lunes, 19 de abril de 2010

Injusto esperpento

Enrique López en La Razón

En nuestra transición la mayoría de españoles, inspirados por una extrema generosidad, miraron hacia delante y juntos caminaron hacia el momento más próspero de nuestra reciente historia. Se desarrolló un modelo de transformación política, sin rupturas, pero con una profunda reforma legal, de ley a ley. En esto estamos la mayoría, salvo este grupo de nostálgicos que tratan ahora de curar su cobardía creyéndose los dueños de nuestra democracia, haciendo lo peor que se puede hacer, restar legitimad al adversario. Pero lo que es mas grave es engañar a las víctimas, hacerles creer en la existencia de falsos procesos, de soluciones penales imposibles; en España hace ya mucho tiempo que se han inciado los procesos reparadores, que no tienen que ir unidos a procesos penales, sino a claros y sinceros esfuerzos de reparación, los cuales no pueden ir unidos a la búsqueda de responsables penales ya fallecidos. Esta utilización de las víctimas es, además de profundamente injusta con las mismas, un engaño infame que al final se volverá en contra de los que las utilizan.

domingo, 18 de abril de 2010

Debates en Libertad: ¿Por qué vuelve la guerra civil? - 17/04/10 (esRadio-LDTV)



Eso es lo que nos preguntamos la mayoría de los españoles. Unos pocos, sin embargo, seguro que saben muy bien el porqué.

viernes, 16 de abril de 2010

Callejón sin salida

Estepaís no tiene arreglo. Tanto da si hablamos de las dos Españas como de las diecisiete. Del pasado, del presente o, es de temer, del futuro. España está en un callejón sin salida. Con un gobierno inútil, una oposición no mucho más hábil, un pueblo "desalfabetizado" y unas "elites" sociales y culturales impresentables. La mejor manera de salir de un callejón sin salida es dando media vuelta y haciéndolo por donde se ha entrado. O, en el peor de los casos, saltando una tapia. Pero conociéndonos a los españoles, lo más probable es que acabemos dándonos de cabezazos. O lo que es peor: estampándonos unos a otros contra ella. Ojalá me equivoque.

No a la guerra con Bush, sí con Obama

Editorial de Libertad Digital

Como en tantas otras cosas en esta España en que nada es bueno ni malo en sí mismo, sino aceptable por ser de izquierdas e inaceptable por provenir de la derecha, el levantamiento por la guerra de Irak no fue más que un gigantesco ejercicio de hipocresía colectiva. Y no sólo del PSOE o el famoseo progre, sino también y muy especialmente de los ciudadanos que entonces se manifestaron y no han vuelto a preocuparse de qué sucede en Irak. Aquellos que cogieron aquella bandera porque estaba de moda y les hacía sentirse bien consigo mismos, pacíficos, solidarios. Aquellos a quienes jamás preocupó qué vida les esperaba a los iraquíes entonces ni qué tienen hoy día por delante.

Cada maestrillo con su librillo

Florentino Portero en Libertad Digital

Cuando George W. Bush llegó a la Casa Blanca trató de no definir una política sobre la crisis israelo-palestina, a la vista del fracaso de la iniciativa de su predecesor en Camp David y Taba. Diplomáticos y asesores coincidían en que las concesiones hechas por el entonces presidente Barack eran lo máximo a lo que podía llegar un Gobierno israelí. Puesto que Arafat lo había rechazado de forma clara y consciente, no había nada que hacer en mucho tiempo. Sin embargo, Bush descubrió pronto que eso era imposible, que los intereses norteamericanos en Oriente Medio y Europa exigían que el presidente fijara una agenda y unos objetivos. En otras palabras, era necesario vivir en la ficción de que había un proceso de paz. De aquel duro descubrimiento surgió la "hoja de ruta" que marcó ocho años de historia. Ocurrió lo previsto: que no funcionó. El problema no estaba en cómo gestionar la negociación, sino en la falta de disposición palestina a aceptar una paz posible. Sin embargo, se empleó tiempo y dinero en justificar la nueva metodología. Si Clinton había apostado por una negociación total, en la que se trataban al mismo tiempo todos los temas delicados, Bush optaría por una aproximación por fases, a lo largo de tres períodos en los que cada una de las partes tendría que realizar concesiones precisas. No se pasó de la primera.

Ahora Obama llega con su guión. Era evidente que la "Hoja de ruta" había quedado en el archivo de la anterior Administración y que este presidente, como le ocurrió a su predecesor, no puede actuar en la región sin un plan, sea cual sea su formato u objetivos. Primero fue una columna de David Ignatius en el Washington Post del pasado día 7, en el que trascribía la información que había recibido en el Consejo de Seguridad Nacional. Luego un comentario del propio presidente. Ayer un largo artículo en el New York Times. La presentación está en marcha. Ahora sólo falta conocer el contenido.

¿Qué podemos adelantar? Por lo pronto tres hechos.

El primero es de carácter argumental. En los años de Clinton era necesario lograr la paz para garantizar la seguridad de ambos pueblos, poniendo fin a una situación inaceptable que se venía prolongando desde hacía demasiado tiempo. En los años Bush a las razones anteriores se sumaron otras, características del nuevo marco estratégico. El islamismo se nutría de la desesperanza y de la humillación. La dramática situación del pueblo palestino se estaba convirtiendo en un pilar de la publicística radical. Más aún, estaba alimentando el islamismo entre los propios palestinos. Urgía poner fin a esta situación para quitar al fundamentalismo musulmán una de sus causas de referencia. La nueva Administración ha hecho suyo un argumento esgrimido previamente por el general David Petraeus, comandante en jefe del Mando de Asia Central (CETCOM), por el que la seguridad de los soldados desplegados en aquella región, y muy especialmente en Irak y Afganistán, depende de la imagen de Estados Unidos derivada de la gestión de la crisis palestina. La asociación de Estados Unidos con la defensa de los intereses israelíes y en detrimento de los palestinos dificultaría, en su opinión, seriamente la consecución de los objetivos previstos. En otras palabras, no serían vistos por la población como un ejército amigo sino como uno opresor.

El segundo es el hecho de que las relaciones entre Estados Unidos e Israel pasan por un pésimo momento, debido al rechazo de las presiones norteamericanas para que Israel realizara concesiones unilaterales y a las prisas del presidente norteamericano por demostrar al mundo musulmán su buena voluntad, en línea con su famoso discurso en El Cairo.

El tercero es algo obvio a lo que hemos hecho referencia en ocasiones anteriores: el campo palestino está roto entre nacionalistas e islamistas, el actual Gobierno no representa a casi nadie y, desde luego, no es un interlocutor válido para asumir compromisos importantes.

En estas circunstancias es difícil ser optimista. Por ahora lo que toca es esperar a que Obama mueva ficha y nos explique su "visión".

Placas

Salvador Ulayar en Libertad Digital

Recuerdo el discurso del Rey y los políticos tras cada atentado en estas últimas décadas. Cientos de veces apelaron a la debida confianza de los ciudadanos en general y de las víctimas en particular, en ese Estado de Derecho que, al cabo, derrotaría a la banda y nos protegería. Y me lo creí. Aquel discurso de la épica democrática frente a los malos, contrasta con la realidad. Hoy la negociación con los asesinos sigue viva y sedicentes grupos musicales se descojonan de las víctimas, como por ejemplo ahora en Sevilla, bajo la protección de partidos y de ese Estado de Derecho. Entre tanto ciertos políticos, instituciones y entidades se suman afanosos en la colocación de placas en las calles a la memoria de los muertos. Necrófagos, "viven" de placas, jornadas, conciertos, libros, leyes de víctimas, homenajes y piedades varias de orden lacrimógeno. Tras la placa marmórea del campo santo se enterraron los cuerpos de los asesinados. Ahora, tras las placas metálicas de nuestras calles, entierran su ciudadanía española.

¿Habrá sentencia?

Raúl Vilas en Libertad Digital

No tengo ni repajolera idea. Dada la deriva del Tribunal Constitucional desde que se aprobó el requeteinconstitucional Estatut de Zapatero, cualquiera hace pronósticos sobre la cuestión. Los caminos de María Emilia son inescrutables para el común de los mortales, aquellos que no tenemos acceso la tribuna de autoridades en los desfiles militares para dedicarle reprimendas públicas, como la vice De la Vega. La separación de poderes, oiga.

Llevan reunidos dos días y anuncian que este viernes seguirán. En este negocio nuestro en seguida montamos revuelo. Necesitamos noticias como los yonquis un chute, y cuatro años de mono esperando una dosis tan importante como la sentencia son muchos años. La semana pasada, al conocerse la convocatoria de los dos plenos, las redacciones se convulsionaron. Ahora, cuando la calma había vuelto, se citan un día más y de nuevo el runrún. Basta que diga que no habrá sentencia para que sí la haya, o viceversa. Pero metidos a pitonisos, sería raro raro raro que, en caso de que algún día se resuelva el recurso del PP –no estaría yo tan seguro–, sea antes de las elecciones catalanas. De la Vega, la señorita rottenmeier particular de la presidenta del Constitucional, advirtió hace poco que los tribunales no interferían en las campañas electorales. Como indicio, no está mal.

Esta ópera bufa a la que asistimos desde hace cuatro años ha conducido a un desprestigio tan enorme como justificado del Tribunal Constitucional. A estas alturas nadie duda que su funcionamiento responde exclusivamente a criterios de conveniencia política, de obediencia a los partidos políticos, auténticos secuestradores de la soberanía: la partitocracia.

Que el Estatuto es inconstitucional de cabo a rabo –más aún, la voladura de la Constitución– es menos secreto que el sumario del Gürtel. Lo sabe desde Zapatero a los camisas pardas de la Esquerra y los meapilas de Unió, pasando por Rajoy y Alicia Sánchez Camacho, aunque todos desean que el TC diga lo contrario. Eso es lo de menos. Los magistrados no discuten, Constitución en la mano, argumentos jurídicos; negocian, carné de partido en la boca, un arreglo lo menos dañino para sus amos, los políticos. Si quitamos nación de aquí, la ponemos allí; si damos por buena la totalitaria imposición del catalán, recortamos un poquito la independencia judicial...

La fecha del parto no lo sabemos. Pero la naturaleza de la criatura sí: un apaño que rubricará la defunción de la soberanía nacional. De la democracia.

14 de abril, Día de la Cheka

Federico Jiménez Losantos en Libertad Digital

Lo que hoy, 2010, representa la bandera tricolor no es la República, sino la Cheka. Si los inquilinos dinásticos desertan como Alfonso XIII en 1931, cosa nada descartable, vendrá una república, de eso no hay duda, pero de momento la única que se perfila es la II bis, la del 31 hasta el 34, masónica y despótica, y, tras el golpe de Estado del PSOE y ERC en el 34, la del 36 al 39, soviética, totalitaria y genocida. El PSOE actual tiene, como el de la II República, dos proyectos políticos: el masónico a la mexicana y el chekista a la soviética, cubana o venezolana. Los dos se sientan en el Consejo de Ministros. Y Zapatero utilizará el segundo, el soviético, para hacer más digerible el primero, el mexicano. Pero lo terrible es que, como en el 31, como el 34 y como el 36, la derecha política no tiene nada preparado: ni para resistir el cambio ilegal e ilegítimo de régimen, ni para combatir el despotismo masónico ni siquiera para evitar la cheka, destino inevitable de esta casta de cobardes y cretinos que pastorea la Derecha actual, hoy más cobarde que nunca pero tan cretina como siempre.

Haga su Nüremberg, Zapatero

Cristina Losada en Libertad Digital

Será mala suerte si ese proceso afecta a su amigo Carrillo. Si los familiares de los asesinados en Paracuellos y en las checas, los del POUM, los anarquistas, el maquis y los comunistas liquidados por el PCE exigen su porción de memoria y justicia. Daños colaterales. Deje de jugar con el dolor de tanta gente y hágalo de una vez. ¿Qué se lo impide?

La Fiscalía y la insurrección contra el Supremo

Guillermo Dupuy en Libertad Digital

Conde Pumpido, con tal desacreditar la denuncia interpuesta contra Garzón, ha tenido la desfachatez de presentar la encomienda que la Constitución hace al Ministerio Fiscal para que defienda y promueva el interés general ante los tribunales como una especie de monopolio sin cuya condescendencia o apoyo, no ya los falangistas sino ningún ciudadano debería tener derecho, según él, a recurrir a la Justicia. El fiscal general del Estado ignora así un artículo de la Constitución, que, como el artículo 125, consagra explícitamente que "los ciudadanos podrán ejercer la acción popular".

El provocador

Alfonso Ussía en La Razón

España tiene una izquierda que todavía no ha superado la primera mitad del siglo XX. Un Gobierno que sostiene una campaña contra la independencia del Poder Judicial, es un Gobierno golpista y antidemocrático. Si eso lo hace un Gobierno del Partido Popular, hay tiros. Claro, que también habría estallado la violencia social con cinco millones de parados. Ahí la izquierda tiene suerte. Los sindicatos no protestan cuando quien los mantiene es de los suyos. Pero soplan muy malos vientos por España. Y el provocador, mira, contempla y sonríe.

A lo tonto

Cristina López Schlichting en La Razón

Ha dicho Santiago Carrillo que así, «sin darnos cuenta, están reapareciendo las dos Españas». Los hay que no aprenden o que no quieren aprender. Sin darnos cuenta, a lo tonto, a lo tonto, se organizó la guerra civil. Que si una iglesia quemada, que si un cura toreado, que si un diputado asesinado… es lo que hay, que la gente tiene poca capacidad de encajar. Sin darnos cuenta tenemos un presidente cuya referencia moral es un abuelo republicano idealizado y para el que la Segunda República es el antecedente de la democracia actual. Sin darnos cuenta la Ley de Memoria Histórica y las discusiones sobre el pasado nos han dividido de nuevo. Y ahora, sin darnos cuenta, llega un juez y decide romper con la amnistía y con la transición.

Peligrosa deriva

José Antonio Vera en La Razón

La izquierda ultra y el Gobierno que le ampara quieren juzgar y condenar a todos los que no piensan como ellos. Y por supuesto absolver de cualquier culpa a los políticos implicados en los crímenes del Frente Popular durante los años de la República. Aquellos no fueron crímenes. Eran acciones necesarias para defenderse preventivamente del fascismo. Éste es el lenguaje que nos ha caído del cielo treinta y cinco años después de que España decidiera mirar al frente y al futuro en vez de a su miserable pasado de tiros y pistolas. Que es lo que quieren rescatar ahora los de la zeja y sus fiscales defensores en una deriva más que peligrosa.

El retorno de los brujos

Ignacio Camacho en ABC

Cada vez que el presidente está en apuros echa mano de las banderas del izquierdismo de barraca. La crisis lo ha dejado sin argumentos y no encuentra el modo de levantar las encuestas, así que ha decidido incendiar los rastrojos del divisionismo para movilizar a unas bases sociales cada vez más frías ante su poder de seducción. El espectro del franquismo, por gastado que esté, funciona siempre como galvanizador de reyertas; simplifica los esquemas y provoca una enorme humareda sociológica. Cuando no hay manera de crear un «marco conceptual» más sofisticado, el zapaterismo dibuja escenarios de brocha gorda.

Los banqueros de la ira

Carlos Herrera en ABC

La ira no es ajena a la historia de ningún pueblo; el español conoce bien alguno de esos pasajes recientes en los que su manejo ha sido profuso y particularmente diestro, en los que han incendiado todas las relaciones transversales de los ciudadanos y en los que las consecuencias han sido, evidentemente, sangrientas. Ahora, en el 2010, la ira está tintando las estrategias de los arqueólogos de fantasmas y espectros hasta el punto de movilizarse en pos de desestructurar el pacto de convivencia sin revanchismos ni rencores que los ciudadanos nos hemos venido dando. Quienes están incendiando la mecha, quienes están echando gasolina a las brasas de un fuego condenado a apagarse, quienes hacen del odio un argumento político, quienes quieren reverdecer enfrentamientos fraticidas, quienes viven en la nostalgia del guerracivilismo, están prestando un pésimo servicio a su país y puede que también a ellos mismos.

La Internacional Antifascista de romería

Fernando Fernández en ABC

Su ejercicio totalitario de agitación y propaganda tiene un pequeño problema: Franco murió hace treinta cinco años y el franquismo, mal que les pese, no tiene expresión política alguna. Como sí la tiene la izquierda totalitaria. La derecha rompió hace muchos años con esa parte de su historia; ése es el gran servicio que Fraga ha prestado a la democracia española. La izquierda, que lo intentó y casi lo consigue con Felipe González y su Bad-Godesberg particular, ha sido secuestrada por una pandilla de irresponsables que añoran los tiempos del Lenin español.

La pareja progresista

Ignacio Ruiz Quintano en ABC

¡Menudo «ticket» electoral se han buscado las fuerzas de progreso! Gómez en la Puerta del Sol para la cosa de la boina, que eso es la Comunidad, y en la Cibeles, para la cosa del adoquín, que eso es el Ayuntamiento, Gabilondo, un tío que disfruta planchando mientras cavila las cosas de la vida. ¿El aborto? «Yo tengo un problema, y es que soy de metafísica y por tanto necesitaría un buen rato para decidir qué es un ser humano». ¿Alguien que vota, quizás? No sabe. Necesita otro buen rato. Necesita que le pasen otro juego de sábanas para que las planche, y quizás luego... Gómez y Gabilondo pertenecen a un partido que en concepto de medida de estímulo económico ha enviado al municipio burgalés de Iglesiarrubia la cantidad de... ¡0,48 euros!

jueves, 15 de abril de 2010

Cuídense todos

Hermann Tertsch en ABC

Tengan todos mucho cuidado. Porque gente como Jiménez Villarejo nos meterían a la mitad de los españoles en una cheka. Ese sujeto que era fiscal en el año 1962, fiscal entonces sin abrir la boca y hoy acusa a otros de complicidad con el franquismo. Un señor que cuando condenaron a muerte a Grimau podría haberse siquiera quejado. Un valiente ahora, aferrado como antes al poder y que nos es antifranquista furibundo ahora, con Franco muerto hace 35 años. ¡Qué dignidad, Dios mío! ¡Qué valentía! La villanía, está claro, tiene ahora su época de gloria. De ahí la apología constante del asesino de Paracuellos, el Katyn español, que se llama Santiago Carrillo, que llevan a cabo los medios oficiales, comprados o cautivos. Son indolentes o ineptos ante la ruina de este país. Pero son inmensamente eficaces en defenderse a sí mismos en su combate guerracivilista. Cuídense todos. Porque el acto miserable de la Complutense con ese personaje incalificable que es su rector al frente, con los sindicatos pagados por este Gobierno y toda su tropa sectaria detrás no sólo es detestable. Es para tener miedo.

Almodóvar, el demócrata

Edurne Uriarte en ABC

En la presentación del encierro por Garzón, con aquellas glamurosas gafas de sol de interior, Almodóvar me recordó a otra botarate ilustre, Meryl Streep, que afirmó en San Sebastián aquello de que ella se exiliaba y se iba a vivir allí si Obama no ganaba las elecciones. Con el desparpajo tontuno de quien no había leído jamás una sola línea sobre ETA.

Franco, ese fantasma

Ignacio Camacho en ABC

El Gobierno que no ha sabido o querido salir al paso de toda esta interesada patraña es el que tiene ahora la responsabilidad de deshacerla, aunque ello le suponga la obviedad de proclamar que, por mucho que se empeñen Garzón y sus defensores, el franquismo es una página olvidada en la realidad cotidiana de una democracia firme, sin cuentas pendientes ni atrasos históricos. La tentación de aceptar la tesis contraria para presentarse como depurador salvífico de los residuos dictatoriales no puede constituir siquiera una hipótesis de trabajo. El problema es que al zapaterismo le cuesta templar este trastornado descalzaperros porque aunque se desmarque de las formas parece compartir los argumentos de la confusión interesada. Y tal vez se sienta a gusto peleando contra falsos molinos franquistas como un Quijote de barraca.

Smolensk y la memoria

Javier Moreno en Libertad Digital

Se dice que la memoria es frágil. Muchos de nuestros recuerdos parecen haberse sumergido en la laguna Estigia del olvido. Pero un olor evocador, como el de las magdalenas de Proust, puede hacerlos reaparecer, vividos y nítidos.  

No es la fragilidad, sino la imperfectibilidad de la memoria, lo que ahora se está constatando en la investigación psicológica. En cada ocasión que hacemos emerger un recuerdo lo transformamos, guiándonos inconscientemente al hacerlo por nuestras circunstancias, influencias y creencias presentes.  

A todas luces la memoria sirve al presente, que a su vez sirve como plataforma temporal para proyectarse en el futuro. No es una foto fiel del pasado. Es la foto que más nos interesa en este momento, sepámoslo o no. De ahí que las memorias de los testigos directos de los grandes sucesos del pasado sean tan dudosas como testimonio histórico. La memoria no es ni objetiva ni rigurosa.

Traud Junge, la que fue secretaria de Adolf Hitler en el período final del nacional socialismo, escribió y reescribió las memorias en las que más tarde se basaría la polémica película El Hundimiento. Los historiadores han encontrado en sus escritos numerosos errores. Uno de sus recuerdos se refiere a las noticias recibidas sobre un atentado fallido al Führer. Visitaba éste al ejército del centro del frente ruso en la ciudad de Smolensk. Un par de hombres pusieron una bomba en su avión, pero el mecanismo de la misma falló y Hitler volvió sano y salvo a la Guarida del Lobo. Con independencia del buen o mal funcionamiento de los mecanismos de la citada bomba o de la memoria de Junge, en Smolensk la vida de Hitler pudo haber estado pendiente de un hilo, y con ella la Historia (con mayúsculas) en juego.  

La pasada semana la Historia pasó de nuevo por Smolensk, para quedarse. Volvía el presidente de Polonia de un homenaje a los miles de soldados polacos desarmados asesinados por Stalin en Katyn y su avión se estrelló, con él y cien personas más dentro.  

La matanza de Katyn fue una más de las muchas aciagas consecuencias que tuvo el secreto Pacto del Acero entre nazis y soviéticos, entre Hitler y Stalin, para repartirse Polonia. Nazismo y comunismo, los dos grandes totalitarimos del tumultuoso siglo XX, se daban la mano y mostraban su naturaleza común. Después Hitler traicionó el pacto e intentó conquistar Rusia con el fin de lograr el ansiado espacio vital ario.  

Algunos están tan obsesionados, hoy, con demostrar la barbarie de los regímenes catalogados como de derechas, que olvidan selectivamente los bárbaros actos perpetrados por los autodeclarados de izquierdas. Así, en nuestro país tenemos un presidente más preocupado por resaltar la maldad de Franco y Hitler que por hacer lo propio con la de Carrillo y Stalin. De ahí que su avión no volara al homenaje a las víctimas de Katyn como antes lo hiciera a otros homenajes.  

Esta memoria histórica suya es un intento de convertir la ciencia histórica, con todos sus controles y exigencias, es algo más parecido a una memoria humana individual. Con este artefacto legal se pretende servir, por supuesto, al presente y a un futuro proyectado, pero no al de todos, sino al de un grupo de políticos y sus intereses personales y/o partidistas. Prueba de que la verdad histórica importa poco a las izquierdas de esta nación en disolución es la reciente metedura de pata de un miembro de ICV, que pedía cambiar el nombre de la base Alfonso XIII de Melilla por tratarse de una exaltación franquista.

¿Hay que cambiar la Ley del Menor?

Ramón Villota Coullaut en Libertad Digital

Esta ley tiene sus efectos positivos, pero en su redacción se olvidó un hecho de capital importancia: que no sólo se está actuando sobre menores que realizan pequeños delitos, sino también sobre los que realizan delitos de mayor calado, como homicidios o asesinatos, y que estos delitos deben ser sancionados de una forma acorde al delito cometido.

Liberalismo caliente

Albert Esplugas Boter en Libertad Digital

Puede replicarse que los impuestos se utilizan para pagar servicios necesarios o para ayudar a los más desfavorecidos. Esto es muy discutible, pero es otro debate. La realidad sigue siendo que el Estado utiliza la coacción para financiar sus actividades. Ya lo dice un aforismo: si la gente se comportara como Estados, llamaríamos a la policía.

Gente de orden

Bernd Dietz en Libertad digital

El liberalismo es edificante, Hayek y los suyos. Es epistemológicamente útil. Intelectualmente consistente. Mas requiere el concurso de cierta inteligencia consecuente, de estirpe estimuladora, de imperativo categórico: las antípodas de Torquemada. En poco nos auxilia si miramos alrededor. Porque el vecino al que sonreímos cortésmente cada mañana en la escalera no está en tales cábalas. Le sonarían a herejía, si pretendiéramos su complicidad. Nos miraría peor, cavilando sobre lo que le apetecerá hacernos cuando le levanten la veda.

La imposible reforma laboral

José García Domínguez en Libertad Digital

Josep Pla, que tenía muy calado al paisanaje patrio, solía repetir que nada hay en el mundo más parecido a un español de izquierdas que un español de derechas. Y si uno no se deja aturdir por el griterío ambiente, esa reyerta tabernaria que aquí siempre suple al debate de ideas, ha de conceder que el maestro no andaba muy lejos de la verdad. De ahí, por ejemplo, que el ministro Sebastián yerre cuando sentencia, ingenuo de él, que Franco ha muerto. Muy al contrario, Franco, esto es, la España carpetovetónica, estamental, reglamentista, corporativa, antiliberal y castiza, el viejo país ineficiente que hastiara a Gil de Biedma en memorable verso, contra las falsas apariencias, mantiene las constantes vitales intactas.

Gallina de piel

Eva Miquel Subías en Libertad Digital

No sólo se me ponen los pelos como escarpias al pensar en una sociedad cada vez más populista y demagógica y cómo de ella pueden surgir los líderes de pasado mañana, dentro de unas instituciones cada día más descafeinadas, sino que, como al cabecilla del Dream Team, la gallina enterita se me pone de piel.

El lifting sentimental de la izquierda

Cristina Losada en Libertad Digital

Mira que han tenido tiempo. ¿Cómo han tardado treinta y dos años, Villarejo, Méndez, Toxo y compañía, en recordar el deber inexcusable de procesar a Franco? ¿Por qué reprimieron esas ansias de justicia? Y, una vez llegada la ocasión, ¿cómo no se amotinaron contra la Fiscalía y el Gobierno que se opusieron al benemérito intento del juez? Vanas preguntas, inútiles razonamientos, ante una operación de lifting sentimental de la izquierda. El franquismo y la Guerra Civil son los parques temáticos a los que acude para remozar su fachada. Allí recrea sus mitos originarios, recompone su frágil identidad y recarga superioridad moral. Porque allí, el enemigo resucita y toma cuerpo y renace el odio, ese gran motor de la peor política.

La justicia según el New York Times

Pío Moa en Libertad Digital

Hay otro aspecto en este turbio asunto, y es la influencia de la propaganda de la Comintern sobre la guerra civil española, influencia que persiste de forma apabullante, debido al escasísimo sentido que existe en la derecha española sobre el valor de la información internacional. De este modo, Willi Münzenberg sigue ganando batallas después de muerto, como una parodia del Cid. El NYT tiene un gran prestigio internacional, pero también una enorme arrogancia y una honestidad profesional harto dudosa.

El Gobierno también se levanta contra el Supremo

Editorial de Libertad Digital

Además de que no es tarea ni de un juez ni de ningún político "reparar" algo tan subjetivo y personal como es la memoria de cualquier ciudadano, si Garzón se sienta en el banquillo no es por la existencia de la Falange, sino por su inobservancia, presuntamente deliberada, de la ley. Si esto no lo entiende el ministro de Fomento, que se vaya a casa y que lea la Constitución. Ni siquiera aspiramos a que concluya su carrera de Derecho.

La checa de ayer

César Vidal en La Razón

Llegué a pensar por unos instantes que la mayoría de los presentes eran incautos jubilados de la tercera edad de esos que traen a Madrid para asistir al teatro a los que algún progre desalmado había dicho que asistirían a la función de «Vamos a contar mentiras» para luego llevarlos al acto en pro de Garzón. Total, con lo que se oyó tampoco es que el título hubiera desentonado mucho. Y es que los presentes andaban en la labor de injuriar al Tribunal Supremo porque ha tenido la imperdonable osadía de aplicarle la ley al juez Baltasar Garzón sin proporcionar un solo argumento jurídico de mediana entidad más allá del «como toquéis a uno de los nuestros porque quebranta la ley, os vais a enterar». En fin, ya lo dice la canción: «Me asomo a la ventana y veo a la checa de ayer».

Artistas y artistazos

Paco Reyero en La Razón

No investigan al superjuez por perseguir la dictadura, sino por saltarse la Ley, que se aprueba en el Parlamento democrático. Esto es un Estado de Derecho y Garzón una leyenda impropia de un oficio donde los laureles debieran ser: el feliz anonimato, el orgullo íntimo de impartir justicia y la soldada a fin de mes. Pero no, Baltasar está sobre los cuernos de la Luna, celestial y para la izquierda «almodo-bolivariana», liberado como un buda del ordenamiento que obliga al resto de bípedos con DNI en vigor.

No es golpismo

José Antonio Vera en La Razón

Lo que de verdad indigna es lo de los liberados sindicales. En teoría cobran por defender a los trabajadores. Pero ahora hemos sabido que a lo que se dedican de verdad es a armar bronca. Por orden de Méndez, fueron los encargados de organizar el griterío pro-Garzón. Para que luego digan que no dan golpe.

¿Y los trabajadores?

Reyes Monforte en La Razón

Lo que han hecho los líderes sindicales no es ético. Sería aceptable que a título personal apoyaran a Garzón, la reproducción del escarabajo verde o la puesta de largo de Rita la Cantaora. Pero que no engañen: se representan a sí mismos, no a los trabajadores. Sean honrados y no utilicen la Justicia para sus ideas políticas, porque ni siquiera lo hacen a favor de un juez, al que olvidaron vitorear cuando sus resoluciones encarcelaban a ministros socialistas. La única vergüenza democrática, el único golpe al Estado de Derecho sería que alguien estuviera por encima de la Ley, sea juez, presidente, lechero o trapecista.

Defensa del Estado de Derecho

Editorial de La Razón

Bajo la cortina de humo del franquismo y de la dignidad de las víctimas de la dictadura, se tildó de fascistas y de torturadores a los magistrados del Tribunal Supremo y se atacó abruptamente a la independencia judicial. Fue un acto de exaltación del frentismo y del sectarismo con discursos que recordaban tiempos pasados de una izquierda que esconde demasiados fantasmas en los rincones de su particular historia como para dar lecciones.

miércoles, 14 de abril de 2010

El calvario de una niña gallega de diez años por utilizar el castellano en el colegio

Olivia Moya en Libertad Digital

Todo comenzó en el inicio de este curso en un colegio concertado de Lugo. La pequeña, a la que denominaremos con la inicial S., dejó claro en su ficha a su tutora que era castellanoparlante. La profesora, que en otros tiempos no dudaba en llamar "paletas" a las niñas que llegaban de las aldeas y que hablaban en gallego según denuncian, la “marcó” delante de todos sus compañeros. Tras decir en alto su nombre y apellidos, manifestó: “Qué penita me dan estos niños, tienen una pobreza cultural tan grande…” Y ahí comenzó el calvario de la pequeña S.

La Rima XXXIII según Carcaño

Antonio Burgos en ABC

Está bien que juzguen al indeseable de Carcaño, al cani de la sudadera de capucha con mirada desafiante. Pero ya que abren juicio oral, se debería aprovechar la collada y el vagón de estos carísimos trenes baratos para hacerle también un proceso a la sociedad que engendra estos monstruos, a la España que ha perdido colectivamente la vergüenza y la dignidad, la que implantó como lo más progre y moderno del mundo un sistema educativo donde los que no quieren ir al cole por las mañanas son los maestros, por miedo a los alumnos, y donde las asociaciones de padres dan siempre la razón al estudiante holgazán y agresivo, y no al profesor que trata de imponer la excelencia a través del esfuerzo.

Golpistas

Edurne Uriarte en ABC

Golpista es lo que habría llamado la izquierda a un acto como el de la Complutense organizado por la derecha contra el Estado de Derecho y a favor de un juez conservador acusado de prevaricación, además de otros dos delitos. Antidemocrático, deslegitimador de las instituciones, extremista, fascista y alguna cosa más. Pero resulta que ese acto en el que se acusó al Supremo de cómplice de torturas fue protagonizado ayer por la izquierda y nada menos que en una de las universidades más importantes de España. Y de la mano del mismísimo rector.

Vudú en la Universidad

Ignacio Camacho en ABC

Lo último que cabía esperar de la institución universitaria era este destemplado exorcismo de aluvión, este conciliábulo mitinero en el que para apoyar al procesado sus abigarrados participantes la han emprendido a navajazos retóricos, al grito de falangista el último, contra el sistema judicial y hasta contra la arquitectura legal de la democracia. Semejante deslegitimación institucional sería deplorable por la relevancia de sus protagonistas incluso en el marco de una manifestación callejera dominical, pero en el escenario de la primera universidad nacional resulta sencillamente desolador.

Abusar de la memoria

Gabriel Albiac en ABC

He conocido a gentes que sufrieron más de lo que un humano debiera tener que sufrir en esta puta vida. A gentes cuyas vidas fueron rotas, aun antes de nacer, por la dictadura franquista. Algunas me son demasiado cercanas para atreverme a evocar la dimensión de sus tragedias. Y claro que sé que tragedias paralelas las ha habido en la orilla opuesta. Y claro que sé que existe incluso algún caso biográfico en que el nombre del gestor de las tragedias de unos y otros es el mismo; el mismo ilustre nombre de padre de la escénica España en que vivimos: Santiago Carrillo. (...)

Hagan la historia los historiadores. Cumplan la ley los jueces.

Aclarando ideas al señor Carrillo

Pío Moa en Libertad Digital

Afirma usted que no se trata "tanto" de juzgar: o sea, que se trata también de juzgar. Pero ocurre que ustedes quieren declarar inválidos los juicios de posguerra. En tal caso habría que volver a juzgarlos todos, pues los crímenes existieron, como usted mismo admite. Si se quiere juzgar los de un lado, habrá que hacerlos también con los del otro necesariamente, si se quiere hacer algo parecido a la justicia.

(...) Los juicios sobran a estas alturas. De lo que se trata es de clarificar la historia y acabar de una vez con unos mitos que están envenenando de nuevo a la sociedad española.

Charlotada insurreccional

José García Domínguez en Libertad Digital

Que Una memoria sin fronteras, ese airado manifiesto en reclamo de impunidad para Garzón, vaya encabezado nada menos que por Pasqual Maragall, célebre escudero y chico para todo de José María Porcioles, el sempiterno alcalde de Barcelona durante la dictadura, indica que nuestros neo-antifranquistas necesitan yacer con urgencia en el diván de un buen psicoanalista, a ser posible porteño. Mejor argentino porque, por el mismo precio, habría de ilustrarlos acerca del abismo ético que media entre las leyes de punto final de los milicos y la amnistía votada por las Cortes Españolas en 1977.

Un apoyo guerracivilista y totalitario a Garzón

Editorial de Libertad Digital

Aunque los fundadores de Libertad Digital se enfrentaron a la dictadura en tiempos en que Jiménez Villarejo ejercía de fiscal del régimen franquista, en un Estado de Derecho lo único que puede limitar los derechos de los ciudadanos, incluidos los falangistas y su derecho de apelar a los tribunales, es la ley. Y es precisamente la ley lo que Garzón se saltó a la torera cuando pretendió ignorar sus competencias jurisdiccionales, la extinción de responsabilidad penal por fallecimiento, los plazos de prescripción de nuestro Código Penal o la vigente Ley de Aministía de 1977 que le impedían abrir su delirante causa penal contra el franquismo. También lo hizo con ley que le impedía gravar las conversaciones entre un acusado y su abogado, como hizo en el caso Gurtel, o con la ley que le obligaba a apartarse de la causa que archivó contra el presidente del banco del que había recibido unos cuantiosos fondos para financiar sus cursos en Nueva York.

Fascistas del siglo XXI

Manuel Llamas en Libertad Digital

La libertad individual es una figura obsoleta, propia del pasado. La civilización ha muerto, ¡viva la naturaleza! ¿Exageraciones? Revisen los postulados económicos y políticos del ecologismo y descubrirán que el mundo descrito constituye al ansiado paraíso de los ecologistas. Un Gobierno Mundial sin democracia, basado en una economía planificada "sostenible" y la limitación e, incluso, reducción, de población. Dicho así asusta, ¿verdad? Las similitudes del ecologismo respecto al ascenso social y político del nazismo y el comunismo son palpables. Quizá por eso los verdes se empeñen ahora en encarcelar a todos aquellos que nieguen la teoría del cambio climático o se opongan a las tesis ecologistas... Bienvenidos al fascismo del siglo XXI.

martes, 13 de abril de 2010

Piden a la ONU que el "ecocidio" sea considerado "crimen contra la humanidad"

Información en Libertad Digital

La autora de la propuesta asegura que esta nueva "ley del ecocidio" podría emplearse contra los "negacionistas", quienes se apartan de la versión oficial y cuestionan la veracidad de los datos del IPCC, a tenor de escándalos como el del Climategate.

Porque contamina, que si no acabarían quemándolos en la plaza pública.

La justicia del pueblo

Pablo Molina en Libertad Digital

Grandioso espectáculo el protagonizado por las fuerzas muertas de España en apoyo del juez Garzón. Amortizados en sus desempeños institucionales, el rector más patético de la muy patética universidad pública española, el ex fiscal más felipista y locuaz que ha dado nuestra judicatura y los jefes de unos sindicatos que no representan más que los intereses de sus liberados, se han dado cita para hacer honor al pasado chekista de una izquierda que sigue felizmente anclada en los albores revolucionarios del siglo pasado.


Especial atención merecen los últimos, Méndez y Toxo, a los que el Gobierno de Zapatero les acaba de recetar una rebaja de los derechos sociales de los trabajadores en materia de despido, ante lo cual han actuado como se espera de ellos: participando en el homenaje público a un juez encausado por supuestos desmanes económico-jurídicos.

Pero es que el acto público organizado al efecto ha sido un dechado de surrealismo en el que no ha faltado ningún elemento de la iconografía izquierdosa. Allí estaban las banderas republicanas, los "intelectuales" en la tribuna de oradores y las fuerzas juveniles llamando a la revolución con argumentos tan exquisitamente pulcros en el plano jurídico como el esgrimido por el orador del gremio judicial, Jiménez Villarejo, según el cual –"es incompatible con la democracia que se puedan aceptar querellas de partidos de extrema derecha"– la justicia española está única y exclusivamente para atender las demandas de la izquierda. Así pues, si los padres de José Bono, Cebrián o Fernández de la Vega vivieran, tendrían que pedir permiso a Villarejo antes de acudir a los tribunales dada su condición de pertenecientes al "glorioso movimiento nacional".

Un acto de apoyo a un funcionario acusado, entre otras cosas, de haber trincado un pastón de la "gran banca", le sirve a las "fuerzas de progreso" para acusar a media España de haber liquidado el "gobierno democrático" de la II República, sin percatarse de que fueron precisamente sus propios antecesores ideológicos (los biológicos estaban en el bando nacional) los primeros que intentaron acabar con él en octubre de 1934. Si quieren reescribir la Historia de un plumazo, eviten al menos los chafarrinones y las faltas de ortografía.

Y por debajo del barullo de esta ilustre algarada, el aroma de los juicios populares a los que tan aficionada ha sido la izquierda. Eliminadas las garantías procesales, es "el pueblo" quien señala a sus enemigos y dispone su ajusticiamiento. Hasta han recuperado la dialéctica de la época para acusar de "sedición fascista" a todos los que queremos que Garzón responda de sus actos como cualquier otro ciudadano. Pero la desgracia, para ellos, es que la eficacia chekista se degrada con el paso de las generaciones, así que en lugar de provocar miedo como pretendían, sólo han suscitado vergüenza ajena. Y un poquito de asco también.

Necesitamos la Transición

David Jiménez Torres en Libertad Digital

España la necesita y la necesitamos los españoles como mito fundacional de la única España verdaderamente democrática que ha existido. Claro que no fue perfecta, pero ningún mito fundacional lo es. La Guerra de Independencia de Estados Unidos fue un conflicto profundamente falto de idealismo, su proceso constituyente no acabó con la esclavitud, y aun así bien orgullosos están los americanos de ambas cosas, porque necesitan creer en ellas para creer en sí mismos. Y no les va del todo mal. Aquí, lo mismo: las generaciones que no vivieron el franquismo necesitan creer en la Transición para creer en el país en el que viven, para empezar a crear una mitología de nuestra democracia, para sentir un orgullo y una lealtad hacia la patria democrática que, si bien podemos mejorar, también debemos cuidarnos sobremanera de preservar. Y si eso significa revestir la Transición de un halo inexactamente laudatorio, de una pátina excesivamente dorada, así sea.

Si bien es cierto que el cambio de régimen pudo haberse hecho mejor, está claro que también se podía haber hecho peor, o de un modo más traumático. Y no faltaban elementos que apuntaban precisamente en esa dirección. Creo que este artículo de Jiménez Torres nos debería llevar a reflexionar sobre ello, más allá de que se esté de acuerdo o no con lo que en él dice.

¡Que lo haga otro!

Ignacio Moncada en Libertad Digital

Para obtener unos servicios que, por definición, sin la coacción del Estado la gente no estaría dispuesta a pagar, a cada ciudadano se le quita de media un 40% de lo que produce con su trabajo. Es como si hasta junio trabajáramos sólo para el Gobierno. Mucha gente tiene que trabajar 12 horas diarias en modestos puestos de trabajo y no pueden llegar a fin de mes, mientras son forzados a subvencionar la última de Almodóvar o la cúpula de Barceló en la ONU.

Cinismo en la UE

GEES en Libertad Digital

Aumentarán los impuestos, los tipos de interés, y la inflación, el impuesto del pobre. Y eso no es lo mejor para el crecimiento económico. Es el resultado de haber transformado el riesgo privado en público. Contrariamente a la convicción socialista de que el dinero público no es nadie, resulta que es de todos, y allí donde podían haber sufrido hace dos años unos pocos, habremos de hacerlo hoy todos. Enhorabuena, socialistas de todos los partidos, habéis seguido con aprovechamiento las sugerencias de Talleyrand: agitar al pueblo antes de serviros de él.

El humor al servicio de la difamación

Guillermo Dupuy en Libertad Digital

Lo más surrealista de todo es que el Gran Wyoming trate de relacionar a Aznar, dirigente liberal, defensor de Israel y del capitalismo y de la democracia, con un dirigente nacionalsindicalista como Onésimo Redondo, cuyas diatribas contra el liberalismo, el capitalismo, la democracia burguesa o los judíos son muy similares a ese socialismo del que procede el fascismo, el nacionalsocialismo y el comunismo. Y es que el anticomunismo de Redondo, a fuer de nacionalsindicalista, era tan de pacotilla como el del que es capaz de afirmar que "el comunismo es un instrumento del capitalismo internacional judío para descomponer a los Estados y despues dominarlos".

¡Yo soy de mi pueblo!

Francisco Cabrillo en Libertad Digital

Hablaba con frecuencia don Manuel Azaña del espíritu cabileño que nos ha caracterizado siempre a los españoles; y no parece que las cosas hayan ido a mejor desde entonces. Hoy, tal vez con mayor fuerza que antaño, encontramos a algunos jefes de cabila especialmente preocupados por conseguir que su tribu se diferencie lo más posible de la vecina. Si para lograrlo se limitaran a temas inocuos, nada grave ocurriría. Lo malo es que, con frecuencia, su instrumento es la regulación de todos los aspectos imaginables de la actividad económica. Y esto quienes lo pagan no son los caciques del pueblo vecino, sino sus propias empresas y sus propios ciudadanos.

Garzón no hizo nada

Cristina Losada en Libertad Digital

Los hechos, sin embargo, cuentan otra historia. Garzón abrió la causa y no movió un papel durante un año y medio. Se ve que no sentía una gran urgencia humanitaria. En los seis meses siguientes fabricó un tortuoso procedimiento para burlar los límites de sus competencias, aunque sólo para regresar al punto de partida. Lo esencial, en cualquier caso, es que declaró extinguidas las responsabilidades de los protagonistas del 18 de julio, como no podía ser de otro modo, pues estaban muertos. Y que a lo largo de los dos años que tuvo en sus manos la causa, no realizó averiguación alguna sobre las desapariciones denunciadas. En eso, o sea, en nada, consistió su trabajo sobre los crímenes del franquismo. Garzón en estado puro.

La cláusula Camps

José García Domínguez en Libertad Digital

De las temblorosas manos de María Emilia Casas depende, entonces, que las tres provincias se transmuten en flamante nación; asuman al fulminante modo esos arcanos derechos atávicos de Cataluña que, por lo demás, aún nadie ha acertado a precisar; clonen idéntica financiación cantinflesca, esto es, específica aunque genérica, diferenciada pero común y particular si bien ordinaria; expulsen ipso facto al defensor del Pueblo (español) más allá de la frontera con Murcia; y acaben presto con el teórico bilingüismo que aún regía en el mojado papel de la Ley, tal como han hecho los barandas del tripartito, sus nuevos amiguitos del alma. Un traje a medida, que diría El Bigotes.

Bermúdez se luce otra vez

Editorial de Libertad Digital

La sentencia de Bermúdez, que vuelve a lucirse tras su triste papelón en el juicio del 11-M, da alas a la ETA y hace retroceder casi una década la lucha contra el terrorismo que, mediante acciones como la de Egunkaria, había conseguido ganar una batalla crucial: la del soporte mediático, cultural y económico de la banda. Habrá que temblar por las derivaciones de esta incomprensible sentencia. El nacionalismo vasco aprovechará la resolución para rehabilitar a Batasuna y a todas las marcas blancas que la ETA utilizó en el pasado a su favor.

lunes, 12 de abril de 2010

Es la mañana de Federico - 12/04/10 (esRadio-LDTV)

Gürtel, políticos, jueces

Gabriel Albiac en ABC

No existe en España soporte institucional de la división de poderes, desde que la Ley Orgánica de Felipe González puso en manos de los partidos la designación del Consejo General del Poder judicial y, con ella, la promoción profesional de los jueces. Garzón es la caricatura de lo que esa certeza desencadena. Que un juez intervenga las comunicaciones entre abogado y defendido, no sólo es un delito; es la destrucción del procedimiento judicial. La Albania de Hoxha lo hizo en modo más directo: puesto que el Estado socialista velaba por el bien y defensa del ciudadano, los abogados eran innecesarios; fueron abolidos. Violar la confidencialidad entre defensor y cliente es lo mismo. En más cínico. En el secreto de la comunicación con su abogado, el cliente debe contar todo: sobre eso reposa su relación. Si eso que cuenta es accesible al juez, ¿para qué el juicio? Gürtel puede poner a este país ante un dilema trágico: anular el procedimiento contra sujetos muy verosímilmente culpables, además de moral y estéticamente repulsivos... O... ¿O qué? ¿Juzgar y condenar sobre una instrucción viciada, que cualquier tribunal internacional -Estrasburgo, sin ir más lejos- declarará nula?

¿Qué pacto educativo?

Juan Manuel de Prada en ABC

Las ideas que a un ministro de progreso parecen interesantes ya sabemos cuáles son. Son las que, en sucesivas reformas educativas impulsadas siempre por ministros de progreso, han ido ajustando las clavijas de un proyecto monolítico que ha acreditado su fracaso, tanto académica como pedagógicamente, y cuyo objetivo final e irrenunciable consiste en completar una ingeniería social: postergación de las Humanidades, exaltación del igualitarismo y negación del principio de autoridad, utilización de la enseñanza como vía de adoctrinamiento e infiltración ideológica; a lo que en breve sumarán una asignatura de educación sexual, que es como finamente denominan la corrupción de menores. Contra tal proyecto de ingeniería social no hay consensos que valgan.

"He visto morir"

José Carlos Rodríguez en Libertad Digital

La escuela iba a ser el vehículo para implantar una nueva sociedad, que haría buenos los objetivos sociales de la izquierda. Se vistió de tolerancia la intolerancia con la moral tradicional. Y se ha vestido de libertad la imposición de nuevos valores. Con el nuevo sistema educativo tendríamos, entre otras cosas, menos violencia en las aulas. Lo que nos encontramos es exactamente todo lo contrario: una violencia que es experiencia común, aceptada e incluso filmada. Íbamos a ver más autonomía y libertad y lo que encontramos son dependencias tempranas a distintas sustancias. E íbamos a ver una juventud cada vez más preparada, y nos encontramos con que sus referentes intelectuales y morales son Crepúsculo y Harry Potter, y eso en el mejor de los casos. Todo un éxito, vaya.

Garzón, ese pájaro

Pedro de Tena en Libertad Digital

No es que haya utilizado la magistratura para fines inmorales; no es que haya usado su poder para vengarse de gente mala tal vez, pero necesitada como él ahora de la presunción de inocencia; no es que haya malusado las leyes y los procedimientos para joder al Partido Popular o al PSOE del señor X, sin miramientos; no es que haya desbaratado el Estado de Derecho para pisotear a quienes le incomodan. Es que quería dinero. Poderoso Caballero. Para ese viaje no hacían falta ni tantas alforjas ni tanta ideología. En dos tardes, Correa y algunos otros le hubieran puesto al tanto sin tantos aspavientos.

Patriotismo de partido

José García Domínguez en Libertad Digital

La más funesta de las lacras cívicas todas, el llamado patriotismo de partido; ese atavismo tan castizo que ordena juzgar los episodios de corrupción no por su propia naturaleza, sino por quién incurra en ellos. De ahí que la dirección del PP se sepa ahora relativamente impune, pase lo que pase con el sumario Gürtel. Tan impune como el felipismo tras aquella sucesión de escándalos que se saldaría al final con un coste electoral nimio, pese al atronador ruido mediático. Por algo, a imagen y semejanza de las tribus indígenas de la selva amazónica, los españoles damos prioridad a las voces "nosotros" y "ellos" por delante de los términos "verdad" y "mentira".  

La paz, para el futuro

Clifford D. May en Libertad Digital

En Camp David, en el año 2000, el entonces primer ministro israelí Ehud Barak ofreció a los palestinos secciones de Jerusalén Este en las cuales podrían establecer la capital de un Estado que también abarcaría el 100% de Gaza y el 95% de Cisjordania. El entonces líder palestino Yasser Arafat rechazó la oferta y puso en marcha una sangrienta intifada. En 2008, el entonces primer ministro israelí Ehud Olmert hizo una oferta similar. Ningún líder palestino mostró interés. El lema de los defensores del proceso de de paz podría ser: Viva y no aprenda.

Policía política

Agapito Maestre en Libertad Digital

Es imposible analizar el desmontaje del Estado de Derecho llevado a cabo por Zapatero en los últimos seis años sin la colaboración de un sector de la policía. Un futuro historiador de la sedicente democracia española estudiará este desmontaje recurriendo a fuentes diversas, pero jamás podrá dejar de estudiar cuál fue el rol que desempeñó la policía.

Cebando a la bestia

Juan Ramón Rallo en Libertad Digital

Están cebando a la bestia tanto como pueden. El problema para los ciudadanos es que el estómago del Estado no tiene fondo y sólo deja de comer en el momento en que ya no le queda nada que echarse a la boca. Cuando nos vuelvan a aumentar los tributos, tenga en mente que su única finalidad es la de financiar la cruzada ideológica de Rodríguez y compañía. Lo que Blanco llama "desafíos como país" y que, en realidad, no es más que añadir grasa al Estado a costa del músculo de familias y empresas.

iPads y coches eléctricos

Borja Prieto en Libertad Digital

Si la apuesta de Apple sale bien, unos cuantos afortunados tendrán un dispositivo útil, que les compensará el precio pagado por él. Otros fabricantes verán una oportunidad de negocio, y ofrecerán productos parecidos, más baratos, o con más prestaciones, con lo que todos los interesados en esa tecnología ganaremos. A los demás no les costará un céntimo. Si sale mal, sólo Apple perderá. En el caso de los coches eléctricos de Zapatero, casi todos hemos perdido antes de empezar a comprarlos, porque pagaremos una parte, queramos o no. Ganarán unos cuantos fabricantes, que tal vez no los hubieran vendido sin la subvención, y ganarán los que decidan comprarlo aprovechando que sus vecinos están obligados a pagar una parte del capricho.

El coche fantástico

Gabriel Calzada en Libertad Digital

Uno puede pensar que han vencido su aversión a la libertad que permite el coche porque puestos a tener coches, el eléctrico respeta más el medio ambiente. Sin embargo, la energía que requerirá cargar las baterías necesitará de la contribución de centrales eléctricas, muchas de las cuales emiten el denostado CO2 y gases contaminantes. Además, las propias baterías son un problema medioambiental. La respuesta está en lo que el gran economista Ludwig von Mises llamaba la dinámica del intervencionismo. Las enormes ayudas públicas a las energías renovables han hecho proliferar hasta tal punto las placas solares y los molinos eólicos que han puesto en serio riesgo la viabilidad técnica y financiera del sistema eléctrico español, según reconoce el propio Ministerio de Industria. Uno de los problemas de estas energías es que producen según el viento y otras variables meteorológicas y no cuando la gente quiere consumir. Por ejemplo, suelen producir electricidad por la noche, cuando nadie la demanda. En lugar de dar marcha atrás, a Zapatero se le ha ocurrido apuntalar los molinos haciéndonos consumir electricidad cuando sople el viento. ¿Cómo? Teniendo que recargar las baterías por la noche. Así es como Zapatero pretende que su coche fantástico, que nos va a costar un ojo de la cara a los españoles, rescate sus fantasiosas aspiraciones energéticas.

Economía, Estado y personas

Carlos Rodríguez Braun en Libertad Digital

Cuando vemos nuestro mundo, donde los Estados alcanzan cotas inéditas de intervencionismo, cuando el gasto público supera el 40 % del PIB y las regulaciones se extienden por doquier, la pregunta es: ¿qué entiende el señor Pigem por "supeditarlo todo a la economía"? Si esto es la economía ¿qué será para él la política?

domingo, 11 de abril de 2010

Debates en Libertad: Gürtel, 50.000 folios después - 10/04/10 (esRadio-LDTV)

Desprotegidos

Se ha hablado, se ha escrito mucho estos días sobre la deficiente protección de los datos de los ciudadanos por parte de algunos organismos estatales. Pero esto no es nada raro.

Mientras las denuncias falsas por malos tratos salen gratis, se sigue asesinando a mujeres sin que, por lo visto, nadie sea capaz de evitarlo. Mientras en los medios oficiales y oficiosos se habla continuamente de "violencia machista" (qué me importará a mí, y menos a las víctimas, si los asesinos son machistas o fervientes seguidores de la Santa Igualdad de doña Bibiana Aído; ¿es que nos ha de importar si los ladrones creen o no en la propiedad privada?), se silencia el fallo del Estado en proteger a unas víctimas que, en muchos casos, estaban amenazadas de antemano. ¿De qué sirve un Estado carísimo, incapaz de proteger la vida y la integridad física de sus ciudadanos (uno de los pocos motivos que justifican su existencia)? ¿Libertad de portar armas? ¡No! ¿Protección eficaz del Estado? Tampoco.

Mientras el presidente del gobierno promueve por los foros internacionales el respeto a los derechos humanos y el derecho a la vida, en insultante contradicción facilita el aborto, elevándolo a la categoría de derecho (como si no hubiera suficiente con los más de cien mil abortos anuales que se producían con la ley anterior). Ya que el Estado no protege a los no nacidos, por lo menos no debería facilitarles la tarea a los carniceros matasanos (o mataembriones, o matafetos... cualquier cosa menos "médicos" o "cirujanos") que se lucran con la muerte. Pero es que ya se sabe: los fetos no votan y las mamás y los papás egoístas y cobardes (no he encontrado calificativos más suaves; no para ciudadanos de un país que, todavía, se encuentra entre las primeras potencias económicas mundiales), sí.

¿Cómo podemos esperar de un Estado que no protege nuestras vidas, que proteja nuestros datos?

Formar nuestras mentes

José Jiménez Lozano en La Razón

Esto lo sabía muy bien el señor Dostoievski, y lo practicarían el señor Lenin y el señor Hitler, liquidando por lo pronto la antigua cultura, el judeo-cristianismo, y cambiando las mentes, exactamente como se nos dice ya a las claras que es, ahora, el propósito: la liquidación de nuestro yo y el adoctrinamiento por el dios Estado. Y, en este asunto, las democracias parece que van a ser arrolladas, una vez más por las tiranías. Ya he citado aquí más de una vez la predicción de Romano Guardini, de que se repetiría lo ocurrido en la Alemania nazi; o en la Rusia sovietizada, «quizá de modo más destructivo, por estar disfrazado de razonabilidad y humanidad» y por lo tanto sin ocultamientos y convirtiendo el crimen en derecho. Y el sistema de aceptación del horror o de la estupidez, o de las dos realidades a la vez, se ha perfeccionado extraordinariamente. 

El chamán

José María Marco en La Razón

La realidad de lo que está en juego es otra. En primer lugar, un melodrama familiar con toques de chamanismo. Buena parte de la actual clase dirigente española procede de la oligarquía franquista. Eso es lógico, pero no se compadece bien con su estatus actual de adalides de la democracia más progresista del mundo. Como además casi ninguno se molestó en su tiempo en hacer algo contra Franco, tienden a quitarse estos muertos particulares de encima. Ahora bien, para matar al fantasma del padre es imprescindible que éste siga vivo, o por lo menos resucitado… Garzón, bien jaleado, se disponía a limpiar la conciencia de sus amigos mediante un arcano ritual mágico.

El Omeprazol

Alfonso Ussía en La Razón

Sólo un triunfo holgado del Partido Popular puede terminar con la pesadilla de sabernos gobernados por un especimen inclasificable como Zapatero. Pero Mariano Rajoy no se enfrenta a su mal. Se limita a engañar las molestias con medidas pasajeras. Es como el Omeprazol, un fármaco formidable que alivia y elimina los dolores esofágicos pero no sana la enfermedad.

«Gurtélido pardinus», et ál.

Ángela Vallvey en La Razón

No se trata de una especie protegida; al contrario: su rápida proliferación hace temer por el equilibrio ecológico de nuestro hábitat, donde también residen pacíficos y cabales contribuyentes, presas fáciles que cargan con su declaración impoluta del IVA bajo el brazo y el anca marcada a yerro vivo con el sello de la Agencia Tributaria; gente decente (qué palabra tan hermosa, dentro de poco no quedará nadie sobre quien poder aplicarla) que trabaja duramente por conseguir un puñado de euros con los que sacar adelante a su familia mientras contempla estupefacta cómo los manguis no tienen problemas para obtener millones y su única incomodidad reside en preguntar a sus lacayos dónde han aparcado el yate.

Blancanitos

Jon Juaristi en ABC

La única duda que me queda es si se advierte alguna diferencia entre la propuesta ministerial y las chorradas edificantes y dulzonas que pasan hoy como cuentos aptos para niños de primaria y niveles inferiores. Por si acaso, al mío lo he criado, desde que comenzó a balbucear, con lecturas macabras y violentas de la Biblia y de los hermanos Grimm. Sé que me la estoy buscando, pero añadiré que vemos juntos, cada fin de semana, una peli de John Ford o de Clint Eastwood, y que, mientras pueda, seguiré maleándolo en la honorable ética del guerrero. Prefiero que salga un poco facha, como John Wayne, a que, con el pretexto de la igualdad de géneros, me lo conviertan en otro Blancanitos.

Propaganda contra derecho

Ignacio Camacho en ABC

Da igual que la mayoría de esos improvisados agitadores fuesen los mismos que en el pasado reciente acusaron a Garzón de prevaricar en el caso GAL. Da igual que no sea la acusación de Falange, sino el criterio motivado de un magistrado del Supremo -y de la Sala de la Audiencia que rechazó el recurso inicial del querellado- lo que ha motivado el procesamiento objeto de polémica. Da igual incluso que el instructor sea un reputado izquierdista fundador de Jueces para la Democracia. Y por supuesto resulta indiferente que el hecho imputado no sea el de tratar de abrir la fosas del franquismo ni el de enjuiciar los crímenes de la dictadura sino el de hacerlo con conocimiento expreso de la falta de competencias y de capacidad legal para ello. Todo eso es engorroso de resumir, complicado de expresar, enredado de definir en el conciso y eficiente enunciado de una frase-contraseña. Es mucho más sencillo y accesible reducirlo a un dispositivo simbólico, expreso en la delgada pero vistosa tesis de una victoria legal de la ultraderecha facilitada por el resentimiento personal o profesional de un colega del héroe al que sí se puede acusar, sin coste alguno, de flagrante prevaricación por envidia, ojeriza y encono.

Kaczynski, la derecha que nunca se avergonzó de sí misma

Editorial de Libertad Digital

Hay muy pocas naciones sobre la Tierra, y desde luego ninguna en Europa, que hayan sufrido tantas tragedias como Polonia. La casualidad ha querido que su último presidente haya muerto precisamente mientras acudía a conmemorar el exterminio en Katyn de su elite política, militar y social en 1940 a manos del ejército soviético. Kaczynski ya no estará más dirigiendo el devenir histórico de su querida nación, pero entrega a sus compatriotas el legado de su compromiso con las ideas en que siempre creyó y la honestidad intelectual y el valor político para llevarlas a cabo sin pedir perdón por ello. Que la tierra le sea leve.

sábado, 10 de abril de 2010

Un poco de "memoria histórica" (reciente)

¿Dónde estaban los defensores de Garzón, dónde los firmantes de manifiestos "profesionales" cuando el juez quería procesar al jefe de los GAL? ¿Dónde estaban los "intelectuales" y manifestantes "profesionales" (siempre contra el PP, eso sí), los del "No a la guerra", los del "Nunca mais", cuando ETA mataba un día sí y otro también? ¿Dónde?

Si Israel cae

GEES en Libertad Digital

Tras el fin de la era Bush, el Estado judío es el único occidental dispuesto a defenderse y defender la democracia mediante el uso de la fuerza. Sólo Israel se interpone entre los misiles iraníes y las capitales europeas, más preocupadas en polemizar sobre el Papa y en reconocer matrimonios homosexuales que en evitar un hongo nuclear sobre ellas. Que nadie se llame a engaño: la única esperanza occidental está en la tradicional determinación histórica del pequeño país mediterráneo. Si los israelíes no solucionan el problema iraní, garantizando su supervivencia y nuestra tranquilidad, nadie más lo hará. A estas alturas, sólo Israel puede salvar a Europa de los misiles iraníes.

¿Por qué se odian tanto a sí mismos?

Pablo Molina en Libertad Digital

El progre es un ser humano con una terrible mala conciencia que intenta lavar a toda costa con el dinero de los demás. Esto es suficientemente conocido y, de paso, aceptado por los que pagamos impuestos, de los cuales brotan las nutricias subvenciones que permiten a estos clérigos laicos soportar los rigores del capitalismo salvaje que tanto denigran en sus discursos.

Pero tal vez porque en sus tiernos cerebritos queda alguna capacidad de autocrítica, últimamente nos enfrentamos al fenómeno de que ni siquiera viviendo del esfuerzo ajeno están contentos. Necesitan justificarse de alguna manera ante las masas depauperadas que sufren el sistema social que ellos enaltecen constantemente, y eso les produce una quemazón moral que ya sólo subliman a base de chorradas cada vez más lamentables.

Un progre "avant la lettre" como Toledo se avergüenza de ser rico en un país capitalista. Le encanta tener una vida regalada, claro, pero preferiría disfrutarla en un país comunista. El problema es que sólo una elite muy reducida de las tiranías marxistas pueden permitirse los lujos que disfruta la clase media occidental, y tampoco es cuestión de emigrar al paraíso socialista para pasar unas décadas escalando posiciones en el organigrama del partido comunista, tan proclive a las traiciones y a meter en la cárcel, acusado de traidor, al trepa incómodo que amenaza los privilegios de otro camarada con mejores contactos. Demasiado riesgo para un señor que ya frisa los cincuenta almanaques.

El progre a la violeta que se queda en el odioso occidente capitalista siente entonces una mayor necesidad de justificarse ante no se sabe quién, pero la constatación de que actúa exactamente al contrario de lo que pregona le lleva a un grado de esquizofrenia notable, en cuya clave hay que entender el espléndido grado de gilipollez de sus constantes declaraciones públicas.

Ni siquiera un actor español puede creer sinceramente que los cubanos viven en un paraíso, mientras los europeos nos debatimos en una agonía existencial provocada por el consumismo. Es sólo que nuestros progres se odian a sí mismos por no tener los cojones suficientes como para ordenar su vida de acuerdo a las premisas que intentan imponer a los demás. Un asunto muy feo que, espero, no llegue a afectar a su trabajo. El cine español es tan excelso que un bajón anímico de sus primeros espadas provocaría un desastre mundial. Willy, cuídate y disfruta de la vida, tronko. Total, con Zapatero en el Gobierno, al capitalismo en España le quedan dos telediarios.

Los irresponsables del INEM

Antonio José Chinchetru en Libertad Digital

Como ocurre cada semana, la última columna de Daniel Rodríguez Herrera es inteligente y está bien escrita. Esto, como siempre, se le agradece. Y como me sucede en muchas ocasiones, mi primer pensamiento al comenzar su lectura fue que "me ha vuelto a pisar el tema". Es lo malo de publicar tres días después de él. Si hay un tema especialmente jugoso, Daniel se encargará de comentarlo. Y lo hará de forma tan brillante que nada nuevo podrá aportar otro columnista (en este caso, yo) de Libertad Digital.

Sin embargo, en esta ocasión sentí un malicioso placer al leer la columna "Nuestra intimidad, con el culo al aire". Hay un pequeño, pero importante matiz que puedo hacer a Daniel Rodríguez Herrera. Tiene razón al denunciar los males que genera la ausencia de castigos en el régimen sancionador para las administraciones públicas incluido en la Ley Orgánica de Protección de Datos. Como bien dice, esto "crea un incentivo perverso: mientras que las empresas se han ido poniendo las pilas en cuanto a la protección de sus datos, las administraciones se lo toman con una pachorra que pa qué".

Sin embargo, en contra de lo que parece creer Daniel, la inclusión de multas a las administraciones no arreglaría nada. La web del INEM seguiría dejando al descubierto todos los datos de cualquiera que esté o haya estado en paro y la DGT seguiría sin cambiar su sitio en internet a pesar de haber sido "condenada" por la Agencia Española de Protección de Datos por un error similar. El problema de los incentivos seguiría presente. Un cargo político o un funcionario de alto nivel no se sentirían más responsables que ahora. Al contrario de lo que ocurre con un directivo de una compañía privada, ellos no suelen percibir que un castigo a la entidad para la que trabajen les afecte de forma personal.

Para evitar los descuidos informáticos de las administraciones que se traducen en dejar al aire la intimidad de los ciudadanos, los responsables deben verse afectados de forma directa. El régimen sancionador debería contemplar castigos para ellos, tanto funcionarios como políticos. A los primeros, por ejemplo, se les podrían imponer suspensiones de empleo y sueldo por periodos determinados. A los segundos, la destitución (temporal o definitiva, según la gravedad) y la inhabilitación para ocupar cargos públicos durante cierto número de meses o años.

Este tipo de sanciones, y no otras, son las únicas que funcionarían en la Administración. Sin embargo, no nos engañemos, ningún político va a legislar de esta manera puesto que perjudicaría a los suyos. Y si a pesar de todo, alguno lo intentara, los sindicatos de funcionarios harían lo posible para frenarlo. Así que todo seguirá igual.

Los Catedráticos: aprender de los errores - 09/04/10 (LDTV)



Por desgracia, y los españoles somos un buen ejemplo de ello, no aprendemos ni de los horrores.

Entrevista a Juan de Ávalos, hijo del escultor del Valle de los Caídos - 09/04/10 (esRadio-LDTV)



Esto sí que es "memoria histórica". Y artística.

viernes, 9 de abril de 2010

Segunda respuesta a Silvio Rodríguez

Carlos Alberto Montaner en Libertad Digital

Me parece legítimo que continúes cantando lo que piensas e insistas en defender la revolución y la dictadura comunista. Ese es tu derecho. Te diré más: la Cuba con la que sueñan millones de cubanos debe ser un país en el que tú puedas cantar lo que piensas, pero en el que también quepan Gloria Estefan, Willy Chirino, Paquito D´Rivera y Los Aldeanos. Una Cuba sin exclusiones.

Érase una vez, Bibiana

Jorge Vilches en Libertad Digital

Uno pensaba que esta ministra y su cohorte carecían de la mínima formación y experiencia jurídica, sociológica, lingüística, psicológica, económica o politológica necesaria para dictar a una sociedad cualquier tipo de norma o recomendación. Pero es que además, ahora confirma esta ministra y su entorno que su única cultura es televisiva y, además, atrasada y deficiente. ¿Es que ninguno de esos cargos técnicos o asesores conoce que esos cuentos proceden de la cultura tradicional europea? ¿No han oído hablar de los hermanos Grimm, Hans Christian Andersen, Samaniego o Perrault?

La farsa antifranquista de Garzón

Cristina Losada en Libertad Digital

Mi instinto revanchista disfrutaría con una causa general por los crímenes del franquismo, la Guerra Civil y la República. Que se sepa quiénes asesinaron a los de derechas y a los de izquierdas, y quiénes de las izquierdas acabaron con tantos rivales del mismo palo. Que se procese a los muertos y a los vivos, como Carrillo, por lo de Paracuellos y por los camaradas entregados a la policía o liquidados al estilo soviético. Y que se condene. Los hijos y los nietos no son responsables de los actos cometidos por sus mayores, pero qué bueno que sus apellidos pasearan por los tribunales. Y qué de sorpresas iba a depararnos.

¿Qué hay que hacer para que Rajoy te eche del PP?

Editorial de Libertad Digital

No parece que ni Rajoy personalmente ni su PP institucionalmente sean corruptos, ni que haya existido financiación ilegal del partido, por lo que sabemos. Pero con ese empeño de, según sus aduladores oficiales, no dejarse "marcar los tiempos" desde fuera está dando continuamente la impresión contraria. Aguirre echó de su equipo a los implicados al día siguiente de saberse las acusaciones contra ellos. De este modo, dio la impresión de ser la que más indignada estaba con sus comportamientos. Rajoy, en cambio, da a entender con su lenidad que Bárcenas sabe demasiado como para desprenderse de él. Y aunque no fuera cierto, es esa imagen lo que acaba quedando, la idea de que hace falta una condena a un buen número de años para que Rajoy decida al fin expulsar a alguien del partido.

Suposiciones

Ignacio Camacho en ABC

Se puede entender que Merino y Bárcenas, el presunto «Luis el Cabrón» del sumario Gürtel, otorguen prioridad a sus intereses personales y se agarren como tabla de salvación a sus garantías especiales para escapar de los instructores ordinarios y ponerse en manos del Supremo. Los escaños son suyos aunque no los habrían obtenido sin el amparo de unas siglas. Lo que no se entiende es que su partido decline la obligación de reclamarles taxativamente a ambos las actas de la que están haciendo uso indebido, ni que en su defecto los expulse del grupo que les da acogida. 

Paracuellos

Cristina López Schlichting en La Razón

Cuando las víctimas del franquismo se dirigieron diez años después a Garzón obtuvieron exactamente la respuesta contraria: pidió las actas de defunción de los responsables, se proclamó competente para juzgar y obvió la amnistía. Súbitamente, los crímenes constituían delito de genocidio y ni habían prescrito ni estaban perdonados. Leídos los hechos, que venga alguien a decir al juez Varela que Garzón no ha prevaricado. Que lo digan los firmantes del manifiesto en defensa del de Jaén: Juan Goytisolo, Caballero Bonald, Pilar Bardem, José Sacristán o Miguel Ríos. A ver quién tiene bemoles de afirmar que un juez que dice en dos materias paralelas cosas antagónicas no está juzgando injustamente.

Garzón, el Tío de la Doble Vara.

Indisciplina

Alfonso Ussía en La Razón

Si el Gobierno, la ministra de Defensa y su secretario de Estado creen que estas personas son merecedoras de una distinción, ¿por qué militar si precisamente son protagonistas de un desprecio a la conducta de los militares? He llegado a pensar que se trata de una provocación gratuita, de un desaire a todo el admirable y disciplinado estamento militar. De no ser una provocación, habría que buscar la decisión de premiar a los «úmedos» en los más inaccesibles espacios del revanchismo político majadero.

jueves, 8 de abril de 2010

Intelectuales

Bernd Dietz en Libertad Digital

Supongamos por un segundo que un intelectual al uso no fuera una especie de palmero, que bendice los desafueros del poder a cambio de carantoñas contantes y sonantes. Sino en verdad un sujeto crítico, aficionado al bien y la verdad, que utilizase sus dotes retóricas y expresivas para someter a escrutinio lo que hay. Ya saben, para desenmascarar las mentiras y tratar de reflexionar sobre cómo mejorar el mundo hic et nunc. Sin cobrar ni engordar él a costa de los demás. Supongámoslo, como experimento filosófico.

Vivan las Tres Culturas

Serafín Fanjul en Libertad Digital

Si usted, llevado del buenísmo o la desinformación, aun cree en esa ficción conocida por convivencia (exquisita) entre culturas, armonía de religiones o, últimamente, con la boba denominación "Alianza de Civilizaciones" prohijada por un oportunista sin escrúpulos, le sugerimos que vea la película Ajami (producción Israel-Alemania, 2009 y dirigida por el israelí Yaron Shani y el palestino cristiano Scandar Copti). Con ello no le estamos anunciando otra buena nueva (otra más) o incitándole a creer en una variante de catecismo para escépticos. Simplemente, el filme nos sitúa ante la crudísima realidad presente en cuanto nos zafamos de las declaraciones de los políticos y la búsqueda y trinque de becas y subvenciones de los antropólogos.

Modo retirada

GEES en Libertad Digital

Si los yihadistas del mundo advierten la retirada del poder americano, intentarán ocupar el espacio rendido. Que la declinante potencia americana, cuya deuda y limitaciones económicas explican más de una renuncia en materia de defensa, deje el mundo a su suerte no es un avance sino un seguro de violencia y caos. Decía Ortega que las legiones romanas evitaron más guerras de las que causaron. Lo mismo es cierto para los marines y las armas nucleares americanos. Son, gracias a su poder disuasorio, la garantía de la paz. Ahora bien, cada vez que Obama hace una de estas se acerca más el 2013... y el discurso inaugural de Sarah Palin.

Greenspan, el genio culpable

Juan Ramón Rallo en Libertad Digital

Todos estos procesos devastadores para la economía se desarrollan en medio de una orgía crediticia que tiene su causa original en la bajísima financiación que la Reserva Federal presidida por Greenspan otorgó a los mercados financieros. En 2001 y 2002 la economía estadounidense se abocaba hacia una sana liquidación de las malas inversiones acumuladas en los años precedentes. Pero Greenspan rebajó enérgicamente los tipos de interés (más allá incluso de lo que él mismo consideraba necesario, según admitió en sus memorias) y consiguió que los bancos estadounidenses volvieran a endeudarse a corto plazo para invertir a largo. 

Cataratas y felpudos

Raúl Vilas en Libertad Digital

Está Jaume Matas consternado. Se ha quedado sin trabajo. En su locuaz auto, el juez Castro le imputa doce delitos penados con 64 años de cárcel: falsedad documental, prevaricación, fraude a la administración, blanqueo de capitales, un delito electoral y siete de malversación de caudales públicos. Un cúmulo de fechorías que, según el juez, resultó en el desvío de 41 millones de euros (¡7.000 millones de pesetas!) de la construcción del velódromo Palma Arena. Y se ha quedado sin empleo, vaya por Dios. De momento, sólo eso. Mientras se apunta a las repletas listas del INEM, ha podido reunir tres millones de euros para pagar, a toca teja mediante transferencia bancaria, la fianza y eludir la prisión. Una cantidad, visto lo visto, no tan desorbitada como parecía. ¿De dónde los ha sacado? Quizás vendiendo los 40 felpudos Coco a 800 euros cada uno, escobillas y artilugios para sujetar el papel higiénico –cuyo nombre desconozco– de más de 300 euros o las cincuenta botellas de Vega Sicilia que rellenaban huecos en la recién estrenada bodega de su archiconocido palacete.

Ostentación de lo más hortera que comparte con los protagonistas de la trama Gürtel. Entre las perlas del sumario secreto a voces encontramos el viaje de Luis Bárcenas a las Cataratas Victoria, cortesía de nuestro Don Vito ibérico, el tal Correa. Suites de clase superior, vuelos y cruceros privados, cenas al atardecer bajo árboles de ébano... Más propio de Sissi emperatriz que del contable de un partido político. Una desmesura impúdica que confirma la estrecha relación entre ética y estética, que también y tan bien reflejaba el atuendo de los gansters de Chicago en los años 20.

El caso de Bárcenas va más allá del buen gusto. LB, en la contabilidad de la siniestra trama, mantiene despacho en Génova, el partido le paga la defensa y recibe los elogios de Javier Arenas, el dirigente, hoy, más cercano a Mariano Rajoy. Pese al cúmulo de indicios que van mucho más allá de la "razonable duda", el líder del PP no hace nada. Una actitud incomprensible, salvo en dos hipótesis. La primera, más benévola, es que Rajoy, además de malo, es tonto de la t a la o. La segunda, más verosímil, apunta a, volviendo a Chicago, un pacto de silencio: una omertá genovesa.

Anticorrupción corrupta

Alberto Gómez Corona en Libertad Digital

Ojalá que todos los corruptos paguen, sin distinción de credo político, en proporción a sus delitos de acuerdo con cada página del código civil, el mercantil, el penal y hasta el militar. Pero mientras esto se aplica a unos hasta el infinito y más allá, ¿a que esto no les va a ocurrir a los otros?

La mano blanda del PP

Cristina Losada en Libertad Digital

De un partido que se enorgullecía de un historial mucho más limpio que el del PSOE y enarbolaba la bandera de la regeneración, se espera que averigüe cómo ha podido mantener tanto tiempo a gentes corruptas en su seno. Una investigación que, de hacerse seriamente, llevaría al epicentro del desastre: la partitocracia, el voto de obediencia, la selección negativa. Y poco importa que Gürtel vaya a tener o no impacto electoral. Si las decisiones de un partido respecto a la corrupción se toman de acuerdo a esa clase de cálculos, apaga y vámonos.

El rescate del arte robado por el Frente Popular

Pío Moa en Libertad Digital

Sabemos que muy pronto Negrín decidió acopiar todo el material susceptible de venta, con un objetivo que explicó él mismo en su correspondencia con Prieto a raíz de la apropiación por este del tesoro del Vita: se trataba de que los jefes se asegurasen los medios económicos más cuantiosos posibles para el caso de ser derrotados y tener que ir al exilio, como ocurrió. Y también, como ha mostrado el historiador anarquista Francisco Olaya, para redondear el envío del oro del Banco de España a Moscú, que se reveló insuficiente para atender a todas las compras de armas y demás.

El banquillo de Garzón

José García Domínguez en Libertad Digital

Que un arribista tan sobrado de ambición como huérfano de gramática, el ínclito Baltasar sin ir más lejos, viole todas las reglas procesales habidas y por haber, aquí, ni se comenta. Al cabo, ¿quién iba a echar de menos esos ridículos escrúpulos leguleyos? Es sabido, en este erial del raciocinio, el fin, jamás censurable tratándose de la progresía, siempre justifica los medios. Siempre. Igual da si se trata de acribillar a etarras presuntos por calles y plazas de San Juan de Luz, o de derrocar a Franco treinta y cinco años después de su plácido tránsito en una habitación de la Seguridad Social.

Garzón, antes verdugo que víctima

Editorial de Libertad Digital

A Garzón no se le va a juzgar por su visión de la Guerra Civil y del franquismo –vergonzosamente maniquea, dicho sea de paso– sino por haberse saltado a la torera la ley en su función de juez y a sabiendas de lo que hacía. Así mismo, cuestionar el proceso contra Garzón por la ideología de quienes lo han iniciado es tanto como discriminar el derecho que tiene todo ciudadano a acudir a los tribunales en función de sus ideas políticas. Y es que la "imaginación creativa" de algunos parece no tener limites ni en autos judiciales ni en titulares de prensa.