dios!) hacen por ellos.
El Tea Party progre
Todo ello con una burda manipulación del contenido clave del Tea Party americano que no es otro que la movilización contra el exceso de Estado y de impuestos. Y de eso, en España, no sólo no hay Tea Pary alguno en la derecha que es tan pro gran Estado del Bienestar como la izquierda sino que el único Tea Party realmente fuerte es el que se halla en las filas progres. En el otro lado de la balanza, por supuesto, en el de la defensa fanática del Estado inmenso y la demonización de todos aquellos que protestan contra el brutal volumen de impuestos al que los somete dicho Estado.
Hacia la incompetencia
Chorrada igualitaria
El ministro Caamaño, responsable máximo de la chuminada, ha descubierto que la primacía del apellido paterno sobre el materno no es constitucional. Un poco tardío el descubrimiento, a mi humilde entender. La igualdad humillada por la necedad. Esa igualdad obsesiva y enfermiza que demanda la progresía botarate. Ahí tenemos al candidato a la alcaldía de Sevilla, que puede hacer bueno a Monteseirín, o como se llame. Lo ha dicho en serio, lo cual asusta: «Quiero hacer de Sevilla capital metropolitana de la nueva economía sostenible de la igualdad». Que me aten esa mosca por el rabo.
De vuelta a los apellidos. ¿Acaso las letras del abecedario no tienen derecho a la igualdad? ¿Por qué la «a» cuenta con más posibilidades de sobrevivir que la «z»? En el «Diccionario de Apellidos Vascos» de Isaac López Mendizábal, los últimos de la lista son Zuzcuduy, Zuzua, Zuzuarregui, Zuzueta, Zuzuetabeiti y Zuzuetagoiti. Cierra la relación Zuzunaga. El ministro Caamaño ha condenado a los Zuzunaga. Y al mismo tiempo, obliga a los varones Zuzcuduy y compañía a contraer matrimonio con una Zuzunaga con el fin de que no se pierda su apellido. ¿Existen suficientes zuzunagas en España para garantizar el futuro de los zuzuetas, zuzuetabeitis y zuzuetagoitis? Mucho me temo que no.
Tenemos crisis para largo
La solución a este complicado puzzle pasa por lo que hasta ahora no quiere hacer Zapatero, que es porque se produzca de una vez por todas el ajuste de la vivienda, le cueste lo que le cueste tanto al sector de la construcción como a las cajas de ahorros, de la misma forma que pasa también porque se deje de tirar el dinero a mansalva en todos los niveles de la Administración con el fin, en primer lugar, de reducir el déficit público y, en segundo, de poder recortar los impuestos para que las familias puedan ganar poder adquisitivo y para que las empresas puedan crear empleo. Es decir, por menos Estado y más mercado. Por desgracia, el presidente del Gobierno no lo entiende así, con lo cual, a las tendencias de fondo, que hablan de crisis para rato, tenemos que sumar las consecuencias de que él lleve en el poder seis años y pueda seguir detentando el mismo durante otros dos años más. La que nos ha caído.
Algo pasa con Mariano
Con una súper población de abogados del Estado y otros funcionarios licenciados en Derecho, el PP va a presentar recursos, no porque los dichosos reglamentos sean contrarios a la Constitución o a sentencias precedentes, sino dependiendo de si causan o no problemas. Un criterio jurídico de narices.
Entre la herejía y el humor involuntario
Lo que ocurre en Cataluña no es normal. No es ya que por gracia de treinta años de nacionalismo rampante con la charlotada tripartita de colofón, la realidad virtual de Cataluña, antes de cierta sofisticación, haya devenido un proyecto sedicentemente independentista de tintes grotescos abanderado por personajes de tan escaso fuste como el presidente-bachiller. Es que, aunque lo intentaran, las instituciones catalanas y sus responsables son ya incapaces de ofrecer una mínima sensación de seriedad en cualquiera de los órdenes.
El ejemplo de la Iglesia catalana no puede ser más ilustrativo del estado de desfonde ético y estético que atenaza a las instituciones controladas por el nacionalismo separatista, valga la redundancia. Martínez Sistasch es, a estos efectos, el paradigma del nacionalista esquizofrénico que debe compatibilizar su fe en dos religiones contrapuestas: la inmanentista que busca sus frutos en la independencia del terruño, y la trascendente, cuyo jefe rinde visita a la zona este fin de semana, con un "libro de estilo" corporativo que condena el totalitarismo nacionalista por ir contra la libertad del ser humano y el espíritu universal de la catolicidad.
El cardenal nacionalista tiene el dudoso honor de ser el prelado que con más intensidad y en menos tiempo ha destrozado a la Iglesia católica en las diócesis bajo su mando. Aupado a los altos escalones de la curia gracias al apoyo de ciertos sectores muy influyentes en la Iglesia, nacionalistas en lo político y heréticos en lo doctrinal, el rebaño pastoreado por Sistasch ha superado ampliamente los disparates más lamentables protagonizados por los progres meapilas desde el Concilio Vaticano II. Gracias a la gestión de este Príncipe de la Iglesia, prácticamente todos seminarios, cenobios y claustros catalanes pueden ser cerrados porque andan vacíos desde hace varios años, al igual que decenas de parroquias desangeladas a cuyas misas ya no acude ni Dios, probablemente porque prefiere el latín al catalán.
El asunto es tan delirante que los protegidos del cardenal arzobispo de Barcelona organizan un boicot a la visita del jefe de la Iglesia a la cual supuestamente pertenecen. Martínez Sistasch calla, tal vez porque ha estado enormemente preocupado intentando convencer a unas centenas de católicos nacionalistas para que actúen como voluntarios durante la visita de Benedicto XVI. Cómo serán de feraces las viñas sistachenses, que el líder espiritual de la Iglesia Catalana (Don Lluís afirma sin que el solideo le salga disparado que esta Iglesia existe, aparentemente independiente de la romana), tuvo que remangarse el ropaje talar y salir disparado a la academia de los Mossos de Esquadra para reclutar a mil agentes del comunista Saura con el fin de cubrir las plazas previstas desde un principio, tan desiertas como una Iglesia barcelonesa al mediodía de un domingo cualquiera.
Y dejamos lo mejor para el final; la carta que un grupo muy sistachense de católicos ha enviado al pintoresco "cardenal arquebisbe" solicitando al Papa, válgame Dios, ¡la beatificación de Lluís Companys!, súplica que se formula en atención a su defensa heroica de la fe y los desvelos del líder de la izquierda republicana en el cuidado del rebaño católico en momentos convulsos durante los que, incluso, tuvo que proclamar la República Catalana dando un golpecito de estado para evitar males mayores. Companys, sí, el sicópata que se jactaba de no poder detener a ningún cura o monja a finales de la guerra porque en Cataluña no había dejado ni uno vivo, que los sistachitos más desnortados quieren elevar a los altares. Sólo espero que Montilla se sume a la petición y ofrezca para su buen fin el sacrificio de caminar de rodillas detrás de Ratzhinger mientras dure su visita a Cataluña. San Lluís Companys merece contemplar esa escena. Nosotros también.