viernes, 26 de febrero de 2010

Un minuto vergonzoso

Cristina Losada en Libertad Digital

¿Qué ha hecho el Gobierno de España durante los 85 días de huelga de hambre de un albañil cuyo único delito era pedir democracia? 

Ni el PSOE ni ninguno de sus amigos, tan activistas ellos, han convocado las manifestaciones, vigilias y encierros a las que se muestran más que dispuestos cuando se trata de sus causas. Pero la causa de los disidentes del comunismo no es –no ha sido nunca– la suya. Para ellos, sólo silencio, cuando no insultos. Razón tenía Revel cuando escribió que el Muro había caído en Berlín, pero no en las conciencias.

Efectos muy negativos

GEES en Libertad Digital

Si finalmente es cierto que por nuestros compatriotas sólo se exige dinero y se confirma también la cantidad filtrada a los medios de comunicación (entre 3,7 y 5 millones de euros) ello no sólo servirá para hacer enorme daño en el Magreb y el Sahel, también en Europa y quizás mucho más lejos, sino que dibujará además una curiosa división del trabajo entre países –unos pagan y otros liberan presos–, humillante en ambos casos. Pero conociendo a los terroristas y conociéndonos a nosotros mismos no sería raro que por encima de tanta rumorología a todos se nos exigiera lo mismo: pagar, por supuesto, pero también liberar a presos propios o invitar o presionar a nuestros socios del otro lado del Estrecho para que lo hagan ellos. Con tanta impunidad a la vista no sería de extrañar que suframos ataques en cualquier escenario en el que haya yihadistas salafistas dispuestos a beneficiarse de tanto desatino.

El Premio Orwell de la Paz

Antonio Robles en Libertad Digital

Desgraciadamente, el asunto es muy comprometido. No se trata sólo del cinismo de quien usa eufemismos que nombran las cosas sin evocar sus imágenes mentales. No es un juego de política de salón. Se trata del mundo real, señora Chacón, donde no es lo mismo ir en misión de paz que ir en misión de guerra. Y si no, que se lo pregunten a nuestros soldados muertos por patrullar subidos en cuatro latas que no resistieron la fuerza destructiva de las minas de la paz de los talibanes. Quizás el blindaje endeble de nuestros viejos BMR es apropiado para los desplazamientos humanitarios en una zona de paz –si vas en misión de paz, no vas a ir montado en un tanque–, pero si se va a la guerra, hay que ir equipado para la guerra.

jueves, 25 de febrero de 2010

Cuadrados

Si no oí mal, anoche dijeron en el Telediario de Televisión Española que Orlando Zapata era el primer preso político que moría en las cárceles cubanas. ¿Y los condenados a muerte y ejecutados, qué? Medio siglo de dictadura atroz, implacable e inmisericorde y la televisión gubernamental todavía anda con paños calientes cuando aún no se ha enfriado el cadáver de Orlando Zapata. Cuadrados los tienen. Cuadrados.

Vómito, miseria y silencios

Hermann Tertsch en ABC

¡Qué asco, Dios mío, estos gobernantes que han dejado morir a Orlando Zapata, como habrían hecho con Sajarov o Soljenitsin, con Mandelstein o Ajmatova! Porque su indigencia ideológica les impide condenar las monstruosidades de sus amigos de pensamiento. Sólo cabe pensar que les parece bien que Zapata muriera en la cárcel, y que si tuvieran posibilidad para hacerlo, nos dejarían morir a otros muchos en mazmorras de la Cheka, y no precisamente de la cubana, sino aquí, en el centro de Madrid. Hay precedentes, como algunos de Ustedes recordarán. Si nos han impuesto monumentos a Largo Caballero, el inventor de la Cheka hispana, si un asesino como Carrillo es la lumbrera de la memoria histórica y se ha vuelto a imponer esa gracieta asesina de que el que no piensa como un Gobierno incapaz es un criminal, podemos sin duda estar encantados con que nuestro héroe cubano que acaba de morir, nuestro querido Orlando Zapata, esté enterrado porque nuestra hipócrita fe en las reformas inexistentes en La Habana es infinita.

De los asesinos de un hombre libre

Víctor Llano en Libertad Digital

¿Qué nos dirán ahora –que podamos creer– los que trabajan para los Castro en Europa? ¿Sentirán su muerte sin avergonzarse antes quienes simulan creer que se puede dialogar con asesinos en serie? ¿Los que culpan a Estados Unidos del sufrimiento de los cubanos? ¿Les pesará a los que vuelan a Cuba sólo para acostarse con adolescentes que por hambre y desesperación se ofrecen por menos de nada al mejor postor? ¿La sentirán los que fingen confiar en que los Castro podrían cambiar si se les ofrece diálogo durante otro medio siglo? ¿Los que viajan a Varadero y vuelven contando que los cubanos no sufren? ¿Los cobardes que jamás denuncian los crímenes de la tiranía por miedo a que sus servicios secretos conserven algún vídeo que pueda comprometerles? ¿Les pesará su muerte a los jueces españoles que dicen que pueden juzgar a tiranos siempre que no sean los Castro?

Algo más que palabras

José Antonio Vera en La Razón

De Zapatero y su Gobierno cabe esperar algo más que palabras ante la muerte del disidente cubano Orlando Zapata. Ahora se sorprenden algunos de que en Cuba pueda morir un hombre tras 85 días en huelga de hambre, abandonado a su suerte y sin asistencia sanitaria. Son ya muchos años de atrocidades. En Cuba no hay libertad, se persigue al que opina de forma distinta, se celebran juicios sin garantías, las condenas son arbitrarias, las deportaciones injustas y se suceden todo tipo de tropelías.

miércoles, 24 de febrero de 2010

La soledad de Neira

Gabriel Albiac en ABC

Es como si todo el envilecimiento de la España en la cual vivimos se hubiera condensado en un solo punto. Y le hubiera tocado a Jesús Neira pagar el precio. No se perdona a aquel que, al atenerse a normas de dignidad moral básicas, nos muestra a todos, como un agrio espejo, hasta qué subsuelos fue tragada nuestra dignidad moral. Mejor romper el espejo. Eso empezaron a hacer, desde el primer día, los televisores. Eso consuma un juez ahora. Aquel en cuya perseverancia se hace presente todo cuanto fuimos incapaces de salvar del colectivo naufragio, debe ser destruido. No lo logró la agresión física. Sólo casi. Puede que la agresión moral sea más eficiente.

La moda del zapatazo

Antonio Burgos en ABC

Pues nada, por mí como si le dan a Erdogán el premio a la mejor estocada de la Feria, ¿será por premios? Ah, ya, que es cosa de la alianza de civilizaciones (tócame los que riman), claro, que el Ayuntamiento le ha dado el premio «Entre Culturas», aprovechando que el Guadalquivir pasa por Lora y viene crecido. Entre Culturas. Ese el problema de Erdogán y de Turquía. El problema no es qué tiene que ver Erdogán con Sevilla (nada), sino qué tiene que ver Turquía con Europa (menos todavía). ¡Más europea es Tánger, o Casablanca, la de la película, y nadie las quiere meter en la Unión Europea!

martes, 23 de febrero de 2010

El terrotaxista

Alfonso Ussía en La Razón

Se ha equivocado De Juana Chaos estableciéndose en Belfast. Tendría que haberlo hecho en La Habana o en Caracas, donde sería maravillosamente tratado por su sangriento historial. Con un poco de suerte, terminaría de chofer de Chávez. Además de criminal, hay que ser tonto. Irati, ponle los cuernos, que con este tío no vas a ninguna parte.

Conócete a ti mismo

César Vidal en La Razón

Todavía hace unas horas y en el más puro estilo zapateril, la vicepresidenta afeaba la higa de Aznar mientras pasaba por alto la actitud salvaje de un grupo de fascistas jóvenes –no es un error de calificación, ya saben ustedes que el clásico dijo que hay dos clases de fascistas: los fascistas y los antifascistas– que insultaba al antiguo presidente del Gobierno. Ni siquiera José Blanco ha mostrado tanta devoción, tanta entrega, tanta sumisión a ZP como María Teresa Fernández de la Vega y ahora queda fuera de la Comisión famosa que va a cortar el bacalao de la política española. No sólo eso. Casi todos la dan por finiquitada en el círculo interior. Confiemos en que la vicepresidenta, que es una católica ejemplar –se lo he escuchado decir a dos cardenales– encontrará en la religión el consuelo necesario para estas horas amargas.

lunes, 22 de febrero de 2010

Debates en Libertad: los católicos y la política - 20/02/10 (esRadio-LDTV)

Siervos de lo más necio

Gabriel Albiac en ABC

Nada que no sean desdichas nos trajeron estos seis años de Zapatero. Descrédito, ridículo, ruina... Una excelente planificación de miedo y esperanza mantiene el disparate en pie: terrores pueriles a una demoníaca derecha inventada por la eficaz apisonadora mediática; esperanzas disparatadas, que un bombardeo televisivo idiotizador trueca en certezas. Bastaría plantarse, ojos abiertos, ante la farsa. Pronunciar la vieja fórmula ciceroniana: nec spe nec metu! «¡Ni esperanza ni miedo!» Y el palacio de espejos del poder se haría añicos. Y todo, gongorinamente, se trocaría «en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada». Pero, ¿quién tiene ya fuerza para enfrentarse a la luz?


Despedida de un taurino

Juan Manuel de Prada en ABC

Si una fiesta ancestral, constitutiva del genio hispánico, tiene que justificarse como una conquista de la democracia o como un espacio de libertad, por mí que la vayan enterrando; y, desde luego, viendo que son estas majaderías las que se estilan, desde hoy mismo me apeo de su defensa, que dejo a los vindicadores de la democracia y a los apóstoles de la libertad. Toda esa morrallona progresista es el caballo de Troya que acabará desnaturalizando la fiesta nacional. Antes que contemplar sus efectos, prefiero seguir las prédicas del Dalai Lama.

viernes, 19 de febrero de 2010

Aznar, insultante

Cristina Losada en Libertad Digital

A Aznar le llamaron terrorista y criminal de guerra y asesino, individuos que ingirieron sus primeras litronas con los aditivos intoxicantes que fabricó el PSOE para que las criaturas creyeran que el señor del bigote tiraba bombas para matar a niños en Bagdad y se relamía al hacerlo.

Una ley sin sexo

José Luis Alvite en La Razón

María José Carrascosa fue hallada culpable de nueve delitos, uno de ellos por haber secuestrado y trasladado a Valencia a su propia hija, ciudadana estadounidense, faltando al convenio de custodia suscrito formalmente con quien había sido su marido. El caso estaba cantado y sólo en España la señora Carrascosa habría tenido alguna esperanza de que su condición femenina prevaleciese sobre la circunstancia criminal. Personalmente creo que el juez norteamericano se ha limitada a ejercer sus funciones sin dejarse intimidar por la dichosa discriminación positiva, de modo que a instancias del jurado popular que la declaró culpable, ha dictado su sentencia pensando que lo que la señora Carrascosa tenía entre ceja y ceja era sin duda más importante que lo que pudiese tener entre las piernas.

Gore

Alfonso Ussía en La Razón

Lo que tiene Al Gore no es una pasión por la energía blanca y todas esas vainas, sino un negocio formidable que le va viento en popa a toda vela. Y el que escribe textualmente «la sociedad tendrá que cambiar algo más que las bombillas» consume en su casa veinte veces más que en otra casa cualquiera, lo que da a entender la dimensión vertical y horizontal de la carota de Al Gore.