viernes, 5 de febrero de 2010

Thatcher y Smiley

Carlos Rodríguez Braun en La Razón

A veces nos excedemos, como cuando creemos que nuestras autoridades son mucho más patéticas que las de otros países, y no es cierto: véase a sujetos como Sarkozy u Obama, cuya demagogia progresista planetaria, que diría la otra, no es menor que la que padecemos por estos lares, a lo que cabe añadir que a tales individuos se les toma en serio, con lo que resultan más peligrosos que nuestros mandatarios. 

Ya, por favor, ya

Alfonso Ussía en La Razón

En lo único que ha demostrado Zapatero decisión y astucia ha sido en la recuperación del rencor. Se trata de un doctrinario obsesivo. En Europa se lo toman como al pito del sereno y en los Estados Unidos se ríen de sus cosas. Como español, me siento avergonzado de la imagen internacional del que es mi presidente. Ya le fallan hasta las malas ideas.

La constitución de la gente religiosa

César Vidal en La Razón

De Lincoln al general Lee, de Stonewall Jackson a Billy Graham, los norteamericanos han mantenido, a pesar de sus diferentes confesiones religiosas, esa fe en la acción de Dios en la Historia que recibieron de los puritanos del Mayflower. Fue esa impronta puritana la que garantizó desde el principio la libertad religiosa para todos; la que evitó las luchas entre Iglesia y Estado de otras naciones y la que mantiene a día de hoy ceremonias como los días de oración o la jura presidencial sobre la Biblia. Quizá muchos no lo entiendan, pero sobre ella descansa la grandeza de los Estados Unidos.

jueves, 4 de febrero de 2010

ZP Africanus

Javier Moreno en Libertad Digital

África, cuna de la especie, es hoy el continente más pobre de la tierra. No es fácil diagnosticar las causas de la enfermedad africana, pero no cabe atribuirlas ni a la raza, a los genes –como hiciera James Watson, el descubridor de la estructura de la molécula que los porta, en la respuesta a una desafortunada entrevista– ni a factores ambientales de corte histórico o económico como la descolonización o la insuficiente ayuda al desarrollo. Muy probablemente el problema africano tenga más que ver, en primera instancia, con la ausencia casi completa de seguridad jurídica, de Estado en su vertiente garante de derechos y libertades, del llamado Estado de Derecho. Y esta ausencia, en segunda instancia, hunde sus raíces en la cultura, en los usos y costumbres, en las tradiciones, en la medida en que sean contrarios a la institucionalización de la propiedad.

Esta clase de consideraciones no pasan por la mente de nuestro presidente, José Luis Rodríguez Zapatero. Siendo en el plano doméstico todo menos un salvapatrias o un gestor eficiente, ha proyectado en el internacional su huidiza sombra de Peter Pan, proponiendo sanciones para los países europeos y ayudas para los africanos. En el foro de Davos, haciendo gala de su pedantería infinita, dio respuesta en castellano quijotil a una pregunta formulada en el inglés de los negocios desde la primera fila por un primera fila como el empresario Bill Gates. Gates, culpable de haber creado un imperio económico que tiene más poder (económico) que muchos Estados, preguntaba a los políticos sentados en el escenario mediático de qué forma podían los pobres tener voz en un foro de ricos como Davos. ZP, siempre dispuesto a hacer oír su voz en nombre de los que no la tienen –acaso porque no tendrán ocasión de contradecirle o rebatirle– habló de los objetivos del milenio, de que España estaba a la cabeza en la ayuda al desarrollo, y de que a pesar del plan de austeridad que iba a aplicar a las cuentas públicas españolas, no tocaría las ayudas a los países pobres o, como diría Peter Bauer, las transferencias "de los pobres de los países ricos a los ricos de los países pobres".

Zapatero, famoso en el mundo entero, marchó directo del Foro Económico Mundial de Davos a la Cumbre de la Unión Africana en Addis Abeba, donde era invitado de honor. Pasó con ello de tratar la cuestión económica de la ayuda al desarrollo a abordar la institucional –y más de fondo, como decíamos antes- de la paz y la seguridad en el continente africano. Pero seguía con la misma cantinela: la pobreza y la falta de seguridad en África se solucionarán con más ayuda al desarrollo.

Como ha puesto de manifiesto con su acción política doméstica, el Estado de Derecho es para él un enemigo al que combatir más que un objetivo deseable, y la economía es cosa de dinero circulando al azar de mano en mano, algo así como una lotería (estatal, por supuesto) y no de generación de riqueza a partir de unos recursos, y de unos principios y unos valores de frugalidad y laboriosidad dentro de un marco institucional que genere a su vez seguridad jurídica.

ZP Africanus, probablemente el mayor buenista de nuestra era, representa para nuestra deshonra a España, en todas y cada una de las ocasiones en las que se arroga de ser representante de Occidente, de los llamados países ricos de los que cada vez más nos aleja. Lo hace cuando busca aliar civilizaciones que chocan violentamente, y cuando primero no se levanta al paso de una bandera y luego reza de rodillas las oraciones que más detesta. Lo hace cuando nos obliga a liderar las costosas energías renovables en nombre del execrable cuento del calentamiento global y paga el precio nuclear a la vecina Francia. Lo hace cuando propone ayudar a los países pobres desde el país al que él empobrece con su torcida acción gubernamental.

Sí, ZP, cada vez estamos más cerca de África. Con líderes como tú y el suficiente tiempo, podremos eliminar por fin las desigualdades en el mundo y pronto la especie volverá a sus orígenes. Todos estaremos igualados en la miseria, en la pura y dura subsistencia, para mayor gloria de tu socialismo internacionalista. Un buen primer paso: sabemos que te propones renovar tu candidatura a las elecciones nacionales si la crisis persiste. ¿Qué mejor forma de perpetuarse que convertir el problema en la solución?

Obama zapaterino

GEES en Libertad Digital

Pensará el lector que, al menos, el editorialista del The New York Times podrá consolarse sabiendo que los consejos de guerra en Guantánamo han sido interrumpidos. Nada de eso. En mayo de 2009, Obama ordenó reanudarlos, si bien aclarando entonces que se combinarían con juicios ante tribunales civiles. Eso sí, sin explicar qué circunstancias en según qué terroristas les harían merecedores de una u otra jurisdicción. Todo muy zapatético, una apresurada mezcla de demagogia, ineficacia e incompetencia.

Cómo identificar a un líder

Eva Miquel Subías en Libertad Digital

Cuando a principios de este siglo XXI, Giovanni Sartori nos demostraba que el multiculturalismo –política que promueve las diferencias étnicas y culturales– no es la continuación del pluralismo, sino que se trata de dos concepciones antitéticas que se niegan la una a la otra, sabía muy bien a lo que se refería y nos recordaba, además, que el pluralismo nace con la tolerancia y que ésta no ensalza al otro, tan sólo lo acepta, mientras que la versión dominante vigente hoy del multiculturalismo es una versión antipluralista.

Pacto por la imposición

Cristina Losada en Libertad Digital

El BNG y ERC han desvelado cuáles son sus prioridades para ese acuerdo en materia de enseñanza: las de siempre. Exagero con el plural. Les preocupa una sola cosa. Mantener y extender la proscripción del español de las aulas, los libros, los pasillos, los claustros o los recreos. Ni el fracaso escolar, ni la baja calidad, ni la falta de autoridad les quitan el sueño. El único pacto al que aspiran es aquel que garantice la permanencia de la imposición lingüística.

Un hombre valiente

José García Domínguez en Libertad Digital

Ocurre, por lo demás, que en el relato catalanista no cabe la objeción de conciencia semiótica del ciudadano Nebot. Para ellos, esa obscena ortografía castellana que luce, impúdica, en el rótulo de su comercio emerge tan ajena y hostil como los ejércitos otomanos que destruyeron Bizancio. Al cabo, su suprema bestia negra no es España, sino el español. La maldita lengua impropia, funesta lacra fonética que diera en infectar las laringes pedáneas a partir del aciago mes de septiembre de 1714. Y no han de descansar hasta lograr recluirla en la más estricta intimidad doméstica de los insumisos.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Los reyes están desnudos

Tercera de Guy Sorman en ABC

El desplazamiento del poder real del Estado hacia las empresas, y de la nación hacia el mundo, priva a los jefes de Estado y de Gobierno de su influencia económica. Por consiguiente, buscan compensaciones y sustitutos: reinventar el sistema financiero mundial y luchar contra el calentamiento del clima son compensaciones. El político, al refugiarse de esta manera en la hipérbole, en lo que no se puede comprobar, en el largo plazo, en lo que no se puede cuantificar, vuelve a encontrar, o lo intenta, el poder, y encima con una postura moral («salvar al planeta»). Esta teatralidad convence a pocos aparte de a los militantes: a día de hoy nadie sabría decir cuál será mañana la moneda de reserva. Y el clima, seamos sinceros, obedece a unos parámetros que escapan a todos los modelos conocidos.

Seis años de estupidez

Gabriel Albiac en ABC

Más de cuatro millones de parados. Es lo que imponen las cifras oficiales: no una crisis, un desastre. Esto era, hace seis años, un país que parecía moderno: moderno y aburrido; lo menos malo. Bastó el golpe del 11-M para salir del sueño. Manos en alto. Para que lo peor -lo peor- se plantara en el proscenio. Y la ruina se nos llevara a todos por delante. Seis años de nuestras vidas ya perdidos; nadie va a devolvérnoslos. Y la horrible sospecha de que esto va para largo. La estupidez es rentable.

De tacón: ZP no es Guti

Antonio Burgos en ABC

Muchos, recordando otros goles de tacón también históricos, como los de Di Stéfano o de Cryff, se creen que ellos también pueden hacerlo, que está tirado. Y así nos va. Zapatero mismo. La situación actual de España es consecuencia de las pretensiones de ZP, que cree que puede marcar los goles de tacón, cuando eso sólo lo hace Guti.

martes, 2 de febrero de 2010

Palabras mordaza (I): facha

César Vidal en La Razón

¿Que alguien denunciaba el Gulag, las purgas o los asesinatos en masa? Sin duda, se trataba de un fascista aunque militara en el anarquismo. Durante los años siguientes, fascistas fueron Menahem Begin, Margaret Thatcher o Ronald Reagan por mencionar sólo a algunos. Con el tiempo, el término en España pasó a facha, que es más breve y sueña a golpe de tralla o a escupitajo. Los usuarios además aumentaron. Ya no sólo era la izquierda sino también los nacionalismos –tan democráticos ellos como todo el mundo sabe– los que se valieron del término para vilipendiar y amordazar al prójimo.

Javier Solana «el ministrillo»

Martín Prieto en La Razón

Se ronronea para suceder en las próximas elecciones a José Luis Rodríguez Zapatero desde una parte del PSOE, quien llega con las piernas rotas a las generales. Javier tiene experiencia nacional e internacional; es físico de profesión y sólo especula sobre las ecuaciones; habla fluidamente más de cuatro idiomas y no necesita boquear ante los principales mandatarios, a quienes conoce personalmente. Pero me extraña que esta «tropa socialista» pueda llegar a admitir como candidato a un heredero de Felipe González. Javier Solana está condenado a enriquecerse con los Entrecanales.

«El Bulli»

Alfonso Ussía en La Razón

Ha ganado millones a manos llenas y no se le conocen desahogos de hortera y nuevo rico. Ha hecho que Cala Montjol sea un lugar conocido en todo el mundo. Nunca ha establecido pugnas entre su catalanidad y su españolismo. Me dicen que es accesible y abierto. Algo tendrá este Ferran Adrià para que se arme la de Mahoma por anunciar una clausura temporal de «El Bulli». Lo escribe quien no ha probado jamás su espuma de zanahoria.

lunes, 1 de febrero de 2010

Burka contra ciudadanía

Gabriel Albiac en ABC

Hay problemas de orden público evidentes en este debate: que una parte de la población transite por el espacio público enmascarada no es sólo pintoresco; es peligroso. Más aún, en tiempos como los que se abrieron después del 11 de septiembre de 2001, cuando el yihadismo declaró una guerra al occidente democrático que hoy sigue en curso y de cuyo final no atisbamos el desenlace. Hay otra gravedad mayor, sin embargo. El velo islámico no es tan sólo un disfraz o una máscara, aunque también sea ambas cosas. Es, ante todo, un manifiesto litúrgico; el que proclama la voluntad de Alá: que hombres y mujeres sean esencialmente desiguales; para ser más precisos, que, ante la ley, la mujer sea un humano inferior, necesariamente sometido a la tutela y autoridad de un macho.

Pizarro, o la nueva Casandra

Juan Manuel de Prada en ABC

Yo no sé si Pizarro era el héroe providencial que nos pintó entonces la propaganda de la derecha; lo que sí resulta evidente es que fue rastreramente engañado por quienes quisieron aprovecharse de su brillo de resistente a los tejemanejes gubernativos y luego lo relegaron en los desvanes de la incuria, como a un trasto averiado.

domingo, 31 de enero de 2010

Sobre calendarios

José Jiménez Lozano en La Razón

Durante siglos, estas gentes sencillas han estado observando el cielo y los fenómenos atmosféricos, al margen del discurso racional, y han sacado sus conclusiones, que son el saber que ofrecían los viejos calendarios, en fórmulas del refranero mismo, que podían cumplirse o no, pero esto no tenía más importancia que cuando no aciertan los pronósticos de la meteorología científica. Las variables e imponderables son muchas en este asunto, y se ha llegado a la conclusión de que estamos, en este caso, inmersos en una especie de lógica errática y pensamiento caótico, que luego algunos filósofos han señalado enseguida como la situación real del pensamiento en general. Y no deben de andar muy descaminados.

¡Pues que se condenen...!

César Vidal en La Razón

Mientras se bajan las pensiones y los servicios públicos empeoran, nuestros recursos se van en sostener a los diversos e infinitos gastos de los nacionalismos como las embajadas catalanas en el extranjero o la compra de lanzas jíbaras por un millón de euros, a la ideología de género, al lobby gay, a manifestaciones «artísticas» de ínfimo valor, a la lucha contra el inexistente calentamiento global, a unos sindicatos que sólo se representan a sí mismos, a las organizaciones de la memoria histórica, a los disparates urbanísticos de Tutangallardón, a unos ayuntamientos con servicios sociales suecos y a un largo etcétera absurdo y parasitario, eso sí, cubierto todo ello con las consignas del progreso y de la redención planetaria. Recuperemos la sensatez porque no podemos seguir ese rumbo de redención mundial a menos que deseemos a medio plazo caer en la quiebra. Y en cuanto a todas esas causas… abandonémoslas. Si los herejes se quieren condenar, que se condenen.

Dignidad

Alfonso Ussía en La Razón

Rajoy, que tenía a su lado la lealtad y la brillantez de uno de los más grandes empresarios y economistas de España, despreció su talento, su oratoria y su sabiduría. Rajoy fue el que convenció a Pizarro. Abandonado en un escaño alto del Congreso, sin nada que hacer pudiendo hacer tanto, harto de la estupidez de su partido y sus dirigentes, Pizarro, con toda dignidad, se ha marchado a su casa y ha mandado a Rajoy a tomar por saco.

Concurso de belleza

Ángela Vallvey en La Razón

Un imán se ha apresurado a emitir una fatwa o decreto religioso (los imanes tienden a emitir fatwas con la misma facilidad con que nuestro Gobierno emite Bonos del Tesoro), condenando el concurso de camellos como un acto malvado, contrario a los designios de Alá. Ninguna fatwa se ha difundido, que yo sepa, contra la condena a recibir 90 latigazos, más dos meses de cárcel, para una niña de 13 años por llevar su teléfono móvil al colegio. En la siempre avanzada –nuestra aliada– Arabia, antes harán pasar a un camello por el ojo de una aguja que a una mujer por la dignidad de ser persona.