sábado, 24 de enero de 2009

La respuesta de Mayor Oreja

Pero sólo al 29,16%


Uno de los argumentos recurrentes para desactivar el presumible trasvase de votos de las listas de Rajoy a las de Rosa Díez en las próximas citas electorales es que mientras que el PP es contrario al aborto UPyD está a favor y, por lo tanto, todos los que defendemos el derecho a la vida de los no nacidos debemos votar al partido de D. Mariano Rajoy Brey si no queremos ser inconsecuentes.

Bien, ésta es la teoría, pero para confirmarla hay que conocer su expresión práctica y, mire usted por dónde, los europarlamentarios del PP han hecho a los votantes el espléndido favor de mostrarnos hasta qué punto es cierta esa leyenda urbana de que el Partido Popular es contrario al aborto. De los veinticuatro eurodiputados de Rajoy, tan sólo siete (un poco menos del treinta por ciento) votaron el pasado día 14 en contra de una resolución del Parlamento Europeo que considera el aborto y la eutanasia como "derechos fundamentales".

En los anuncios de colutorios y pastas de dientes, la publicidad afirma que nueve de cada diez dentistas recomienda esa marca. Nosotros podemos afirmar también que "siete de cada diez políticos del PP son partidarios del aborto" y no mentiríamos.

Vaya por delante que no voy a dar mi voto a Rosa Díez, ni en las europeas ni en otras elecciones, porque jamás he votado a la izquierda y no voy a cambiar a la vejez, lo que no es obstáculo para reconocer que, en términos morales, da exactamente lo mismo votar UPyD que PP. Por lo tanto, si los genoveses quieren convencer a sus simpatizantes de que no sólo no se marchen el día de las elecciones a la playa o al campo, como vamos a hacer muchos, sino que acudan al colegio electoral y les renueven su confianza, deberán ofrecer algún argumento de mayor peso específico, porque la trola sobre el aborto, desde el pasado 14 de enero ya no cuela. Aún si el partido hubiera sancionado a los proabortistas por votar en contra del (supuesto) ideario de la formación, podrían mantener la ficción de que el PP defiende el derecho a la vida, pero nada de eso ha ocurrido. De hecho, de producirse alguna reprimenda la recibirían los Siete Magníficos que votaron en contra del aborto como "derecho fundamental", por oponerse a una medida tan progresista. En cambio, los dos pobres diputados murcianos en las cortes españolas que votaron en contra de la admisión a trámite del muy inconstitucional estatuto castellano-manchego pergeñado por Mariloli de Cospedal y Barreda, sí tuvieron que pagar la multa y aguantar una catilinaria en el despacho de la Playmate de enero de diario El Mundo.

Desnortados hasta lo ridículo, los dirigentes de Génova insisten en que el PP no es favorable al aborto, pero el hecho es que cuando hay que votar y retratarse se produce la desbandada general. También añaden que llevarán al Tribunal Constitucional la ley de ampliación de plazos cuando el Gobierno la sancione, y con eso dan el asunto por zanjado. Joder qué héroes, ¿no?

En caída libre

Editorial de Libertad Digital

viernes, 23 de enero de 2009

La SGAE y el Grupo Risa

Samuelson contra Hayek, otra vez

Los derechos de los políticos

Cui prodest?

¿Oyó usted, señor Rodríguez?

Obama habla claro: "EEUU siempre apoyará el derecho de Israel a defenderse"

Hacia la necrosis

Gabriel Albiac en La Razón

Dos mujeres

Si hay dos políticas españolas valientes y que saben lo que quieren para su país, son Rosa Díez y Esperanza Aguirre. Si a una la echaron de su partido y fundó otro, a la otra le han enseñado la puerta y resiste contra viento y marea. A las dos no dejan de ponerles zancadillas por la izquierda y por la derecha, pero no se arredran sin necesidad de echarle ese par de cosas tan masculinas de las que presumen otros.

En época de igualdades y cuotas por ley, que sólo han demostrado que en un gobierno puede haber tantas ministras como ministros inútiles, no estaría mal pensar que ya va siendo hora de tener una presidenta. Dejando a un lado las ideologías, cualquiera de las dos sería una buena próxima presidenta del Gobierno. Pero lo tienen muy difícil y lo más probable es que nos toque tener que seguir con el mismo o con cualquier otro mediocre. O mediocra.

Esperanza Aguirre

"Quien diga que hay una red de espionaje que lo pruebe o irá ante la Justicia"



Otra batalla por Madrid, Agapito Maestre en Libertad Digital

Rosa Díez

Rosa Díez y UPyD respetan "todas las religiones excepto las que lapidan mujeres"



Rosa Díez, el verdadero centro, editorial de Libertad Digital

sábado, 10 de enero de 2009

La crisis y los principios

Juan Manuel de Prada en ABC

Lecciones energéticas en pleno invierno

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos en Libertad Digital

Autocontrol y las web ateas


No tiene nada de especial que Autocontrol de la Publicidad vaya a analizar (por petición de la adjudicataria de la madrileña Empresa Municipal de Transportes, Publisistemas) los anuncios ateístas de la campaña "Probablemente, Dios no existe. (Deja de preocuparte y disfruta)". Si acaso, lo único particular es que dicha entidad no tiene tanto de autocontrol del sector como quiere hacernos creer su nombre –¿conseguiría, por tanto, su propia publicidad un dictamen positivo de ellos mismos?– debido a que uno de los dos órganos encargados de nombrar a los miembros del jurado que decide sobre la idoneidad o no de los anuncios es el Gobierno, a través del Instituto Nacional de Consumo.

Pero lo que desde luego sí resulta sorprendente es que este órgano de supuesto autocontrol vaya a analizar los sitios web de los promotores de la campaña de autobuses. Se supone que su función consiste en decidir si la publicidad es engañosa o no, pero no acerca de las páginas de internet de quien encarga una campaña. ¿Se imagina alguien que estos señores se pusieran a analizar los sites de los evangélicos que han puesto publicidad diciendo que Dios sí existe? ¿O de los partidos políticos ante cada campaña electoral? ¿O los de la Conferencia Episcopal cada vez que ésta coloca anuncios pidiendo que se marque la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta? ¿O la web corporativa de cada compañía privada que contrata spots en radio, televisión, prensa de papel o en la red? Es más que dudoso que lo hagan.

Autocontrol lo único que debería analizar (en realidad ni eso, puesto que el hecho de que el Estado se encargue de nombrar a parte de los miembros del jurado supone un ataque político contra la libertad de expresión) es la campaña en sí. Además, los señores del supuesto Autocontrol deberían explicar qué van a inspeccionar en dichas web. Si lo que quieren es comprobar que sus argumentos no son engañosos lo tienen difícil: tan imposible es demostrar la existencia de Dios como su no existencia. La fe religiosa o la ausencia de ella poco tienen que ver con la verdad comprobable de forma empírica. Además, no pueden pretender que estos sitios web se ajusten a los contenidos de los diferentes códigos deontológicos de la publicidad, puesto que no pertenecen a este sector.

Eso sí, con independencia del resultado de estos análisis y de la decisión que tome Autocontrol, los promotores del Bus Ateo deben estarles muy agradecidos a todos aquellos que han montado en cólera por su campaña. Gracias a estos últimos –que en muchos casos no parecen entender que la libertad religiosa también implica creer que Dios no existe y proclamarlo a los cuatro vientos– miles o millones de españoles que jamás habrían visto esos anuncios se han enterado de su existencia. Si tan terrible les parece ese mensaje, deberían haber respondido como lo han hecho parte de los evangélicos españoles: con publicidad en sentido contrario. Y, eso sí, tampoco a ellos los de Autocontrol deberían mirarles sus web.

El poder genera la corrupción

Pacifistas con sicarios

Una UE desacreditada

Maleni sepultada por su incompetencia

Editorial de Libertad Digital

¡Qué tiempos estos, en los que es noticia el calor en verano y la nieve en invierno! ¡Oh, el progreso!